31 dic. 2013

El éxito de la IKENONA

Era la segunda vez que se hacía. 

La IKENONA solo pretendía ser un simple entrenamiento abierto a todo aquél que quisiera venir a echar un rato corriendo o caminando por el campo, de noche, con frío, a la luz de la luna, aprovechando las fiestas navideñas.

Lo colgamos aquí y el enlace se publicó en los muros de facebook de algunos miembros (c.p.) de CxC para que se enteraran nuestros amigos y nos pudieran acompañar.

Y, llegado el día (bueno, mejor dicho, la noche), pudimos comprobar que o teníamos muchos amigos o lo de correr por el campo cada vez "llama" más al personal. 

En cualquier caso, estábamos encantados, porque así, sin más, nos juntamos exactamente 100 personas para echar un buen rato por el campo a la luz de la luna de diciembre y de nuestros frontales.

Algunos repetían. Otros venían por primera vez. Hubo quien corría por primera vez de noche. Incluso quien daba su primer trote campestre. 

Al final, todo salió bien, fue indoloro y los asistentes parecían contentos.

Por todo eso, solo podemos deciros MUCHAS GRACIAS.

Gracias a Luis, nuestro Presidente, por comportarse como tal y asumir la responsabilidad derivada del evento. Por balizar como el que más y por hacer de sufrido "escoba" para que nadie se perdiese, junto con Tori y Carmen, a los que desde aquí también agradecemos su labor.

Gracias a Paco, por estar siempre dispuesto a ayudar, ya sea balizando, guiando al grupo "andarín" o, si es menester, ofreciendo unas hostiejas al resto del grupo CxC para que nadie se atontara.
Gracias a Miguel Ángel, por ilusionar al resto y convertirse definitivamente en nuestro "conseguidor". Si necesitas algo, díselo a Miguel Ángel.
Gracias a Iván Palero (Cabesc) por su constante ofrecimiento de ayuda. Esta vez hizo de guía en el grupo andarín y deleitó a los presentes con su sabiduría -esta vez, sobre astronomía-. 
Gracias a Guti y a Nicco por desbalizar íntegramente el recorrido. A las 48 horas de terminar nadie podía imaginar que habíamos estado allí.
Gracias al resto de miembros (c.p.) de CxC por hacer esto posible. Gracias, incluso, al pobre Jorge que, por tener informados a todos sobre lo que pasaba en la final del mundial femenino de fútbol sala que se celebraba en Ciudad Real, no pudo acudir al evento (y no penó "ná" por ello...)
Gracias a los socios del Coto de Caza "La Atalaya" por colaborar con nosotros, enseñándonos que los cazadores no siempre molestan a los que corren o pedalean por el campo (a ver si correspondemos también nosotros...) 
Gracias al Reino Golf por dejarnos sus instalaciones.
Gracias a las empresas que colaboraron desinteresadamente con la entrega de los productos que luego fueron sorteados:
INTERSPORT MALAGUEÑA (Calle Toledo, 16, 13001 Ciudad Real.
 926 22 33 60). 4 prendas y accesorios deportivos.
TIENDA CULTURISTA.COM (Calle Pozo Dulce, 22, 13001 Ciudad Real. 926 23 18 94). 3 lotes de productos de nutrición deportiva.
Tapería LA ESQUINA (Calle Libertad, 8, 13003 Ciudad Real. 682 45 29 46). Cata maridada para 2 personas. 
BODEGAS NARANJO (Calle Felipe II, 5, Carrión de Calatrava. Ciudad Real. 926 814 155 / 926 815 334). 2 lotes de vino
EL REINO GOLF (Ctra de Toledo, km 182, 13005 Ciudad Real. 926 69 00 72). 2 clases de golf.

