5 abr. 2016

Carrera de orientación en Valdelatas, Alcobendas (Madrid) o Courir à travers Champs, corriendo en français

El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.
                  Le renard parut très intrigué :
- Sur une autre planète ?
- Oui.
- Il y a des chasseurs, sur cette planète-là ?
- Non.
- Ça, c'est intéressant! Et des poules ?
- Non.
- Rien n'est parfait, soupira le renard.
Antoine de Saint-Exupéry, El Principito

La delegación de Corriendo por el Campo en Madrid (cada vez más numerosa) ha hecho podio este fin de semana en la persona de Anne Souplet (mon beau petit chou) y Manu García (para servirles a ustedes) como Courir à travers Champs (CàtC) équipe d'orientation. Un podio chiquitito, pequeñín, terceros de trece equipos en una carrera de orientación, pero eso no ha impedido que Quique, el que en CxC maneja los hilos en la sombra, nos haya ordenado imperiosamente (¡menudo es!) poner por escrito el acontecimiento.

- Pero que es un score de orientación, una crónica va a quedar rara de cojones.

Claro, si ustedes no saben lo que es una carrera de orientación, no entenderán mi desconcierto.
CxC, aprender divirtiéndose les ofrece una breve descripción de qué sea esto, que les resultará más interesante y edificante que una crónica al uso, que es un género literario que no domino.

Para empezar, habría que decir que hay cierto miedo y prevención por parte de algunas personas a que los paleohipters más trending descubran esto de la orientación, vengan a chusmear un día, se ponga de moda y se manche este tipo de carreras de una pátina de "modernez". Que haya un aluvión de neófitos que prive a "los de toda la vida" del raro privilegio de realizar una actividad marginal y minoritaria. Como ya pasó en su momento con correr por el monte, manía que tenían cuatro locos, cuando Kilian nos descubrió que se podía ir con zapatillas por donde siempre habíamos llevado botas y explotó la fiebre del trail running, como ya acaeció cuando los aficionados al atletismo, a correr "detoalavidadedios", fueron sacudidos por el tsunami de la moda del running, hay quien teme que oleadas de refugiados huyendo del padel, del trail o de la BTT les dé por probar esto y nos "quiten el juguete".

Ya advierto que para mucha gente no será una actividad atractiva. Si lo que os gusta es la competición pura, adelantar, picaros en una bajada,... este no es vuestro deporte. Si os gusta el sabor de la sangre en la boca desde el primer kilómetro, saber a quien lleváis por delante y por detrás (con perdón), mejor no os apuntéis. Hasta que no acabe la carrera no vais a saber qué tal os ha ido. Os vais a ir cruzando con gente que a lo mejor os está vapuleando o, por el contrario, no tiene su día, y no tendréis ni idea de si va a acabar por detrás o por delante (con perdón de nuevo, es por la primavera) de vosotros.

El lema de este deporte es "correr y pensar".

Eso quiere decir que si sales disparado corriendo como un pollo sin cabeza, seguramente hagas el doble de recorrido, te pierdas, te enzarces (literalmente) y acabes en el último puesto de la clasificación, arañado, destrozado muscularmente y viendo como esa pareja que iba andando y charlando ha obtenido mejor resultado que tú. Habrá días que lo des todo, que estés haciendo un buen papel y, de pronto, te enredes con una baliza, te aferres a una idea equivocada de dónde estás y pierdas tanto tiempo que todo el trabajo anterior no te sirva para nada. Una carrera de este tipo es, fundamentalmente, un juego. Hay que asumir con deportividad cualquier resultado.

Un juego de habilidad, un juego de estrategia, un juego de concentración y un juego en el que interviene tu preparación física, tus conocimientos teóricos y tu experiencia práctica.

Y en este caso, como yo no tengo nada de eso, iba en pareja con Anne Souplet para suplirlo, claro.

Yo soy un hombre muy primario. Estoy sujeto terriblemente a las pasiones.
No pienso casi. Cualquier cosa que les dijese sería una tontería.
Por simplificar un poco, las carreras de orientación pueden ser cortas, largas o muy largas (rogaines), así que los distintos "sabores" a elegir no serán 10.000, media maratón, maratón o ultra, pero si que os haréis una idea aproximada antes leyendo cuidadosamente el reglamento de si vais a invertir una hora o doce (o varios días) en completarla. Aquí lo de leer es importante antes y durante, como en los exámenes.

