2 oct. 2015

Pre-crónica de la Canal de Castilla Ultra Race (antes de correrla, claro!)


Hemos hecho de todo. Hemos analizado zapatillas sin probarlas. Hemos dado nuestra opinión sobre libros que no hemos leído. Hemos bebido (una vez) cerveza sin alcohol...

Esta vez damos una paso más en nuestra irresponsabilidad: hacemos la crónica de una carrera que no hemos corrido (aún). Manu y Ramon. Ramón y Manu. Nuestro lidl y nuestro filósofo heavy se van mañana a zascandilear por el Canal de Castilla a lo largo de más de 100 km. Hoy nuestro lidl nos manda la crónica resumida de la carrera por si acaso mañana está demasiado cansado para hacerlo. Ahí va:

En CxC no tenemos límites.

Bueno, sí, confieso: los tenemos, pero son tan lustrosos, tan frondosos, tan estupendos... Que da gusto verlos y uno se pierde en ellos.
Vamos, que no nos hace falta un where is the limit de esos que te dejan flaco y épico. No hay ninguna necesidad.
Por eso los conceptos de pretemporada y temporada, pico de forma y demás son ajenos a nuestro clús. La mayoría de nuestros miembros miden su estado físico por su grado de hambre o sed, con la excepción de Guti que lo hace por el nivel de testosterona. Y punto.
Nos guiamos por el ímpetu, por las mareas, por las ofertas del Lidl, por el "y yo más". Y si alguna vez a alguién (¿a quién?) se le ocurre contar los kilómetros semanales que hace es por la sana y noble intención de decirle a otro miembro: ¡Eres un mierda!
No confundan esta peculiar filosofía con necedad o irreflexión. Al contrario, no saben ustedes lo difícil que resulta pensar lo justo, ¡ni más ni menos! 
Pensar lo justico y necesario, para hacer kilómetros y retos de apariencia monstruosa (por simple convención social) sin convertirnos en estatuas de sal ni tener que soplar algún mustio a rodabrazo.
Así, con esa planificación ceporcense, nos plantamos en el Canal de Castilla Ultra Race, Manu "el cazador de remontadas infernales", Javier de Cárdenas "aspirante a aspirante" y el menda (Lidl, a secas)  
Pateada de 108 km, llanos, cansinos, rectos. Eternos. Lógicamente, sin el entrenamiento necesario. Darse una paliza con el eufemismo de "entreno" largo no tiene precio. Lo que viene siendo un rato largo en buena compañía, sin mayor ni menor historia que las buenas y duras (c.p) sensaciones que deja una carrera - caminata de este tipo, sobre todo cuando se consigue llegar a meta.
Enhorabuena a la organización. No soy yo quién para juzgarla, pero ahora que hay muchos trails que se suspenden o que tienen graves problemas organizativos, hay que reconocer el trabajo bien hecho. Cierto es que balizar el Canal de Castilla no tiene gran complicación, pero no todo son las balizas.
Ya prometía su denominación realista de "Carrera-Caminata". Es muy tranquilizador saber que por cruzar la meta no te vas a convertir en un superhéroe... O en la cenicienta si abandonas.
En definitiva, que nos hemos espabilado a base de hostias. 
Y no amigos, no crean que somos unos descerebrados, ¡lo difícil que es darse una hostia en el momento justo! ¡Y lo bien que viene!

P.D.: No lo intenten en casa. Planifiquen la temporada debidamente. No todo el mundo tiene nuestra buena genética.

1 comentario:

García Ortiz Manuel dijo...

Para no haber corrido la carrera cuando escribiste la crónica, no hay muchas inexactitudes. CxC sección relato de anticipación ha cumplido con corrección.