Y, cómo no, gracias a todos los que vinisteis. A los Quijotes Transalpinos, a sus esposas, las Dulcineas, a los del Ala-14a los de La Petaca, a los Fondistas de Miguelturra, a los Barefooters de Ciudad Real, a los del Corricollano, a los Andarines, a los Arlequines, a los del Quinto Aliento, a los de Atletismo Bolaños, a los futboleros del Atlético Puerta de Toledo y hasta el maestro Aníbal Ruiz (que hasta toreros vinieron) y a todos nuestros amigos y amigas que vinieron, corrieron, andaron, comieron y bebieron siempre con una sonrisa en la boca. 

¡GRACIAS A TODOS!

¡Hasta la próxima, amigos!

11 dic. 2013

¡La II IKENONA ya está aquí!



**¡Ver NOVEDADES ÚLTIMA HORA AL FINAL DEL POST!

Se acerca el 20 de diciembre y, por tanto, ¡¡¡tachán, tachán!!!, la madre de todas las "kedadas": la II IKENONA, la Iluminada Kedada Nocturna Navideña.

Ya os lo avisamos AQUÍ, pero no nos importa repetirnos, redundar, ser cansinos... Lo que queremos es que vengáis.

Queremos juntarnos para hacer lo que más nos gusta: CORRER POR EL CAMPO.

Y, además, queremos hacerlo de una forma especial: POR LA NOCHE.

Y, por si eso fuera poco: OLERÁ A NAVIDAD Y LA LUNA ESTARÁ PRÁCTICAMENTE LLENA.

El lugar será el mismo del año pasado, lo que también contribuirá a darle cierto encanto al asunto. Saldremos de las instalaciones de "EL REINO GOLF",  lo atravesaremos, iremos por caminos y pistas forestales privadas, llegaremos a las antenas del parque forestal "La Atalaya" y regresaremos a "El Reino Golf".

Y cuando terminemos, nos tomaremos un caldo calentito para entonar el cuerpo y, una vez entonado, zumo de cebada y viandas para reponer fuerzas.

¿Qué? ¿A que tiene buena pinta?

¿Que no te gusta correr?. No importa. A pesar de que siempre nos hayan dicho que tenemos menos detalles que un Seat Panda, volvemos a pensar en todo y en todos. Por eso, este año volverá a haber SECCIÓN SENDERISTA.

¿Más detalles? Ahí van:

DÍA: 20 de DICIEMBRE

HORA: 21:00 horas

INICIO Y FIN: Aparcamiento de "El Reino Golf".

RUTA SENDERISTA: 8 km (1:45 - 2:00 horas). 90 metros de desnivel positivo y otros tantos de negativo al ser una ruta circular. Se recomienda calzado fuerte. Vamos a andar por el campo. Y en el campo hay piedras y ramas (y algún bichejo). Por las fechas y la hora no nos quemaremos con el sol. Un gorrito y unos guantes vendrían bien.
Si quieres ver el perfil y la ruta, pincha AQUÍ.

RUTA TRAIL-RUNNING: 16,5 km (1:45 - 2:00 horas). Ruta circular con 200 metros de desnivel positivo y otros tantos de negativo. Se recomiendan zapas que no sean "voladoras", si son de "trail" mejor. Si está despejado no hará falta frontal, pero tampoco pesa tanto en la mochila.
Si quieres ver el perfil y la ruta, pincha AQUÍ.

AL FINAL: "LA CAFETERÍA EL REINO GOLF" nos abrirá sus instalaciones para que podamos tomar unas CERVEZAS y UNAS TAPAS para celebrar la Navidad.

Por eso, teniendo en cuenta que estarán allí por nosotros, os ROGAMOS que nos digáis si pensáis venir a correr o a andar y si os quedaréis al refrigerio para que puedan hacerse una idea de los botellines que tienen que poner a refrescar y las terneras que tendrán que sacrificar para pasar el trago. Podéis dejar un comentario en esta entrada o mandar un correo electrónico a corriendoporelcampo@gmail.com

También nos dejan un vestuario para que, al menos, podamos ponernos camiseta seca y lo que cada uno vea conveniente para no arruinar la velada a los demás. Hay un par de ducha para los más "pulidos".