Te proporcionarán un mapa y solamente con una brújula (olvidad el gps) tendréis que encontrar las balizas en las que tenéis que "fichar". Se puede tratar de ir siguiendo un recorrido previamente establecido o, a partir de un mapa, diseñar el tuyo propio, tu estrategia, para obtener la mayor puntuación (score) posible. Este era el tipo de carrera del domingo pasado. Un score en el que disponías de tres horas para obtener la mayor puntuación posible con cuatro pruebas especiales (pequeños juegos de habilidad) opcionales.

Hay que fijarse, a la hora de atrochar, si se va a perder más tiempo campo a través que trotando cómodamente por un camino dando un pequeño rodeo. Hay que tener referencias para localizar la baliza que buscas. Cuando no cuentes los pasos o no sigas bien el rumbo de la brújula cuando no tengas referencias, te pasarás de largo o buscarás dónde no es. Las curvas de nivel y la vegetación, la posición de las rocas, las lineas de alta tensión. Hay que leer las señales para usar referencias y posicionarte, saber dónde estás y hacia dónde está el Norte.

Es frustrante, si, dar vueltas buscando la baliza que no encuentras.

Pero cuando aparece, apenas puedes contener el grito de alegría (y hay que hacerlo, porque eso orientaría a los que están cerca hacia ti y les darías ventaja). Es una descarga de adrenalina, un refuerzo pauloviano que te engancha en la búsqueda del siguiente objetivo. Quieres más, quieres más, quieres encontrar otra y que te de el subidón otra vez. Química cerebral pura. Es un estímulo positivo intermitente. Droga, en definitiva.

La verdad es que, por no contar cada una de las "veintipico" carreritas de una baliza a otra habría que decir que, en general, se nos dio bien. No estaban muy escondidas, conocemos Valdelatas porque salimos a correr de vez en cuando por la zona y teníamos alguna referencia (no tantas como quisiéramos). Tuvimos suerte de no atascarnos en ninguna y pese a ir a un ritmo tranquilo (son tres horas, hay que dosificar), pudimos juntar una buena cantidad de puntos.

Saliendo sorprendidos y regocijados a recoger el premio del tercer puesto
(una caja de surtido de galletas)
Fotografía: JSport Orientación
Es solamente un juego. Es divertido, pero no es épico, no es extrem, no es heroico. Ahora, si se acompaña de una buena comida (con perdón) campestre y de la compañía de los amigos, igual tampoco está tan mal.

Que conste que yo, no os he dicho nada.

14 mar. 2016

CORRETRAIL 2016


Parte de los CxC participantes en la Corretrail (foto: Iván Palero)
Cuando un CxC participa activamente en la organización de una carrera, el resto de miembros (con perdón) se toma esa carrera como si se tratara de su propio buche: ¿Quién mejor que tú va a cuidar a la criatura? 

En este caso, el "Carnicero de Cabecera" de CxC, el amigo JAN, junto con el Ayuntamiento de Corral de Calatrava y un grupo de colaboradores, han venido organizando cada una de la tres ediciones de la CORRETRAIL, una carrera que comienza y termina en el municipio de Corral de Calatrava, un pueblo manchego que, contando con unos 1150 habitantes, en el día de ayer casi duplicó su población, multiplicando por muchos enteros su ambiente y su alegría.

Se trata de la primera prueba del año perteneciente al circuito TRAIL SERIES CIUDAD REAL. Dos carreras de TRAIL: una de 16 km para los que se están iniciando y quieren probar qué significa correr por el campo, por sendas, entre jaras, encinas y pedregales; y otra de 27 km para los que no temen a las distancias, los desniveles, ni perderse campo a través por el monte corraleño. Para dar gusto a todos, también se organiza una ruta senderista de 12 km para disfrutar del campo con tranquilidad a través de un bonito paseo por los alrededores del pueblo, haciendo coincidir la ruta (pero en sentido contrario) con parte del recorrido de las carreras, lo que permite que unos animen a los otros para disfrute de todos. 

Así que, siendo JAN un CxC, los CxC han estado presentes en todo lo que han podido para mayor gloria de la CORRETRAIL, del pueblo y del propio JAN. 

Le hemos acompañado corriendo por el campo para "descubrir" el recorrido, para probar si el mismo era bonito, si era mejorable, si era una barbaridad o si era mejor por allí que por aquí para que todos disfrutaran y se evitaran (en la medida de lo posible) batacazos, peligros y sucesos publicables. Varios han sido los días que hemos pateado aquellos campos en compañía de los organizadores, de Manolo Acosta, de Vicente, de Antonio... pasando, siempre que vamos, buenos momentos entre risas y amigos. Prueba de ello, nuestras canillas arañadas por la jara, los chaparros y resto de vegetación del entorno. ¡Menudo escozor en la ducha cuando cae el agua caliente sobre las heridas recientes!

