4/11/2014

Las 100.000 visitas de San Luis


Luis, nuestro Presidente, dice que no puede ser, que esto debe obedecer a un error técnico, que es imposible, además de inmerecido e injusto.

Lo achaca a que debe haber algún enfermo en algún sitio, con conexión a internet se entiende, que pasa las horas, los días y las semanas enteras entrando y saliendo de aquí.

Siempre nos pregunta cuántas veces al día lo hacemos nosotros.

Y nosotros le contestamos que, aunque así fuera, aunque lo hiciéramos diez veces al día, las cuentas no salen; que debe haber alguien por ahí, además del enfermo, que nos sigue.

Y es que, según el contador de visitas del blog, han venido a visitarnos más de 100.000 veces, que se dice pronto, a razón de unas 3.000 al mes, salvo en momento puntuales, como cuando Paula Echevarría nos enlazó en un post de su blog y tuvimos casi 5.000 visitas en un solo día.  

No sabemos muy bien por qué, pero es así.

¡Que sí, Luis, que sí!

Gracias a todos por entrar a leer y ver qué hace este loco grupo de amigos cuando se junta, sobre todo para disfrutar, ya sea corriendo por el campo o ensilando líquido y sólido con cualquier excusa.

¡GRACIAS A TODOS (al enfermo de internet también)!

¡Nos vemos corriendo por el campo! ¡ O por aquí!

27/10/2014

¡Sierra de Malagón, qué hermosa eres!


Estamos en temporada de caza y lo de correr por el campo en estas fechas resulta, en ocasiones, peligroso. No pienso entrar en la polémica sobre "caza sí", "caza no", al menos en este post. Quizá lo hagamos en otro...

En cualquier caso, este fin de semana había que compatibilizar nuestra pasión con otras cosillas. Una de ellas, la caza; La otra y más importante, la juerga. Algunos de nosotros habíamos pensado salir de lío el sábado por la noche con contrarias y contrarios, algo realmente difícil teniendo en cuenta churumbeles y obligaciones familiares. Así que, como lo hacemos pocas veces, habría que darlo todo y sería complicado levantarse temprano el domingo.

Puestos de común acuerdo (como cuando se trata de delinquir) correríamos por un lugar que estuviera relativamente cercano, que no reuniera condiciones muy favorables para la caza y que, además, fuera bonito y duro (con perdón) para tratar de agradar a Marian, una invitada de excepción, del Club Tierra Trágame, una máquina en lo de correr por el monte, de las que se suben un día sí y otro también al podium, ya sea en la Copa y Campeonato de Madrid o en el Medio Desafío Cantabria, por poner ejemplos recientes de los últimos 40 días.

Además, habría que volver temprano para poder acudir a las 11:00 a la presentación del Centro de Valoración del Rendimiento Deportivo TPS (Training Performance Studio), al que nos había invitado nuestro amigo PEDRO ANTONIO FUENTES, otro fenómeno del trail que tan pronto gana la GREDOS INFINITE RUN -120 KM, como preparar la subida al Everest sin oxígeno.  

Sin duda, era hora de volver a nuestra queridísima SIERRA DE MALAGÓN.

El sábado a las 6:45 de la mañana me rocogía Luis, para después pasar a por Ramón y Marian.

Cuando llegamos era de noche. Frontales y algo de abrigo para esos primeros momentos de fresco nada más bajar del coche y... !A correr! La ascensión comienza inmediatamente y el calor aflora a los cinco minutos de empezar. Ramón y yo vamos delante tratando de salirnos de la llamada "zona de confort" para tratar de mejorar en las subidas. Marian y Luis van detrás a poca distancia. Marian no deja que Luis se relaje ni un momento. Pronto estamos arriba, en la cruz que hay al llegar al primer collado. El cerro de San Pantaleón está a nuestra derecha. Como el sol aún no ha salido, todavía no podemos apreciar el complejo lagunar que hay frente a nosotros, al norte. Seguimos subiendo y la luz comienza a aparecer a nuestras espaldas. La temperatura es perfecta y comenzamos a disfrutar de un paisaje espectacular, con la hierba que empieza a crecer y a teñir de verde toda la zona. Pronto estaremos en el vértice geodésico de la Plaza de los Moros. Desde allí nos hacemos fotos. Marian y Ramón hacen un "planking" y Luis y yo... no.






Miramos hacia el sol y pensamos que somos una privilegiados por poder estar allí, disfrutando de lo que tanto nos gusta.




Pero hay que seguir corriendo hasta llegar al cerro Amarillo, otro de los lugares altos de la sierra que te obligan a trepar para crestear todo lo posible. Nos encanta hacer el cabra.