¡Ah! y echaos dinerete en la cartera, la riñonera o la mochila que pagaremos "a escote" (10 €). No está la cosa para hacer excesos. En cualquier caso no os preocupéis que nos tratarán estupendamente.

Esperemos que nos sonría la suerte y nos acompañe una magnífica luna llena. Lo podremos ir viendo pinchando AQUÍ

Os recordamos también que, siendo una CARRERA PIRATA, no habrá dorsales, ni cronómetro, ni arco de meta, ni bolsa del corredor, ni tontunas de ésas, pero lo pasaremos en grande. Correr de noche tiene un encanto especial. Echad un vistazo a este vídeo para ir abriendo boca.


¡Os esperamos!

**¡Novedades Última Hora!

Realizaremos un SORTEO DE REGALOS entre todos los asistentes
Por gentileza de:
INTERSPORT MALAGUEÑA (Calle Toledo, 16, 13001 Ciudad Real . 926 22 33 60) 


TIENDA CULTURISTA.com (Calle Pozo Dulce, 22, 13001 Ciudad Real. 926 23 18 94) 

Además, nos entregarán VALES DE DESCUENTOS para nuestras compras navideñas.

Nota Importante: 
El itinerario propuesto discurre sobre todo por caminos, pistas, sendas y campo a través. No obstante, también se aprovecharán, al principio y al final, algunos viales de "El Reino Golf" y, en algún tramo, se pasa y cruza algún camino y carretera pública. El recorrido no está cerrado al paso de vehículos y cada participante será responsable, en su caso, del cumplimiento del Código de Circulación.
Se correrá (y andará), como no podía ser de otra forma, en régimen de autosuficiencia, lo que exige que cada uno deberá prever y portar la cantidad de alimentos e hidratación que estime necesarios para poder completar el recorrido.
Asimismo, cada uno debe asumir personalmente los peligros y riesgos derivados de la actividad que se va a desarrollar (caídas, torceduras, golpes, condiciones climáticas, estado del terreno...). Por eso, recomendamos que cada uno analice y sea consciente de la longitud y dificultad del recorrido y de la actividad, así como de las previsiones meteorológicas para poder prever que la indumentaria, calzado y condiciones físicas personales sean adecuadas para asistir.
Por último, sabiendo que no es necesario deciros que está totalmente prohibido, os rogamos encarecidamente que no se arrojen desperdicios o envoltorios en el campo, debiendo transportar los mismos hasta la llegada para deshacerse de ellos adecuadamente.

9 dic. 2013

IV Carrera x Montaña Sierra de Chiva: Crónica de un abstemio del agua


Parece que 10 horas y 33 minutos son casi lo mismo que 10 horas y 53 minutos, que no hay mucha diferencia, solo veinte minutos. Y, sin embargo, ha pasado un año. Y muchas cosas más.

Este año volvía a Chiva para sacarme la espinita del pasado. Aquélla vez estaba menos en forma y tenía menos experiencia. Traté de seguir al maestro Luis Arribas y en los primeros quince kilómetros me encontré con un mazazo en todo lo alto que me dejó "listo" para el resto de la carrera. Este año no me pasaría eso... No. Y, sin embargo, tardé veinte minutos más en completar los casi 64 kilómetros que, finalmente, me salieron de recorrido.

Este año me pasaron otras cosas. Casi todas buenas. Menos una. Así que voy a empezar por la mala y así me la quito antes de en medio y la paso al cajón de "cosas aprendidas que no deben volver a repetirse"

La explicación de esos veinte minutos de más no es otra que la DESHIDRATACIÓN. Sí. Me deshidraté. Así, a lo tonto. Quizá por perderle el respeto a la distancia (sesenta y tantos kilómetros con tres mil metros de desnivel positivo por montaña no son moco de pavo). Quizá por descuidar lo que es obvio (Hay que beber sí o sí). Quizá por ser, en realidad, más tonto de lo que ya parezco (Como pasa con la fealdad, nadie es consciente de su verdadera idiotez). Y, como suele pasarnos a los tontitos, me he dado cuenta tarde, al "visionar" mentalmente la carrera realizada, una vez terminada, en frío, tranquilamente.