También hemos tenido que comentar la jugada (bueno, el recorrido, la marcha, el sentido) en varias ocasiones tras el trabajo de campo. Y así, hemos tenido que sacrificarnos, tomando los botellines que nos dijeron en casa de JAN, en el Mesón, en El Parque y hasta en una matanza (de cerdo, claro) que hacía en su casa un Sr. Concejal, sitio al que nos colamos para degustar unas cervezas al aroma del bodrio y las especias, mientras amasaban para hacer chorizos, patatera (y no sigo, que me entra hambre).

Además, hemos echado una mano en la cosa de la señalización, balizando parte del recorrido para que nadie se perdiese y, por si eso no fuera suficiente, hemos tenido el honor de ser los "escobas" de las dos carreras (Quique y Toribio en la corta; Jorge y Pepe en la larga) ¡Qué bien se pasa de "escoba"! ¡Cuánto se disfruta ayudando a los que llevan menor ritmo, a los que más esfuerzo necesitan para terminar! ¡Qué gusto da ayudar a los corredores en una carrera!

También hemos aportado senderistas (Marisol, Charo, Fani, Susana y Paco) y hemos tratado de meter el "veneno" del campo y la naturaleza a nuestros herederos más valientes (Alonso) apuntándolos también al senderismo. A los más pequeños (Miguel, Celia, Claudia, Constança, Carmen, Martina y Paula) los hemos llevado a la ludoteca que también "corría" por parte de la organización (y es que aquí piensan en todo, en todos y todas)  para que su padres corrieran, trotaran o se deslomaran por el campo.

Y ¡cómo no! hemos corrido y hasta hemos subido al podium. Carmen y Mónica han demostrado una vez más que no hay carrera que se les resista. ¡Y se ha estrenado, por fin, Carloja! Su primera trail, que hizo con la gorra, en un buen tiempo y con magníficas sensaciones. Igual que Maribel, la contraria de Guti. ¡Qué caritas de felicicidad llevaban los dos cuando entraron bajo el arco de meta "en amor y compaña"! También disfrutaron de la carrera larga Pelu y Tocino, acompañados por nuestros CxC madrileños, Tomás, Manu y Anne, que vinieron para no perderse la juerga. Y hasta el pillo de Miguel (nuestro hipster de pacotilla) pilló trofeo, alzándose con el tercer puesto de veteranos en la carrera corta. Y por si éramos pocos, también nos acompañaron otros amigos de CxC (Isabel, Charo, Celia...)

Miguel, recibiendo el trofeo como 3º Veterano de manos de Miguel Acosta
Al final, hasta estuvimos ayudando a dar premios y trofeos. Valemos lo mismo "pa un roto que pa un descosío".

No hablaré aquí del pan y los choricillos fritos que había al llegar a meta, ni de la comida que sirvió de fin de fiesta, del arroz con tomate y huevos fritos, de la pasta, la cerveza a mansalva, del embutido y hasta de los pasteles de chocolate rellenos de crema. 

Y, aún así, hay alguno (y lo digo en singular) que dijo en las redes sociales que era muy alto el precio (16€) para lo poco que se dió a los corredores. Estas carreras no son solo los 27.000 metros de "la larga", los 16.000 de "la corta" o los 12.000 de "la senderista" (con sus seguros de accidentes y responsabilidad civil, sus avituallamientos, sus permisos correspondientes, sus balizas, señalización, voluntarios...). Ni siquiera una mochila del corredor con camiseta, manguitos y calcetines. 

Son muchas cosas más. Es poder pasar con amigos un día en la naturaleza, poder compartir risas, anecdotas y una misma pasión. Es poder llevar a tus hijos al pueblo donde sus padres van a hacer una carrera, dejándolos con la tranquilidad que dan unos monitores especializados y la cobertura de un seguro para ellos (¡Hasta les dieron un tentempié a media mañana!). Es una comida para corredores y acompañantes para que todos sean partícipes de la fiesta que supone que más de 500 personas se apunten a correr o andar por el monte. Es la posibilidad de disfrutar mucho por muy poco. 

Gracias por dejar que todos los CxC hayamos disfrutado tanto este día. Gracias, Corral de Calatrava. Gracias, JAN.

Gracias, CORRETRAIL. Nos vemos el año que viene.