La sierra de Malagón permite realizar muy buenos entrenos para preparar casi cualquier carrera de trail (por no decir todas). Combina terreno en ascenso y descenso corrible, con tramos muy técnicos en los que no puedes despistarte ni un segundo. Además, obliga a trabajar la fuerza tanto en excéntrico como en concéntrico al tener que subir y bajar grandes bloques de piedra que no pueden correrse, sino treparse y destreparse. Si tienes tiempo y ganas, puedes llegar a la localidad de El Cristo del Espíritu Santo, con lo que complementas la ruta con "toboganes" que te permiten acumular desnivel y correr durante todo el tiempo para, al final, decidir si bajas por la pista dándole caña o, si lo prefieres, trabajar la técnica por una pedriza preciosa disfrutando del paisaje, el silencio y la soledad.

En definitiva un entorno privilegiado al alcance de la mano. ¡Y gratis!

Pero esta vez no nos daba tiempo a tanto. Llegamos al puerto de los Franceses (por donde pasa el gasoducto Madrid - Sevilla) y paramos a reponer fuerzas. Probamos los melocotones tiernos de Mercadona, unos melocotones parcialmente deshidratados y sin hueso que están riquísimos, dulces, pero con un toque ácido que resultan geniales para cambiar de sabor en un ultra. Un buen trago de agua. Otro vistazo al paisaje, otra mención más a lo bonito que está el campo, lo bien que lo estábamos pasando y vuelta por el mismo camino.

Sin embargo, en la sierra de Malagón, una vez que abandonas la senda que sube al collado del cerro de San Pantaleón, el camino nunca es igual. No hay un itinerario claro. Por eso, la "vuelta", aunque sea en la misma dirección pero en sentido contrario, nunca es igual. Siempre descubres un rincón nuevo. 

Así que, a correr, a trotar, a andar, a trepar, a destrepar y, finalmente, a bajar como motos corriendo hasta donde habíamos dejado el coche. 



Nos quitamos la ropa mojada, nos aseamos como pudimos con unas toallitas húmedas y nos cambiamos para acudir, como si tal cosa, a la presentación del Centro de Valoración del Rendimiento Deportivo TPS (Training Performance Studio), en el hotel CUMBRIA de Ciudad Real. 


Allí nos encontramos con nuestro amigo Pedro Antonio, quien nos había invitado, con Marcial (de los Fondistas de Miguelturra), con Ricardo (de los Trijotes) y con otros deportistas que acudieron a la presentación.

TPS ofrece servicios de valoración del rendimiento y la condición física, así como de individualización del entrenamiento y seguimiento personal del mismo para alcanzar todos los niveles y objetivos, incluyendo ciertos PACKS dependiendo del deporte o disciplina, como por ejemplo el de ULTRATRAIL.

Creemos que es el primer centro en la capital que ofrece estos servicios. Parecen profesionales y con precios contenidos. Nos proyectaron un vídeo en el que aparecía el bueno de Pedro Antonio, así como un triatleta, una jugadora de balonmano y una mujer que, simplemente, quería practicar deporte y aumentar su capacidad física y su salud. Por si fuera poco, las imágenes con Pedro y sobre el ultratrail están rodadas en la sierra de Malagón, algo que nos hizo sonreír y mirarnos unos a otros pensando "hace un rato estábamos ahí". El video es bonito. Os lo colgamos aquí para que le echéis un vistazo y para que, si queréis, tengáis información de sus servicios.

video

Si preferís verlo en HD, pinchad AQUÍ.

Finalmente, nos ofrecieron un aperitivo en el que los CxC demostramos que no todo es deporte y salud, dando buena cuenta del vinito y de los canapés y saliendo de allí más contentos incluso de lo que entramos.

 ¡Hasta otra, amigos!

