28 nov. 2012

La IKENONA (Inocente Kedada Nocturna Navideña)

Kilian Jornet fotografíado por Mónica Dalmasso.
Aún no sabe si podrá venir.

Sí, ya sé que este club es laico. Sí, también sé que la mayoría somos un poco anticlericales (lo justo, ya sabéis, para que sea sano); Sí, es verdad que hay varios ateos (por gusto). Pero también tenemos alguno entre nuestras filas que podría entrar en la categoría de "capillitas"... Pero bueno, da igual... No pasa nada.

Cualquier excusa es buena para hacer lo que más nos gusta. Y como lo de las NAVIDADES resulta casi siempre entrañable, queda muy a mano en el mes de diciembre, despierta sentimientos solidarios, exalta la amistad y no causa mal a nadie, en CxC hemos decidido hacer la "IKENONA", una INOCENTE KEDADA NOCTURNA NAVIDEÑA. 

El magnífico evento será el próximo 28 DE DICIEMBRE (viernes, para más señas) a las 22:00 HORAS. Recorreremos (que es más que correr) a la luz de la luna llena los vericuetos del parque forestal de "LA ATALAYA", así como los aledaños pertenecientes a la finca privada que se sitúa en dirección Este, aprovechando los magníficos caminos que se hicieron para deambular por "el Reino de Don Quijote". Subiremos, bajaremos, trotaremos, andaremos y, sobre todo, lo pasaremos bien. ¡Qué coño bien! ¡De puta madre!.

Y, al finalizar, siendo fieles a la más pura filosofía CxC, nos tomaremos unos botellines, botellones o lo que sea menester, acompañados de ricos -y, a ser posible, abundantes- manjares. 

Como será una CARRERA PIRATA (dícese de aquéllas que no están organizadas, ni tienen dorsales, ni cronómetros, ni arco de meta, ni bolsa del corredor, ni pijadas varias) será imprescindible contribuir "a escote" para el comercio y el bebercio de meta. 

Pensando en quienes no tienen el vicio de correr, también se preparará un ruta senderista para que cuantos más seamos, más botellines nos bebamos. Lo cuadraremos para que todos terminemos a la misma hora, para que nadie se quede atrás, ni vaya solo por esos campos de Dios.

Y, además, aprovechando el buen rollo de esas fechas, os animamos a que traigáis un juguete (nuevo o usado en buen estado) para que podamos contribuir a que los niños que menos tienen también puedan sonreír como lo hacemos nosotros.

¡Más detalles en breve!

¡CxC sigue siendo más barato que un chino!



21 nov. 2012

I Marcha - Carrera Solidaria "La Atalayera"

Cartel de la Prueba
Este domingo se celebra en Ciudad Real la I Marcha-Carrera Solidaria 'La Atalayera'.

Está organizada por nuestros amigos de la AGRUPACIÓN DE JÓVENES ABOGADOS y por el Ilustre Colegio de Abogados de Ciudad Real para fomentar no solo el deporte, sino también la solidaridad con los que más lo necesitan, destinándose el precio de la inscripción (SOLO CINCO EUROS) íntegramente a CÁRITAS.

Discurre por el único parque forestal de la capital, "LA ATALAYA". De ahí su nombre. Una oportunidad única para conocer un enclave que, quizá por su cercanía, pasa desapercibido para muchos.

Se trata de una prueba no competitiva que puede completarse en dos modalidades, buscando la máxima participación posible:

  • Marcha (andando): sobre un circuito de 3,5 kilómetros (que puedes ver AQUÍ)
  • Corriendo: sobre un circuito de 10 kilómetros (el mismo de la marcha + otro tramo que puede ver AQUÍ)
Como podéis comprobar en los enlaces, el circuito de la marcha coincide íntegramente con la primera parte del circuito de la carrera, estando situada la línea de SALIDA, así como la META de ambas modalidades en el parking del parque forestal. 

Os animamos desde aquí a que participéis en este deportivo y solidario evento, no solo por el fin, sino por lo divertido, entretenido y belleza del recorrido, lugar habitual de entrenamiento de los que formamos parte de CorriendoporelCampo

¡Nos vemos el domingo!