23 dic. 2015

(MAKING OF) IKENONA 2015: CxC fuera de control

No, queridos lectores. ¡NO! 

Es cierto que no tiene mucho sentido hacer "reviews" de material sin probarlo, ni críticas de libros sin ni siquiera haberlos hojeado. Pero así es CxC, amigos.

La última CxCesada ha sido hacer la crónica de una carrera sin haber asistido a ella. La habéis visto en la entrada anterior.

Esta vez el ausente, el que no estaría en nuestra IKENONA, el que se encargaría de realizar la crónica de la carrera sería nuestro amadísimo presidente -exiliado a los Estates para ver si así comienza a valorar a sus amigos de club- (¡Ojo!, me refiero a este club, a CxC, malpensados).

Y la cosa no fue tan simple como contó él:

"Tenía que llegar este momento... en alguna ocasión alguien iba a decir en voz alta: “¿Y si la crónica la escribe el que no vino?” Pues eso, que aquí estoy... 
Me dejaron una nota... Escribe algo en el blog, decían, si es posible que no sea una gilipollez."

No, señores. No. La cosa no fue así de sencilla. En CxC las cosas tienen su profundidad (y no me refiero a la altura del Lidl o a las conquistas del figura). En CxC lo fácil se descarta, se deja a un lado. Si no, por qué unos tipos como nosotros (de complexión anti-atlética la mayoría y amantes de la buena mesa y de todo lo que engorda, está prohibido o es pecado) íbamos a arrastrarnos durante kilómetros y kilómetros sin otro objetivo que terminar reventados como un petardo en fallas. Si por allí se llega antes y más rápido, nosotros vamos por el otro lado. Y así podemos echar algún chascarrillo -o una cerveza- más por el camino.

Bueno, a lo que íbamos. Que no fue una simple nota lo que recibió Luis. Que no nos limitamos a decirle eso de "anda, escribe tú esto, que yo estoy muy mal de lo mío". No.

Estuvimos discutiéndolo, sopesando los pros y los contras, analizando la conveniencia de ello, la posibilidad de cagarla una vez más y, al final, entre cervezas, copas de cava de Socuéllamos y bocadillos de salchichón (que nosotros somos glamurosos, pero del terruño) lo decidimos. Y como para convencer a un listo no sirve un tonto, fue Manu (nuestro filósofo de cabecera) quién se lo comunicó mediante WhastsApp de la forma que os trascribo:

"Presidente.

El otro día hablábamos después de la Ikenona, entre platos de migas y cervezas y cervezas, de cómo Kenneth Pike extendió los conceptos de emic y etic desde la lingüistica, hasta el resto de las ciencias sociales, es especial al campo de la sociología y la antropología y a las técnicas de investigación social relacionadas con la observación de culturas "primitivas" (ahí Jorge y yo nos enzarzamos a mamporros y a gritos ¡Materialista dialéctico! ¡Joputa!). Fue un sesudo y tenso debate que se prolongó durante horas.

Concluímos la tertulia pensando que, si bien, desde dentro del fenómeno deportivo acontecido, teníamos la visión de la ikenona como aborígenes, "desde dentro" (phonetics), nos faltaba una visión frejca "desde fuera" (phonemics) y, en definitiva, que pensamos que la crónica de la ikenona, retransmitida por Whatsapp para todo el planeta, debería ser un trabajo de análisis externo y no de observación participante, es decir, que nuestro bienamado y malrespetado presidente debería hacer la entrada del blog en esta ocasión aprovechando su posición privilegiada desde la Capital del Imperio de la que disfruta. Verum est quod legitur, fronte capillata, sed plerumque sequitur occasio calvata."

Y si no os lo creéis, tengo fotos:








22 dic. 2015

Ikenona 2015: CxC fuera de control

Tenía que llegar este momento. Si en este blog hacemos reviews de material que nunca ha llegado a caer en nuestras manos, si recensionamos libros mucho antes de leerlos y si nos emocionamos con olorcillos de guisos ricos que no llegaron a existir, entonces en alguna ocasión alguien iba a decir en voz alta: “¿Y si la crónica la escribe el que no vino?” Pues eso, que aquí estoy. La manera en que me han encomendado tan grata tarea me recuerda, además, el modo en que, estando yo en 6º de EGB, mis compañeros del equipo A de la clase me informaron de que habían decidido en asamblea que su portero, o sea yo, descendiera al equipo B como consecuencia de un gracioso malentendido con las reglas del futbol sala, también conocido como futbito. Me dejaron una nota. Está claro, todo tiene una explicación. Y lo que vino después también. El caso es que aquí también me dejaron una nota. Escribe algo en el blog, decían, si es posible que no sea una gilipollez. Mi información sobre el magno evento está limitada a un puñado de fotos (eso sí, reveladoras) y a varios cientos de mensajes de WhatsApp. Veamos qué podemos sacar de todo esto.