11/10/2014

Frédéric Gros, Andar. Una filosofía, Taurus

Querido ultrarunner [¡Ouch! (eso ha sido una colleja)],

¿A qué coño vas a dedicar las 8 de horas de tu próximo maratón de montaña, o las 25 que tardarás en terminar este año el GTP? En el peor de los casos te pondrás música. En el mejor reirás con los amigos. Durante la mayor parte de ellas dejarás que tu mente vague libremente por donde más le apetezca, una vez que la conciencia ha adquirido ese estado al que se llega mirando cómo das un paso tras otro durante mucho tiempo. Sin embargo, ese desplazamiento arbitrario que caracteriza los pensamientos del triscamontes (al menos del no condicionado por la necesidad o la voluntad de competir) se convierte a veces en forma, en estructura e incluso en chispazo genial.
Este libro es, al parecer (porque la presente es, una vez más, una nota completamente infundada), una crónica de la alianza entre el desplazamiento a pie y el genio creador. ¿Pues no va y resulta que muchos de los más importantes filósofos, pensadores, intelectuales y listos de occidente le daban a la pata? Paseantes, andarines, montañeros, viajeros a pie, hasta llegar a lo que ahora consideraríamos amantes de las largas distancias; de todos ellos encontramos ejemplos en este catálogo de gentes que hicieron con su vida algo que merecía la pena. Y resulta que el andar por el monte tuvo algo que ver en ello.
De la página web de la editorial
Caminar es mucho más que poner un pie delante del otro. ¿Y si solo se pudiera pensar bien a través de los pies?
Andar no exige ni aprendizaje, ni técnica, ni material ni dinero. Sólo requiere de un cuerpo, de espacio y de tiempo. Cada día son más los aficionados a caminar, y todos ellos obtienen los beneficios de esa propensión: sosiego, comunión con la naturaleza, plenitud...
Andar. Una filosofía es un recorrido (a pie), filosófico y literario, en compañía de ilustres autores como Rimbaud, Thoreau o Kant cuyo hilo conductor es el simple hecho de caminar. Andar como experiencia de libertad, como acto solitario y propicio para la ensoñación, como motor de creatividad...
Este libro es una celebración del paseo y una reivindicación de virtudes elementales que parecemos haber olvidado en esta época de prisas y de monotonía. Desde un enfoque cultural, Frédéric Gros se adhiere a la corriente de lo slow y nos invita a valorar las ventajas de la lentitud. «Para ir más despacio no se ha encontrado nada mejor que andar. Para andar hacen falta ante todo dos piernas. Todo lo demás es superfluo. ¿Quieren ir más rápido? Entonces no caminen, hagan otra cosa: rueden, deslícense, vuelen».
PD: Que sepáis todos que algunos miembros de este club se oponen a que yo haga entradas sobre libros. Al parecer, se puede escribir de recetas, material o grandes atracones (c.p.) sin temor a ser censurado, pero no de letra impresa. Menos mal que nadie dijo que CxC fuera una democracia.

8/10/2014

II Carrera por Montaña "MONTES DE FUENCALIENTE" (Croniquilla)

Juramos que José Antonio se puso así porque quiso
Parece que la cosa se va enderezando (con perdón).

El calor comienza a descender y la nueva temporada nos regala carreras por el campo.

Ya sabéis que la familia CxC suele reunirse en torno a los entrenos, las carreras, los ensiles gastronómicos y los botellines. Esta vez tocaba ir a FUENCALIENTE a saludar al amigo Lucio Valverde en la II CARRERA POR MONTAÑA MONTES DE FUENCALIENTE. Después habría comida y bebida. ¡Acabáramos!

Antes de las nueve de la mañana unos cincuenta amantes del trail, casi todos conocidos, nos juntábamos en la plaza de España de la localidad de Fuencaliente, salida y meta de la carrera, para disfrutar del deporte que más nos gusta. Y entre esos cincuenta, unos pocos CxC´s: Luis, Jorge, Miguel, Guti, José Antonio, Carmen, Ana y el menda lerenda. (En la foto de arriba podéis ver nuestra belleza natural a primera hora de la mañana). Además, también nos acompañaba Juanma, un muchacho que adoptamos para ese día por indicación de Lucio y que resultó ser de lo más simpático y apañao, además de prudente, por no decir lo que corría. Al final llegó 3º de la general y, seguramente, primero de su categoría. 22 añitos tiene el muchacho. No faltaron las chicas Fondistas (Ana y Carmen), Iván y Mariví, Miguel Acosta (de los Trijotes), el "cuñao" de José Antonio, Paula (del "Go Fit"), Pelu y Antonio...
CxC y amigos
Antes de empezar, un pequeño briefing impartido por Lucio nos recomendaba que lo pasáramos bien, recordándonos que después habría un guiso de patatas con costillas y una cervezas fresquitas. El pistoletazo de salida fue un berrido del propio Lucio del estilo ¡"Quiaaaaa"! Manchego tirando a andaluz. O andaluz tirando a manchego. El sitio, muy cerca de las provincias de Córdoba y Jaén, es lo que tiene.

Nada más salir, comenzamos a ascender por las calles del pueblo para empezar muy pronto un sube y baja hasta llegar a San Isidro, primer avituallamiento de la carrera. Durante este tramo, el grupo CxC pone un ritmo poco usual en él. Vamos a toda leche para lo que acostumbramos. Todos nos quejamos, pero nadie afloja. De hecho, Jorge es el que más se queja y, cada vez que se queja, aprieta y se pone primero. 
Miguel estira el grupo
Primeros kilómetros
Luis pasa de los selfies
Carmen y Ana -nuestras "miembras"- se quedan por detrás a disfrutar del recorrido y tratar de completar su primera por montaña con un cierto desnivel (1550 m. Desnivel acumulado en los 24 km).