Salí pensando en regular el esfuerzo para que no me pasara lo del año anterior. Llevaba la vestimenta adecuada. No tenía ni frío ni calor. Me encontraba fuerte. Este año llevaría bastones para descargar las piernas. Me apetecía correr. Estaba disfrutando. Iba acompañado de mis amigos... Pero se me olvidó beber. 

Como siempre, sudé muchísimo desde el primer momento (Ahora recuerdo las gotas de sudor que caían al suelo desde el buff que llevaba debajo del frontal. Una por segundo más o menos). A pesar de ello, no tenía calor (¡Claro! La temperatura al salir era cercana a los 0º). No tenía ni calor, ni sed. Mi cabeza se centraba en disfrutar, al principio con todos los amigos alrededor y, pocos kilómetros después, con Jorge y Miguel Ángel a mi lado. Quizá por eso se me olvidó beber durante el primer tercio de la carrera. Creo que solo bebí un trago de isotónica en el primer avituallamiento y un poco de agua en el segundo. Mucho menos de lo que había perdido y, por tanto, de lo que necesitaba mi cuerpo. Además, los días anteriores a la carrera tampoco había cuidado ese extremo. No estaba bien hidratado. A partir de ahí, las señales eran claras y, sin embargo, mi cabeza las confundió. Nunca me había pasado. Siempre he bebido y comido bien. 

Me equivoqué al analizar mis sensaciones. 

Confundí la deshidratación con la falta de fuerza. Sentía dolor en los cuádriceps al subir. Eran pinchazos como si se me hubieran roto. No era falta de fuerza. 

Confundí el dolor de riñones con el dolor lumbar. Era un dolor interno, pero ¿cómo iban a ser los riñones? Jamás me habían dolido. Creí que me dolían porque no orinaba, porque un poco antes me había aguantado en una senda en la que era imposible parar. Como me dolían más al bajar creí que también podría ser de los impactos, hasta pensé que podía llevar la mochila muy apretada cuando casi no podía respirar del dolor que tenía. 

Empecé a beber para poder orinar. Como orinaba poco (y del color del brandy), pensé que el dolor era por eso, porque no había orinado. Justo lo contrario. Me dolían porque no había bebido. 

En definitiva, todas las alarmas habían saltado y, sin embargo, yo no me enteraba de nada. A partir del kilómetro 25 empecé a sentir la sed, mucha sed. Necesitaba beber agua, pero no me parecía lógico meterme 2 litros del tirón. Mi cuerpo me pedía agua y yo no le hacía caso. Bueno, mejor dicho, como no pensaba en la deshidratación, no acertaba a solucionar el problema. El que es cerrado, es cerrado... ¿Se puede ser más imbécil? Quizá si me hubiese parado y hubiera empezado a beber, poco a poco, hasta que me hartase, lo hubiera solucionado. Aunque quizá ya era demasiado tarde. Jorge y Miguel me decían que bebiera. Yo les decía que estaba bebiendo, pero bebía poco. Ahora lo veo claro.

A pesar de todo, quizá por mantenerme al límite con lo poco que iba bebiendo fui capaz de aguantar a ráfagas los esfuerzos, de recuperarme mínimamente para poder seguir.

Ahora solo queda aprender la lección y tratar de que no vuelva a pasar. Hay que beber sí o sí. Hay que cuidar la hidratación los días anteriores. Hay que beber aunque no se tenga sed. Vamos, lo que he leído mil veces, he hecho otras mil y, sorprendentemente, se me olvidó hacer. Con las veces que se lo he dicho a Juan Carlos...

De lo otro -de lo bueno y de lo muy bueno- hay mucho, muchísimo más.

ANTES DE LA CARRERA.