Programación

Desde hace mucho tiempo vienen los chicos de CxC planificando la Ikenona con la dedicación y el rigor propios de un contable prusiano. Como poco desde el verano se prodigan en el chat del club los comentarios del tipo “Bueno, ¿y la Ikenona qué?”, “Joder, algo habrá que hacer, ¿no?”, “Al final nos pilla el toro como siempre”, “Para cagarla como el año pasado mejor no hacemos nada”, trufados con otros, no menos certeros, como “Pincha aquí y verás qué risa”, “¿Cómo dices que se llamaba tu amiga”, “En el Lidle lo han vuelto a hacer: a 39 cs. si te llevas más de 24”. Bueno, cosas así.

El caso es que al final el tiempo pasaba inexorablemente y nuestros héroes se ataron los machos. Sólo hicieron falta unas pocas semanas dando el coñazo a diario con que tenían que quedar para hablar de la Ikenona (y durante las cuales quedaron una media de tres noches a la semana para correr y tomar cervezas sin que saliera nada en claro), para que ya, por fin, se sentaran y decidieran algunas cosas: que sería el 19 de diciembre con la fresca, que el recorrido sería como el año pasado porque era muy bonito, que habría grupos de corredores y senderistas, que al igual que en la InFernán acudiríamos a la familia de JAN porque nos caen de puta madre y además les salen las migas como dios, que pediríamos ayuda a los aledaños de CxC (a los de siempre y algunos otros nuevos) y lo demás que ya verían. Todo muy español.

Preparación

Esta fase se resume muy rápidamente: nadie hizo nada hasta que no había más remedio. Y ello incluye hablar con el de la finca (que un año más se portó muy bien), con el del ayuntamiento (que colaboró con el evento hasta el punto de dejarnos el polideportivo) y con los posibles colaboradores (Carmen-Carmen, Embutidos JAN, Club Balonmano Caserío, Twinner, Herbalife, Peluquería Gutiérrez, Javier Ortiz, Balonmano Alarcos, etc.). El listado acojona por lo numeroso y variado de los que accedieron a poner su nombre junto al nuestro. Y ya de paso nos ayuda a relativizar la sorpresa de los últimos resultados electorales: podía haber sido peor.

El día de antes no se había hecho prácticamente nada. Pero en ese momento Quique se puso serio y los puso a todos a balizar.  Como yo no estaba balizaron sin orden ni concierto, a lo loco, como si la carrera fuera en dirección contraria y encima mal. Y sin mi intervención facilitadora todo fueron enfados y reproches. Lo que empezó siendo un proyecto ilusionante entre amigos llegó al punto de poner en riesgo la estabilidad del club y de las relaciones entre sus miembros. Tanto echaba de menos la institución la férrea (y sabia) coordinación de quien esto escribe. Un puto desastre, vamos. Nadie sabía cómo terminaría la cosa la noche de autos.

Caras de mal rollo

"¡Un desastre, sin el presi no vuelvo!"

- "Déjame la moto que te la devuelvo mañana"
- "Pfff"

Perpetración

Hasta que llegó esa noche y con ella muchos corremontes  y senderistas de la provincia. Estaban los habituales (quijotes, corricollanos, quintoalientos, alacatorces, fondistas, etc.) y algunos nuevos (en un momento dado pudo oírse “¡coño, si ha venido hasta Félix Torroba!”). Una vez que llegó Marín ya pudieron salir. El grupo de corredores lo cerraba Miguel Ángel, aka EL Conseguidor, y el de senderistas Paco (el Inconmensurable) Vargas. Salieron del Polideportivo y recorrieron los cerretes de Poblete por los que entrenamos durante la semana risco arriba y risco abajo, subieron por el cerro de Alarcos, desde donde se podrían ver, supongo, las luces de las poblaciones de alrededor, bajaron por la cantera, pasaron por la cueva en la que al parecer había un avituallamiento magníficamente gestionado por Iván Palero (luego llegó Toribio pero no pasó nada) y llegaron hasta Los Castillejos. Alguno con cabeza a lo mejor paró a echar un vistazo tranquilo. Al parecer también había chicas de largas piernas. Y finalmente volvieron al polideportivo donde les esperaban unos grifos de cerveza, unas ricas viandas y amigos con los que seguir hablando de correr, del monte y de las piernas. 