Nosotros seguimos apretando.
José Antonio y Quique. Foto Miguel Romero
Jorge posando. Guti detrás y Miguel al fondo. Foto Miguel Romero
Miguel. Foto Miguel Romero
Luis y sus dedicos subiendo el cortafuegos.
Foto Miguel Romero
Pronto llegará el cortafuegos que dará paso a las "cetas" que nos subirán casi "a cholón" al pico Abulagoso (1.301 msnm) ascendiendo del tirón unos 500 metros de desnivel positivo, la zona más técnica de la carrera. Allí nos encontramos a Miguel Romero y a sus niñas que nos animan y hacen fotos. Ya en las "cetas" nos encontramos a Miguel Casado que también sube y baja por allí como si no le costara, nos alienta y nos fotografía. ¡Vaya dos! ¡Unos fenómenos!
Guti. Al fondo, Miguel. Foto: Miguel Casado
Jorge con cara de "desnortao". Foto: Miguel Casado
Pronto llegaremos a arriba. José Antonio va como un tiro y yo le sigo a duras penas. Segundo avituallamiento y bajada muy corrible (de más) durante varios kilómetros. Desde allí vemos a Guti y a Miguel, que nos darán alcance en la bajada, tras tirarse como dos locos a por nosotros.


En un periquete estaríamos cruzando nuevamente la carretera -esta vez por un tubo- hasta llegar otra vez a San Isidro, tercer y casi último avituallamiento. Al salir del éste, nos encontramos a los Migueles (Romero y Casado) que nos ofrecen algo que no podemos rechazar: Una CERVEZA MUY FRÍA. Paramos, nos la tomamos y p'alante. Volvemos a los toboganes del principio, que se nos hacen más pesados por el calor y por lo acumulado en nuestros cuádriceps tanto en la subida como en la bajada, que no sabe uno lo que es peor.
¡Disfrutando por un tubo!
José Antonio tira de nosotros sin mostrar signos de cansancio y Guti y yo vamos con el gancho detrás de él sin soltarle, pidiendo la hora y concentrándonos en la imagen de la cerveza que nos tomaríamos después.
Juanma, el "adoptado"
Al final, 24 km y 1550 m. Desnivel acumulado, una carrera que ganó Miguel Acosta en menos de dos horas, en la que nuestro adoptado -Juanma- llegó tercero (2:05) y en la que el resto de CxC llegamos en los puestos 13 a 20 más o menos en un tiempo más que respetable si atendemos a los cuidados que le damos al cuerpo y la forma de entrenar que gastamos. Al final, nuestras miembras completaron su primera carrera con desnivel, disfrutando del día, del momento y de la compañía de Lucio que cerraba con ellas el evento. 
Ana y Carmen. ¡Prueba superada!
Después se sumaron nuestras contrarias, contrarios y churumbeles para la comida que nos tenía preparada la organización en el campo de fútbol del pueblo. Aperitivos, ensaladas, patatas con costillas y cerveza a discreción. 

Y después de comer, con un calor considerable para la época en la que estamos, excursión para que los "enanos" vieran las pinturas rupestres de la cueva La Batanera.
Familia CxC
Finalmente, parada en la fuente del almirez para merendar y tomar una cerveza. No todo va a ser sufrir...

Día redondo de correr, comer, beber y disfrutar de los amigos.

¿Se puede pedir más?

Si queréis ver la ruta en wikiloc, PINCHAD AQUÍ.

1/10/2014

II CARRERA DE MONTAÑA MONTES DE FUENCALIENTE (Previo)


Este domingo nos vamos a las carreras, mejor dicho a una carrera.

La organiza nuestro amigo LUCIO VALVERDE, un atleta de los pies a la cabeza que corre de forma natural, sin adornos, con humildad y, casi siempre, a una velocidad de vértigo. Lo mismo le da al asfalto en corto, que en largo, aunque lo que de verdad le gusta es, como a nosotros, correr por el campo y, sobre todo, por ese maravilloso campo que hay al lado de su casa, Fuencaliente. Nos llevarán desde el pueblo hasta el pico ABULAGOSO (1.301 m.) por pistas, caminos y sendas de enorme belleza.

El nombre: II CARRERA DE MONTAÑA MONTES DE FUENCALIENTE

Los números: 23 km y 1670 metros de desnivel acumulado (+ 835 m. - 835 m.). 3 avituallamientos líquidos y sólidos

Día: 05/10/2014; Hora: 9:00 de la mañana.

Salida y Meta: Plaza de España. Fuencaliente (Ciudad Real)

Precio: 18.-€ (incluye comida después de la carrera y recuerdo de la ruta)

Otros: Duchas

¡Nos vemos este domingo corriendo por el campo en Fuencaliente!