*INFORMACIÓN DETALLADA:

Fecha: Domingo, 25 de noviembre de 2012.
Lugar: Parque Forestal "La Atalaya", Ciudad Real.
Recogida de Dorsales: a partir de las 10'15 horas en zona parking de La Atalaya.
Hora de salida: 11,00 horas desde zona parking de La Atalaya.
Recorrido: (Marcha y Carrera comparten línea de salida, meta y primeros 3,5 km).
     -Tramo 1º: Circuito de 3,5 km (marcha completa / primera parte de la carrera).
Tramo 1 
     -Tramo 2º: Circuito de 6,5 km (segunda parte de la carrera).
Tramo 2
Carácter de ambos circuitos: No competitivo.
Organiza: Agrupación de Jóvenes Abogados e Ilustre Colegio de Abogados de Ciudad Real.
Patrocina: Excmo. Ayto. de Ciudad Real, Globalcaja y CSIF.
Colabora: Cáritas, E.Leclerc, Grupo Montes Norte y Calderón Sport Ciudad Real.
Al finalizar: Sorteo de regalos, rifa benéfica y almuerzo

*INSCRIPCIÓN:

Plazo: Hasta las 12'00 horas del 23 de noviembre de 2012
Precio: Cinco (5) euros
Ingreso en cualquiera de las cuentas bancarias titularidad de CÁRITAS siguientes:

  • UNICAJA : 2103/0439/62/0030454469
  • BANKIA   : 2038/3300/30/6000029842
  • GLOBALCAJA: 3190/2082/22/2009712221

Una vez realizado el ingreso, remitir justificante junto a la hoja de inscripción con todos los datos a jovenabogadocr@gmail.com
Hoja de Inscripción: Pincha sobre la imagen para ampliar
*REGLAMENTO DE LA PRUEBA: AQUÍ

*ENLACE A LA PÁGINA DE LA AGRUPACIÓN DE JÓVENES ABOGADOS DE CIUDAD REAL: AQUÍ

16 nov. 2012

Hasta el Jabalón

Era sábado y había que salir a correr. Por la mañana temprano nadie podía. Tendría que ser por la tarde. Luis y yo. Solicos.

Después de una copiosa comida en casa de mis padres (a base de manjares isotónicos del tipo "manchego", con un pisto de escándalo a la cabeza) salía en coche a por el Presi para -según él- "investigar" una nueva ruta. Habíamos quedado a las 16:30 horas.

Yo no sabía dónde iríamos, ni me importaba. Luis ya lo tenía en la cabeza (y en los mapas)

La ruta resultó ser llana y recta, muy llana y muy recta. Solo algunas lomas nos sorprendían de vez en cuando, ocultándonos por un momento el camino y sorprendiéndonos después al llegar a sus partes (con perdón) más altas. Sin embargo, la ruta no es aburrida. El campo está precioso como consecuencia de las últimas lluvias. En ocasiones nos parecía estar corriendo por Asturias en vez de por la llanura manchega.

La temperatura no podía ser mejor. Los caminos, perfectos. La compañía... bueno... tampoco estaba mal; sobre todo la de Luis. 

Sin embargo, el sol estaba cada vez más bajo y más cubierto por las nubes. Tampoco nos importó. Como siempre, íbamos de charleta mientras trotábamos. ¿Los temas? Mil. Empezamos hablando de una cosa y terminamos haciéndolo de otra, no sin antes pasar por otros doce o catorce temas más. No obstante, los clásicos siempre aparecen: mujeres (sobre todo de ciertas partes de ellas), política y un poco de sano anticlericalismo, aunque sin excedernos. Cruzamos una carretera y había que decidir si volvíamos o seguíamos. Tampoco hubo que pensar mucho: ¡p'alante!

Seguimos, seguimos y seguimos hasta encontrarnos el río Jabalón más crecido que nunca (casi chulito, diría yo), rugiendo al pasar, como si de una riada se tratase. Jamás lo había visto así. Intimidaba. A pesar de eso, estaba bonito, muy bonito.