Marín dice que ya pueden salir y a José Luis le parece bien

Palero mirando el asunto


Palero mirando al cielo

Avituallamiento de la cueva

Corredores contentos

Corricollanos preguntándose cuándo llegan los cerros

Chicas

Un tío que no conozco de noche con un cuchillo en el monte

Correr por el campo por la noche se parece a esto

Balance

Se lo comieron todo. Y debía de estar muy rico a juzgar por las caras de satisfacción del personal. Algo bebieron porque al día siguiente no hubo comentarios en el chat hasta bien pasadas las 11 de la mañana, hora peninsular. En definitiva, la Ikenona 2015 ha sido todo un éxito a pesar de mi ausencia. Algunas fotillos lo demuestran.

No le presentes a tu hija, su rollo es el rock

Este no sé quién es pero si trajo un jamón bien está

Así terminó la sartén

Vino hasta Felix Torroba

CxC os desea felices fiestas

2 dic. 2015

Revolcon Potatoes Limited Edition

Hoy firma esta bitácora, un miembro de honor de CxC: Don Luis Arribas, también conocido como SPANJAARD. Carrerista y escritor de pro. Un tipo que dice lo que piensa y hace lo que debe en cada momento. Maestro de los ceporcés en lo de correr largo por el campo. Aprendiz (muy aventajado) de los ceporcés en lo del comer y beber sin tino. Buena gente de los de verdad. Amigo. 
Ahí va:
Alegres y ufanos corriendo por el campo
Y Jorge, periodista de alta cuna, eructó. Bien fuerte. Hasta cuatro veces. Como San Pedro negando a Cristo (a este personaje aún no he podido asignarle un miembro) pero añadiéndole una cuarta vez. Y entonces se repuso y se le desavinagró el carácter.

Buenos días. Soy un ceporcé ocasional y vengo a contarles a todos la penúltima bravata de los aquí firmantes. Mi nombre es Luis Arribas. En realidad tengo algo de culpa de que este club ande en las que anda. Es uno de mis defectos. Meto al personal en embolados de incierto resultado. Aún así, me aprecian y me toman como uno de ellos en su seno.

Y me estreno con la crónica de una carga de fusileros en mitad de la sierra de las Parameras de Ávila. Que es lo que fue aquella salida organizada para homenajear a las piedras, a las cajeras, a las cuestarracas y a las patatas revolconas, sobre las que tendremos ocasión de volver más veces.

Se convocó a los ceporceses con la excusa de volver sobre los pasos de una carrera que existió antaño y dejó de existir antaño y dos años más tarde. Un servidor metía a cientos de corredores en autocares a sendas ignotas y los hacía regresar por cuestas arriba y abajo, cruzando ríos de escaso caudal pero a pelo, sin puente, y todo ello en mitad del noviembre de Ávila.
De camino a Ávila
Acudían el hombre de los embutidos a la llamada. Con él, a modo de copiloto, el Quique. De tercer hombre la bestia de la Bonhomme. Cuyos graznidos guturales despertaron los dioses de la montaña, espantaron la caza y nos quitaron los tapones del oído interno a los demás humanos. Porque había venido en cierta medida con lo justo. “Es para un amigo”, preguntaba, “si se podría acudir sin entrenar nada” y tirar de talento, pensé yo antes de contestarle cualquier cosa por el whatsapp.

Como no recuerdo bien qué contesté pero sí que eran las seis y media de la mañana y tenía que acudir desde la capital de vuestro reino, salí. Pertrechos: los justos y precisos para un maratón de montaña a celebrarse en una zona pretendidamente fría. Así las cosas empecé a ingerir donuts de chocolate hasta el hartazgo. El último fue retratado para meter prisa a los manchegos en carretera y decirles que yo ya estaba en el Florentino café en mano y muñeco a la puerta de salida del intestino.