Disfrute. Risas. Chascarrillos. Cervezas. Relajación. Amistad.
7 miembros y un destino (Chiva)
A las 15:00 salíamos de Ciudad Real 7 miembros (con perdón) de CxC (Luis, Jorge, Ramón, Miguel, Guti, Tomás y yo). Un poco más tarde saldría Juan Carlos, acompañado de Javi Ortiz. Ya en Chiva nos juntaríamos con Manu García (Manuwar), los Quijotes, sus mujeres (las Dulcineas) y los Fondistas de Miguelturra (Miguel, Ana y Carmen).
Ramón, yo (como caganer), Luis, Manu, Miguel, Guti, Jorge.
Tomás hacía la foto
Recogimos los dorsales y fuimos a tomar unas cervezas al "Hogar del Jubilado" de Chiva para después acompañar a José Luis y a Ana a su hotel, "El Canario", donde por un módico precio (10 €) nos dieron muy bien de cenar. Una cena para 17 en la que todos lo pasamos en grande. Después de un paseo cortito por Chiva, volvimos para descansar con nuestros sacos y nuestros aislantes al "Hogar del Jubilado", lugar facilitado por la organización para pernoctar. 

Al despertarnos, dimos buena cuenta del pan, del jamón y del queso que llevábamos para desayunar, además del impresionante bizcocho de chocolate que nos hizo Juan Carlos para comenzar el día con mucha, mucha dulzura.


DURANTE LA CARRERA.

Disfrute. Ilusión. Esfuerzo. Amistad. Compañerismo. Solidaridad. Belleza.

La carrera de Chiva es dura y técnica. No es cualquier cosa. No es una carrera de las que se hacen sin más. Pero, sobre todo, es una carrera preciosa. Hay sendas que suben, que bajan, que serpentean, que crestean, que asustan, que embelesan, que te hacen sentir pequeño y, a la vez, grande, inmenso. Las vistas son impresionantes. Desde un lado y desde el otro. Desde lo más alto hasta lo más escondido. Sendas pastoriles, de herradura, con cuerdas para ayudarte a subir o a bajar.

La organización es inmejorable. La señalización perfecta. Los voluntarios entregados y dispuestos a animarte con una sonrisa en los labios. Los avituallamientos completos. 

"Mi carrera", a pesar del "problemilla" de la deshidratación, fue magnífica por la compañía. Fui casi todo el tiempo arropado, animado, consolado y entretenido al lado de dos fenómenos: Jorge y Miguel Ángel. Fue un placer correr con ellos. Me ayudaron a terminar, a pasar los malos momentos y a que la carrera fuera, en general, una magnífica experiencia. Y por si eso fuera poco, a diez kilómetros de meta nos encontramos con Guti, el figura de CxC no solo en lo deportivo, sino también en lo humano. Su moderno flequillo, su juvenil aspecto y su simpatía natural son solo una parte del chaval que hemos adoptado como el hermano pequeño de esta familia. Anduvimos y corrimos lo que pudimos en los últimos kilómetros para llegar a la meta después de tanto esfuerzo. Sus lágrimas en los ojos nos emocionaron a más de uno.

Los demás, también hicieron "su carrera". Unos terminaron antes, otros después, algunos llegaron hasta un poco más allá de donde les permitían sus fuerzas, pero todos disfrutaron y sufrieron como suele ser habitual. 

DESPUÉS DE LA CARRERA

Disfrute. Emoción. Satisfacción. Amistad. Recuerdos. Descanso. 

Cuando terminas una carrera, sientes algo que no es fácil de explicar. O lo has vivido o las palabras no son suficientes. Tienes la satisfacción de haberte esforzado al máximo, con independencia de que hayas podido terminar o no. Las emociones se agolpan en la garganta o en los ojos. Solo piensas en que has terminado, en que ya está hecho. En que has llegado hasta allí.