Cuando quisimos darnos cuenta, era de noche, pero de noche, noche; de no vernos los pies. Y yo, que siempre llevo "apaños" por si se lía la 3ª Guerra Mundial, esta vez había olvidado el frontal. Así que, contábamos con un frontal para dos (mucho mas divertido que "Apartamento para tres") y la famosa propiocepción, que tan de moda está entre nosotros, los carreristas campestres. 

Paramos para llamar a Jorge y saber si podría venir a por nosotros o tendríamos que volver a patita. Es decir, si teníamos que darnos la vuelta o podíamos seguir avanzando. Estaba trabajando, pero se "ofreció" a recogernos (también nos dijo que perdería la concentración, el hilo argumental de ese artículo digno de Pulitzer que redactaba y, posiblemente, hasta su trabajo). No quisimos hacerle esa "faena". Sin embargo, no sé aún por qué, seguimos hacia adelante, sin ver, sin saber, sin sentido... 

Y seguimos, hasta ver un valla (de esas que pone la policía local) que indicaba "prohibido el paso" a la que, como típicos españoles, hicimos caso omiso. Si el camino seguía, nosotros también. 

Y lo hicimos hasta que el bravucón del río Jabalón nos paró los pies literalmente, ocultándonos por completo el puente que debíamos cruzar. Menos mal que no venían los del "reto medio hombre plancha". Si llegan a estar, lo cruzamos a nado, como si lo viera... 

No nos quedó más remedio que acudir al Lidl (forma cariñosona de "Líder", o sea, Ramón) para pedirle rescate a buen precio (o sea, gratis). Volvimos sobre nuestros propios pasos o, al menos, por dónde creíamos que habíamos venido, porque no veíamos ni de cantar. Quedamos con él en la carreterilla que habíamos cruzado al venir.

A los pocos minutos de llegar, acudía Ramón.

-¡Sois unos cabrones!- Dijo. Y, antes de que tratáramos de justificar nuestra "jeta" por haberle sacado de la calidez de su hogar, siguió: -¡Qué puta envidia me dais!

Al final, 20 divertidos kilómetros que formarán parte de la ruta que se convertirá en nuestro proyecto deportivo más ambicioso -como poco- de 2013. No doy más detalles. Todo a su tiempo.




6 nov. 2012

Inclemencias inclementes (running in the rain, pero rain rain que te cagas, no una de esas rains flojeras)