Llegaron. Redesayunaron. Nos cambiamos. Intercambiamos las barritas energéticas porcinas y turrón de yema tostada por si la flojera. Alguien se persignaría, intuyo, porque todo nos fue bien. Los caminos no eran cuestas sino autopistas alfombradas. Los metros de altitud nos acercaban a recovecos escondidos. Las vacas nos miraban pero hasta ahí. No traer al presi insufló una tranquilidad taurina enorme, según mencionó alguno.
Barritas energéticas de verdad
El mantra era: Caminar, correr, comer. Granito arriba y pinares abajo. Aquello estaba muy rebonito. Y correr, todo el mundo sabe, da hambre. Voraz. Atroz. Arroz. ¡Con perdiz!. Vale, paro.
Isotónica de verdad, de cebada con limón
Carbohidratos y proteina de verdad
(Patatas revolconas con torreznos)
Cuando las barbas del rudo Jorge empezaron a llenarse de mínimas quejas comprendí que era la hora de parar a tomar algo. Antes de encarar la segunda fortaleza del día, el castillo de Sotalvo o de Manqueospese, nos metimos a por una cervecita. Llevábamos 28 kilómetros y no teníamos prisa. Coño los puristas. El tabernero, sacado de lo más áspero de la sierra, debió oler deporte y hormona en aquellos cuatro pares de piernas. Así que nos obsequió con unas sólidas patatas revolconas coronadas por torreznillos de tamaño teja de iglesia. Salir de ese paraíso nos costó y al barbas del grupo empezaron a aparecerle síntomas de que no tolera bien los kilómetros o los torreznos.
Así que se nos apioló.

Y empezó a proferir quejas. Que si un pinchacillo. Que si mal cuerpo. Tanto que apenas se nos oía bufar a los demás en plena subida. No miento si digo que tras coronar la fortaleza me entraron ganas de abandonarle ahí en mitad de la nada castellana. Pero mi tarea era regresarlos enteros al coche y, a poder ser, contentos. La psicología de los dos ceporceses que me acompañaban aconsejaba que le dejáramos gruñir en paz. Que se le pasaría.
Jorge, la bestia de la Bonhomme, el del gruñido atroz
Y Jorge, periodista de alta cuna y mejores cuerdas vocales, eructó. Bien fuerte. Hasta cuatro veces. A la cuarta le pedimos de salir y le vareamos un poco camino de unas sendas de regreso fantásticas, entre bloques de granito imposibles. Llevábamos casi cuarenta kilómetros y teníamos que engatusarle para que retomara el pulso al trote por el campo.

No hizo falta. Como decían las proféticas palabras de los otros miembros (cp) de la expedición, “se le pasará y empezará a tirar cuesta arriba”. El conocimiento de los seres humanos lleva a la pérdida de todo factor misterioso ni de sorpresa. En efecto. Jorge empezó a carburar de nuevo. Tuvimos que parar un par de veces con la excusa del “¡Qué bonico está tól campo!” pero a fe mía que era por decelerar. Corríamos el riesgo de llegar a poco más de la hora de comer.
Tres patas pa un banco
Finalmente arrastramos alguna legua más nuestras cuerpas y llegamos al punto de partida, al lado de la Plaza de la Pisada del Niño. ¿Del niño pronador? ¿De la pisada en la yugular que tenía ese niño? Ni paramos a preguntar a nadie ni decidimos que aquello nos llevase a ningún lado.

El reloj de medir metros de los colegas debió perderse porque dio casi un kilómetro más que el mio. No es algo que nos importara pero lo de las distancias y las medidas es algo peliagudo. Induce a sesudas preguntas que solo un ceporcé filósofo como Manu podría deslindar.

Si hay cosas iguales pero ochocientos metros más largas, ¿hay chuletones iguales pero doscientos gramos más pesados? ¿Pedir siete rondas de botellines es lo mismo que pedir cuatro? ¿Que nos digan “veinticinco” al cobrarnos las copas se refiere a los euros o al número de copas? (era casi imposible que fuera algo menos de veinticinco copas, como bien se adelantó Jorge a explicar) ¿En aquellos Castillos de Ávila, la gente iba o venía?
Poco antes del final de la ruta, sobre verraco vetón
Jorge, buscando un miembro bajo el verraco vetón
Nosotros, afortunadamente, volvimos. De aquel modo, pero volvimos. Será complicado que vuelva a haber una Revolcon Potatoes Limited Edition así que los no asistentes os perdísteis una, como se dice en esas sierras, mú cojonuda.


27 nov. 2015

IV IKENONA


Ya está aquí de nuevo la IKENONA. ¡Y van cuatro! 

Sabéis que se trata de una excusa para hacer con todos vosotros lo que más nos gusta: CORRER POR EL CAMPO. Y, a pesar de que este club es bastante incrédulo en todos los sentidos, venimos aprovechamos las NAVIDADES por lo que éstas tienen de entrañables en el imaginario colectivo, porque despiertan sentimientos solidarios, exaltan la amistad y no causan mal a nadie. Por eso, este año CxC vuelve a organizar la "IKENONA".