29/9/2014

Cómo limpiar las zapatillas de running


No solemos hacer corta-pegas en este sitio, pero esta información publicada por JÓNATAN SIMÓN en www.foroatletismo.com merece la pena. 

Si eres curiosito y quieres mantener tu calzado deportivo más tiempo y en mejores condiciones estéticas aquí tienes consejos prácticos para iniciados. 

Ahí va la información:

"Cómo limpiar unas zapatillas de correr es siempre una preguntan que mucha gente se hace a lo largo del tiempo en el que practica el running. Incluso los que sólo utilizan este tipo de calzado para el día a día tienen sus dudas sobre la manera correcta de realizar la limpieza del mismo.
La verdad es que alternativas o métodos para hacerlo hay muchísimas y cada persona tendrá su propio método o sus trucos para conseguirlo, pero aquí vamos a tratar algunas de las maneras en las que se pueden limpiar las zapatillas sin que se dañen y sin que pierdan propiedades. También desmentiremos algunos de las costumbres o métodos extendidos entre los corredores que, a la larga, van a reducir la vida útil o el rendimiento de las zapatillas.
Primero, hay que ver desde que punto partimos: podemos tener unas zapatillas sucias por el polvo, humo o uso cotidiano en ciudad que con los kilómetros se van ensuciando sin más; o podemos irnos a un extremo donde tengamos una zapatilla totalmente cubierta de barro, tanto por fuera como por dentro.
Dependiendo de nuestro punto de partida, las posibilidades o métodos a utilizar pueden cambiar un poco.

BARRO

Vamos a ponernos en el peor de los casos, hemos corrido y nos hemos puesto de barro hasta las orejas y, evidentemente, de las zapatillas no distinguimos ni los colores.
Lo que yo haría en este caso es quitar el barro “gordo” superficial. Si aún está mojado podría darles un manguerazo rápido para eliminar todo el barro adherido, pero esto no es útil si solo es una parte de la zapatilla la manchada ya que transferiría la suciedad al resto de las zonas.
 Cómo limpiar las zapatillas de running
Una vez quitado el barro “gordo”, dejaría secar hasta que el resto del barro se endurezca salvo si el upper es de lana, algodón o piel, que se limpiará lo antes posible. Una vez endurecido, puedes golpear la suela contra una pared, golpear las suelas entre ellas o ponértelas y saltar o dar zapatazos contra el suelo. Cualquiera de las tres maneras quitará buena parte del barro ya seco de la zapatilla.
Una vez hecho esto, utilizaría algún artilugio puntiagudo y fino como un lápiz, un clip o algo similar (yo uso un destornillador de iPhone) para quitar el barro de los posibles recovecos de la suela, como los surcos de flexibilidad o los sistemas de amortiguación (Wave, Formotion, etc).
Con un cepillo de cerdas duras, procedería a un cepillado superficial no muy agresivo en los laterales de la mediasuela y la suela, en el upper con especial cuidado y si no se sabe hasta doónde se puede utilizar esta clase de cepillo, entonces dejaría el upper sin cepillar.
Con tierra seca se seguirá el mismo procedimiento. Una vez hecho esto, toca preparar el lavado.

LAVADO

Vamos a exponer el tipo de limpieza que yo utilizo pero, como decía, hay decenas de métodos diferentes, así que los iremos nombrando para que los conozcas y los puedas probar.
1) Lo primero es quitar los cordones porque se limpian aparte, ya sea a mano o en la lavadora (si son blancos, puedes utilizar lejía una vez quitados).
2) En segundo lugar, quita las plantillas si son removibles o personalizadas. Se lavan a mano pero separadas de las zapatillas.
3) En tercer lugar, prepara dos cubos o dos zonas con agua diferenciadas, ya sea dos piletas o un cubo y una bañera… Lo que quieras, pero separadas. Una contendrá agua fría y otra agua templada con aditivos que luego detallaré.
4) Prepara los utensilios y productos: bicarbonato, detergente neutro, cepillo de calzado, cepillo de dientes, dos paños de microfibra y esponja de nylon.
5) Una vez tienes las plantillas y los cordones fuera, mete la zapatilla en el cubo con agua fría (yo utilizo un cubo con una rejilla en el fondo para que se separe la suciedad) y procede a un cepillado con el cepillo de calzado hasta que la mayor parte del barro se quede en el cubo (cambia el agua cuando se note sucia).
6) Una vez tienes la zapatilla sin la mayor parte de barro, se utiliza el cepillo de dientes, mojado previamente en una solución de agua y detergente neutro que tiene que haber en el otro cubo. Cepilla toda la zapatilla, haciendo hincapié en las manchas de la malla y por el interior.
7) La esponja de Nylon, que te la puedes fabricar tú mismo con redecillas de fruta, sirve como limpiador para zonas concretas con especial suciedad y como complemento del cepillo y se le puede aplicar algún gel detergente y frotar esas zonas con manchas más difíciles. Por el interior también se frota, en este caso suelo utilizar un paño húmedo con detergente y agua ya que soy más cuidadoso con los interiores que, al fin y al cabo, son los que van a estar en contacto con el pie.
Según vas limpiando la zapatilla, es recomendable ir pasándole un paño con agua templada que absorba el detergente y humedad que has aplicado con el cepillo (esponja o paño mojado).
8) Repite los pasos 5, 6 y 7 hasta que estés contento con el resultado (aunque no queden como nuevas, sí estarán más que presentables).
9) Con papel de cocina absorbente, forma una base donde colocar las zapatillas, además, con el mismo papel haz dos bolas para introducirlas en la puntera de la zapatilla, para que mantenga la forma y chupe la humedad interior. Yo suelo utilizar bastante papel, sin forzar la forma del upper.
10) Secar al aire y a la sombra, nunca cerca de fuentes de calor (radiadores, estufas…) ni al sol porque el calor y la luz afectan bastante a la zapatilla, tanto que un exceso de calor puede deformar el chasis y la horma.
A parte de el papel de cocina, podéis utilizar los paquetitos de Silica Gel que vienen en las cajas de las zapatillas, o una redecilla con arroz dentro también es útil. También se puede utilizar bicarbonato, como veremos luego, en el interior de la zapatilla.