Juan Carlos tenía prisa. Había quedado para ir a la pelu o no se qué. Quique, a lo suyo, ni prisa ni quien se la meta. Yo, a lo mío también pero con miedito. ¿Y por qué dice usted que tenía miedito? Porque llovía una barbaridad. Fue el sábado pasado, a la sazón 3 de noviembre, que será recordado en la comarca de Ciudad Real como el día del puto diluvio.
De camino a la residencia Ureña-Ramos
42 kilómetros fue la cifra aleatoria que alumbró la almendra de Quique cuando parió la ruta. El día estaba elegido a mal yogur sabiendo que caería la del fin de los tiempos. En un arrebato de cordura, que esperemos no volver a repetir, decidimos dejar un auto en una zona intermedia por si las fuerzas nos abandonaran. Y nos abandonaron, lógicamente. Correr con una lluvia que se podría catalogar de “suputamadre” para arriba cansa más que correr sin ella. Si a eso le sumamos el rojo barro de estas tierras manchegas, tenemos una jornada atlética de lo más entretenida.
Salimos los tres de la residencia Ureña Ramos enfilando el cerro de Alarcos y preferimos tragar asfalto ante el estado de los “caminos”. No sabíamos entonces cómo nos pondríamos un ratejo después.
Por la escondida vía pecuaria junto al puente viejo de Alarcos
El cielo no tardó en ponerse farruco. Como si nuestra atlética salida campera (con perdón) fuera una afrenta, el Dios de la lluvia nos mandó un aldabonazo en forma de descarga torrencial. El mal ya estaba hecho, los tres ya estábamos empapados y no habíamos llegado al kilómetro dos. Estaba siendo divertido pero ya no nos podíamos permitir el lujo de parar, porque con aquellos vientos y empapados la cosa terminaría en tiritona y vaya usted a saber qué más. Como los tres tenemos en mucha estima nuestras respectivas saludes, amén de una señora en cada casa, estimamos que lo mejor sería no dejar de mover la patata. No nos lo dijimos, pero los sabiamos todos. Era como en las películas de suspense cuando suena la música de “¡la que se va a liar!” y los protas cruzan miradas. A correr, pacas.
Cruzado el Puente Viejo de Alarcos cogimos (con perdón para nuestros lectores argentinos, ¡la concha de su madre!) uno de esos caminos por los que puedes correr sin preocupaciones. Quiero decir, uno de esos caminos legales para los trotamontistas en los que si te pega un tiro un cazador te mata igual pero a tu familia le apañan la cuenta corriente. Precisamente por eso solemos llevar orejas de conejo pegadas a las gorras cuando vamos al monte: por si hay suerte.
Subida laaarga y suave hasta la Laguna de la Posadilla en la que hubo ocho “comostalcampo” y diez “putobarrodeloscojones”. Segundos antes de uno de esos, Quique se dio de lomos con el suelo con cierta gracia. Una señora hostia dos puntos por encima de "hilarante" y tres por debajo de "contusionante".
La laguna resulta estar preciosa y echamos unos retratos para envidia del resto de amigos del club que no se atrevieron con la ruta (no digo nombres porque somos muy pocos y es fácil echar cuentas).
Laguna de la Posadilla
Dejamos atrás la Posadilla para enfrentarnos cara cara a nuestros destinos. La que normalmente es una subida “durilla” hasta el cartelón de la laguna de Peñarroya se convirtió por obra y gracia de la lluvia, el viento y el barro en una penosa ascensión. Quique, que ya venía dando algunas muestras de debilidad impropias de su persona se quedó atrás maldiciendo a sus músculos y otras cosas del correr por no funcionar en tan mal momento. Yo hice lo propio pero con algo más de gracia un poco más arriba mientras Juan Carlos, haciendo buena su condición de ser mitológico, subía como si tal cosa.
Llegamos arriba y paramos dos minutos bajo un chaparro. La gilipollez de los miembros (con perdón) de CxC resulta extraordinaria y a falta de testigos oculares relataré aquí lo absurdo del cuadro. Tres correcampistas, tres, empapados hasta el píloro, “resguardándose” de la madre de todas las lluvias bajo un arbolico que no debía tener más de tres ramas y veinte hojas. Y todavía teníamos sensación de abrigo. Mae mía.
Con tres de las gominolas más buenas de la historia del azucar en la mano, bajada hacia la laguna que ya no está porque algún cachondo la pinchó para tener más pastos.
Bajando del Volcán a la Laguna de Peñarroya

No es un tsunami, son los bordes del volcán de Peñarroya
De nuevo subida tranquilita y llegó lo mejor de la jornada, una baja absolutamente preciosa por una senda sinuosa entre arbolitos. Seguía lloviendo, pero ya nos daba todo lo mismo porque estábamos empapados y porque estábamos disfrutando como guarros.
Puente de las Ovejas

Desde dentro del puente

A un lado del puente

Al otro lado
La bajada termina al lado del Puente de las Ovejas y desde ahí hasta el coche, seis kilómetros más de llaneo para llegar a otro puente de cuyo nombre no me acuerdo y regresar a casa más felices que tres marranos felices. Al final 23 kilómetros para la buchaca, mucha lluvia, un día precioso de campo y trote y un nuevo enfermito para la colección, Juan Carlos, que disfrutó incluso más que nosotros dos, probablemente porque al estar fuerte como un torete pena menos.
Por cierto esperamos a los señores dueños de Salomon, Asics, Nike y demás por si tienen algún interés en que probemos las chupas esas de correr de a 180 leuros, que no nos creemos que exista material que aguante algo como lo del sábado sin calar y transpirando.