Recordad que se llama así porque comenzó siendo una kedada  (KE), porque se hace por la noche (NO) y porque se celebra durante la Navidad (NA).

Sin embargo, la "I" del principio ha ido variando año tras año. La primera fue la "I" de INOCENTE porque aquélla vez tuvimos la suerte de hacerla coincidir con la noche de luna llena del 28 de diciembre, día de los "santos inocentes". El segundo año la luna y el día de los inocentes nos pilló a desmano y, como ya no era día 28, la "I" fue de ILUMINADA. El año pasado la "I" fue de ILUSIONANTE, fue la IKENONA de Beatriz, de CxB (Corriendo por Beatriz) y fue "ilusionante" porque Beatriz consiguió que todos nos ilusionáramos con los retos deportivos de este año, porque detrás de todos ellos, estaba ella y porque su ilusión nos contagió -y nos sigue contagiando- no solo para correr, sino también para vivir.

Por tanto, este año, bien podría seguir atribuyendo esa "I" a la palabra ILUSIONANTE, pero no, amigos, en CxC somos inconsistentes, variables y muchas cosas más que no podemos decir por miedo a que esto lo vean nuestros vástagos (bastantes razones tienen ya para no querer darnos la mano cuando los llevamos al cole).

¡A lo que vamos, que también somos unos rolleros! Este año la IKENONA será la "KEDADA" (KE), "NOCTURNA" (NO) "NAVIDEÑA" (NA). Y a la "i latina" que la ondulen, que este año no la necesitamos.

No cambiamos de escenario respecto del año pasado. Recorreremos los alrededores de POBLETE, los caminos y las sendas que desde allí llegan a la ermita de Alarcos. El recorrido será muy parecido al del año pasado, salvo alguna sorpresilla de última hora que ya os contaremos.


Así que, ya sabéis, marcad en rojo en vuestras agendas el próximo 19 de diciembre. A las 20:30 horas, tendrá lugar la "IV IKENONA", la Ilusionante Kedada Nocturna Navideeeeeeeeeññaaa en POBLETE

Esperemos que nos sonría la suerte y nos acompañe una magnífica noche. Lo podremos ir viendo pinchando AQUÍ

Además, como otros años, pensando en quienes no tienen el vicio de correr, también tendrá lugar una ruta senderista para que nadie tenga excusa para faltar. Lo cuadraremos para que todos terminemos a la misma hora, para que nadie se quede atrás, ni vaya solo por esos campos de Dios.

Y, al finalizar, siendo fieles al más puro estilo CxC, nos tomaremos unos botellines, botellones o lo que sea menester, acompañados de ricos -y, a ser posible, abundantes- manjares. Lo haremos en el PABELLÓN POLIDEPORTIVO de POBLETE (que amablemente nos cede el Ayuntamiento de Poblete). Allí no pasaremos frío.

Trataremos, también, de que no paséis hambre ni sed.

Y recordad que, aun formando parte del circuito TRAIL SERIES CIUDAD REAL, y que por ello cuenta con las medidas de organización y seguridad acordadas en él, el formato de nuestra IKENONA no renuncia a seguir siendo una KEDADA, por lo que no será competitiva, ni estará cronometrada. Que cada uno corra lo que quiera y pueda. Nosotros -por si acaso- estaremos siempre al lado del más lento y no le dejaremos solo nunca (habrá corredores escoba). 

INSCRIPCIONES: 
PRECIO: Diez euros (10,00.-€) 
FORMA DE PAGO: 
     - 1º: Realizar ingreso o transferencia a la cuenta de C.D. Corriendo por el Campo, indicando nombre y DNI del participante 
                 ES97 2100 2191 3902 0035 9113 (La Caixa), 
     - 2º: Remitir por e-mail: corriendoporelcampo@gmail.com o fax: 926219147 el justificante del ingreso o transferencia, indicando (si no, no podremos tramitar los seguros correspondientes):
                 -Nombre completo:
                 -DNI
                 -Télefono
                 -E-mail
                 -Modalidad: "TRAIL" o "MARCHA SENDERISTA" 
PLAZO: Hasta las 14:00 horas del día 15/12/2015 ¡¡¡AMPLIAMOS PLAZO: HASTA LAS 24:00 horas del 16/12/2015!!!
Nº máximo: 150 personas

Más detalles en breve!

*Nota: 
Distancia aproximada de la ruta trail: 10-12 km
Distancia aproximada de la ruta senderista: 6-8 km