PLANTILLAS

Hay plantillas de todo tipo y, según avanza la tecnología, más y más complicadas, personalizadas, con sistemas de amortiguación integrados, minimalistas, esponjosas… de todo.
Las plantillas en sí no son una pieza demasiado complicada de limpiar: con un cubo de agua templada y detergente neutro, un cepillo de calzado y un trapo puedes quitarles la suciedad.
 Cómo limpiar las zapatillas de running
El problema de la parte interior de las zapatillas y de la plantilla es que absorben el olormuy rápidamente. El olor es causado por una bacteria, así que para eliminar el olor tendremos que eliminar esta bacteria. Métodos hay muchos y cada uno utiliza el suyo.
En mi caso, y gracias a mi trabajo, he conocido que hay productos antibacterianospotentes. Los bomberos trabajamos con muchos agentes químicos y biológicos, por ejemplo, la sangre, así que disponemos de un limpiador biológico para nuestro equipamiento. Yo utilizo unas plantillas de Joma en mis botas de bombero, las suelo limpiar con el limpiador biológico y la verdad es que el resultado es muy bueno, así que si dispones de una posibilidad similar, puedes barajarla.
Sin embargo, en mi casa utilizo otro sistema: un bote de spray, un poco de vinagre, detergente neutro o champú y bicarbonato. La mezcla ideal sería medio litro de agua, un vaso de chupito de vinagre y un par de cucharadas soperas de bicarbonato, todo mezclado y dentro del bote de spray para proyectarlo sobre plantilla y, después, a frotar con un cepillo. Tanto el vinagre como el bicarbonato actúan contra los malos olores y las bacterias que lo causan, así que suelen dar buen resultado.
Otra alternativa para quitar el olor es limpiar las plantillas en la lavadora, es mucho menos dañino que meter el resto de la zapatilla, pero dependiendo del tipo de plantilla lo haría o no.
Hay otro truquito muy sencillo para eliminar el olor, que es meter las plantillas en una bolsa de congelados y en el congelador. En uno o dos días el frío matará las bacterias que causan el mal olor.
Por último, es importantísimo que se sequen como las zapatillas y que no se metan de vuelta en estas hasta que no estén completamente secas.
Vamos con las alternativas, ¿qué se puede y qué no se puede hacer?

¿ZAPATILLAS EN LA LAVADORA?

Pregunta mítica donde las haya.
A lo largo de los años, las marcas han trabajado en este aspecto y cada dia son más susceptibles de aguantar un lavado corto y suave en la lavadora, pero no es recomendable lavar una zapatilla en la lavadora porque los problemas son muchos:
  • Los pegamentos que unen las piezas de la zapatilla sufren mucho.
  • El calor puede deformar la zapatilla.
  • El rozamiento destroza la consistencia de la malla y de los termosellados.
  • Por no hablar de posibles problemas de desteñido.
Si, por lo que sea, quieres meter las zapatillas en la lavadora, utiliza una toalla vieja (o varias) que se lave junto a la zapatilla, esto reducirá un poco el rozamiento.

¿Y EN EL LAVAVAJILLAS?

El lavavajillas es una opción más plausible y, aunque tampoco es recomendable, es menos agresiva. Si pones la zapatilla en el estante superior con un ciclo corto a baja temperaturase pueden conseguir buenos resultados, pero no tan buenos como lavándolas a mano (y sigue siendo un riesgo para la integridad de la zapatilla).

LIMPIADORES DE ZAPATILLAS

Hay tiendas especializadas en calzado deportivo que venden kits de limpieza de calzado que suelen funcionar bien. El más popular es, posiblemente, el Kit Jason Markk. Personalmente lo utilizo para mis sneakers, el calzado más de moda que de vestir, modelos casual como las Jordan Retro, zapatillas de baloncesto…
Estos kits suelen funcionar bien en materiales como el cuero o el suede, pero nada que no se pueda conseguir en casa con paciencia y una mezcla de limpiador casero.

OTROS REMEDIOS

Hay de todo y se escucha de todo, desde cosas que en algunos modelos pueden funcionar, como la pasta de dientes, hasta barbaridades como utilizar tipp-ex en calzado blanco de cuero.
El champú  es una opción que puede funcionar en muchos casos para limpiar mallas, collares e incluso lenguetas.
La pasta de dientes puede servir muy bien para las zonas de plástico o en mediasuelas blancas para quitar manchas de tinta o rozaduras, pero también en las mallas.

LIMPIADORES Y DESENGRASANTES

Hay muchísimos limpiadores o desengrasantes como el KH-7 que sí te dejan la zapatilla limpia como la patena, pero son muy agresivos por su composición con la zapatilla.
En cambio, hay otros que por experiencias de otras personas sé que han dado buenos resultados, por ejemplo el Kalia Oxi Action, que tiene buena composición y apenas es agresivo. Tendré que probarlo para aplicarlo en zonas con manchas difíciles pero las experiencias que me han contado son bastante buenas, aunque es una afirmación que hago cogida con pinzas.

¿PAPEL DE PERIÓDICO PARA SECARLAS?

Este es un truco muy extendido, es efectivo y eficaz, pero no debes hacerlo. El papel de periódico tiene mucha tinta y, cuando el papel está húmedo es fácilmente transferible a la zapatilla, y no quieres una zapatilla con manchas de tinta, ¿verdad?
Por eso siempre recomiendo papel de cocina, mejor aún que el papel higiénico.

LEJÍA, LACA, ESPUMA DE AFEITAR, MANTEQUILLA…

No soy nada fan de la lejía, si se tiene maña y se quiere limpiar una mancha concreta en el upper (sólo si la zapatilla es blanca) podría utilizarse, o incluso en los cordones si son blancos, pero la lejía no la utilizaría ni siquiera muy rebajada en agua, no suele llevarse bien con las mediasuelas, ni siquiera las de color blanco, pues suelen tornarse amarillentas en presencia de lejía.
La laca ha sido un truco que muchos han utilizado, sobre todo en calzado sneaker. No la utilizaría en zapatillas de running en ningún caso, mucha gente lo utiliza junto con un bastoncillo de oído para limpiar marcas en las piezas de EVA como tinta o rozaduras, pero prefiero otras soluciones menos pringosas. El alcohol de la laca es el agente que hace efecto, prefiero usarlo antes que la laca o incluso el vinagre sería una alternativa mejor.
La espuma de afeitar nunca lo he probado, pero siempre ha sido un mito que ha corrido por el mundillo, aplicar espuma de afeitar en las manchas dicen que suele funcionar muy bien pero creo que sólo es bastante práctico en cuero, no en el resto de materiales.
La mantequilla de cacahuete es sorprendentemente efectiva en algunos casos, sobre todo en la limpieza de plásticos elásticos que alguna vez componen algunas zapatillas. Para que os hagáis una idea, la correa de algunos relojes, como el Nike+, están compuestas de este tipo de plástico que podemos ver en algún upper de zapatillas ocasionalmente, la mantequilla de cacahuete tiene aceites que eliminan la oxidación química del plástico y, además, lo hacen brillar, así que es una solución muy apta, siempre que se tenga cuidado en aplicar y en limpiar.

¿TODAS LAS ZAPATILLAS DE RUNNING SE LIMPIAN IGUAL?

Actualmente, hay tal diversidad que evidentemente no todas se limpian de la misma manera y hay algunas que requieren más o menos cuidados.
 Cómo limpiar las zapatillas de running
Las Nike Flyknit son un ejemplo, su upper es increíblemente bueno pero delicado a la hora de la limpieza. En este caso utilizaría un jabon de mano (el redondo de toda la vida) que sea de calidad y neutro, y lo aplicaría suavemente con agua fría por dentro y fuera del upper, con un paño o cepillo de dientes suave frotaría gentilmente y sin prisa todo el upper, y volvería a pasar un paño húmedo con agua fría y secaría al aire lejos del calor.
Por ejemplo, en uppers termosellados hay que tener cuidado con las abrasiones por rozaduras, hay que cuidar que los cepillos no sean muy agresivos y tampoco les aplicaría mucho calor (no las metería en lavadora), por otra parte con los uppers cosidos no usaría champú.
 Cómo limpiar las zapatillas de running
Las zapatillas de trail con Goretex o las Nike Shield llevan especial cuidado ya que se queda mucha humedad dentro y, aunque son más fáciles de limpiar con un cepillo por fuera, son más complicadas de limpiar al tener más capas y también a la hora de secar.
 Cómo limpiar las zapatillas de running
Las zapatillas de pista o clavos, por lo general son las más fáciles de limpiar, aguantan muy bien el mal trato y sus suelas son recias y se pueden limpiar de manera más brusca.
 Cómo limpiar las zapatillas de running

CÓMO LIMPIAR LOS CORDONES

Lo suelo hacer a mano, ya que estoy. Pero si quieres lavarlos en la lavadora, una opción es la de meterlos en una funda de almohada o alguna bolsa especial de lavado, alguna vez he visto alguna específica para sujetadores. Cualquier cosa que evite que los cordones se enganchen es buena."
Esperamos que os sirva. 

23/9/2014

Del Castillo al Chorizo. JAN en estado puro.

La nueva temporada va dando sus primeros pasos tras el parón estival. 

Algunos han parado en julio, otros en agosto, otros en septiembre, hay quien no ha parado... Hay hasta quien ha descubierto el amor este verano a la carrera. Aaaaahhhh, el amor...

Como el domingo pasado, en el que Luis, Miguel y yo nos acercábamos a El Cristo del Espíritu Santo para echar un buen rato por nuestras siempre queridas sierras de la Fuenluenga y de Malagón, este domingo comenzábamos la jornada carreril sin pretensiones, como cualquier otro día de fin de semana en mitad del año, sin ningún desafío a la vista, un domingo de correr por el campo con el único propósito de pasarlo bien. 

Habíamos quedado pronto. A las siete de la mañana recogería a Miguel para acudir a Corral de Calatrava para que José Antonio (JAN), el Sr. de los Chorizos, nos guiara por las serrezuelas de su entorno.
José Antonio Nieto (JAN)
subiendo una empinada (con perdón) pendiente
La temperatura va bajando y el fresco de la mañana hace que comencemos a correr a buen ritmo. Pronto empezaríamos a sudar, a subir y bajar cerros por pistas, veredas, sendas y cortafuegos, contemplando la llanura manchega por una parte, la laguna de Caracuel por otro y hasta la sierra de Puertollano.
JAN sube utilizando la técnica de la garrota
y Miguel la de la escoba (por el culo)
Hasta tuvimos tiempo de meternos por berenjenales (dícese de aquellos terrenos que no tienen senda ni itinerario claro para correr, lo que provoca la necesidad de correr a tronchamontes, a cholón o cada uno por dónde pueda, si es que puede) lo que nos proporcionó un simpático escozor en las canillas de tanto roce con jaras, chaparros, ramas y ramones. Por cierto, Ramón, nuestro Lidl, no vino porque nos puso los cuernos con el asfalto de la media maratón de Puertollano. El hombre está que lo vierte y quiso merendarse los 21 km en una horita y treinta y un minutos de nada. Está más fuerte que el vinagre, además de encontrarse en una de las etapas más bonitas de su vida (Ramón dixit). 
Así, como si tal cosa...
Finisher Quixote Legend limpiando la zarpa de finisher UTMB
¡Tontunas CxC!
A lo que vamos, que lo pasamos de lujo por esos campos aun resecos, subiendo incluso al Castillo de Caracuel, unas veces pasando por terreno público, otras veces no (pero sin darnos cuenta).
¡Un momento antes del beso!
En dos horas y cincuenta minutos, veinte kilómetros y 1.200 metros de desnivel acumulado, estábamos de nuevo en la plaza del pueblo para almorzar (que en manchego significa ponerse fino de comer y beber entre el desayuno y la comida) a las órdenes del carnicero mayor del reino. Si quieres ver la ruta PINCHA AQUÍ

JAN, haciendo gala de sus dotes culinarias en lo que a la manufactura del embutido se refiere, nos deleitó para alegría de nuestras andorgas con manjares de su propia cosecha en el bar de la plaza de la Iglesia, comunicándose con el mesonero a base de guiños, utilizando únicamente la palabra "otra", consiguiendo que, por cada guiño apareciera como por arte de magia una ración de salchichón, otra de chorizo, unas morcillas, lomo, queso, jamón y tercios de cerveza como si viniéramos del desierto de Atacama
Miguel no posa, es así.
Al final, cinco horazas de entrenamiento: algo menos de tres dándole a las canillas y más de dos a las quijadas. 

CxC Style 100%.

¡Como no te voy a quereeeeeer...!