Nada más llegar nos sentamos en un lugar habilitado por la organización para picar algo. A mí me apetecía un tomate cortado con olivas que había en un plato (era lo único mojado que había de comer allí) y patatas fritas (hidratos y sales). Bueno, eso y que me dieran un masaje tailandés, pero no había nadie haciendo esos masajes por allí. Faltaban por llegar Ramón, Tomás y Manu. Mientras llegaban nosotros nos ducharíamos. Nos encontramos con Luis, Jorge y Miguel. Y nos dijeron algo que no querríamos haber oído. ¡No había agua caliente! Nos estábamos quedando helados y queríamos comer después de ducharnos.

Al oírlo me dirigí a alguien de la organización para preguntar si habría otro sitio donde ducharse con agua caliente. Nos preguntaron que si éramos de lejos. Al oír que éramos los de Ciudad Real que habíamos dormido la noche de antes en el Hogar del Jubiliado reaccionaron rápidamente. - Esperad - nos dijeron. Al momento llegaron con la solución. 

- No os preocupéis. En el hotel "El Canario" os dejarán unas habitaciones para que os podáis duchar.

Dicho y hecho. Nos fuimos hacia allá. Nos duchamos. Mientras, Miguel fue a buscar a los demás para que también pudieran ducharse. 

Cuando volvieron, traían más noticias. Y muy buenas. Miguel, nuestro comercial -a partir de ahora, "el conseguidor"- hizo que no tuviéramos que ir de nuevo a la carpa de la organización para comer. Había conseguido que ésta nos permitiera canjear el ticket que nos habían dado para comer en el mismo hotel donde nos habían permitido ducharnos. Caldo calentito, un buen plato de macarrones con salsa boloñesa, una cerveza, postre y café. UN ONCE SOBRE DIEZ PARA LA ORGANIZACIÓN.

Aquello nos devolvió a la vida, a las sonrisas, al calor y a la realidad. 

Había que volver. Trecientos kilómetros nos separaban de nuestras casas, de nuestras contrarias y de nuestros churumbeles.

Carretera y manta.

Chiva quedará unos días en nuestros cuádriceps y mucho tiempo en nuestras retinas. Ya solo queda rumiar todo un poquito para tener ganas de más.

Y no olvidéis lo de "si bebes no conduzcas, pero si corres... ay, si corres..."

3 dic. 2013

IV Carrera x Montaña Sierra de Chiva


Hay quien dice que lo nuestro no es normal, que se nos ha ido la pinza, que correr tanto no puede ser sano, que debe haber algo detrás de tantas zancadas, sendas y cortafuegos. Incluso hay algunos que piensan que todos los que formamos CxC somos en realidad una secta; y que no hemos corrido en la vida, que simplemente posamos para unas falsas fotos, en falsos decorados, poniendo unos falsos tiempos y unas falsas sensaciones. Y que nuestra única intención, lo que nos mueve, es tener una excusa (también falsa) para inflarnos comiendo y bebiendo sin parar. Que no somos corredores, sino comedores y bebedores. Y que CxC no significa "corriendoporelcampo", sino "comerporcomer".

En realidad, casi todos están de acuerdo en una cosa: estamos como CHIVAS

Así que, para regocijo de quienes creen que, más que un entrenador, necesitamos un psicoanalista de campeonato, hemos decidido ir a la carrera con el mejor nombre del panorama trail en este país. ¡Vamos a CHIVA!. A la carrera por montaña que discurre por la sierra del mismo nombre.

Será el sábado. Y se disputarán dos pruebas: la Master, de 61 km y 3.000 m. de desnivel positivo y el TRAIL, de 34 km y 1.450 m. de desnivel positivo.

No podía irnos más al pelo...

Ya estuvimos representados el año pasado por un solo miembro (con perdón).

Sin embargo, este año hemos tirado la casa por la ventana. Iremos en tropel. Seremos muchos. Luis, Jorge, Ramón, Juan Carlos, Miguel, Guti y yo. Además, vendrá Tomás, el eterno aspirante a CxC que, por fin, dejará de serlo. Y el gran Manu (Manuwar), uno de nuestro miembros de honor de la capital. Y Javi Ortíz, sensei de algunos de nuestro pequeños aspirantes a hombres y medios hombres plancha que también se estrenará con el resto de CxC´s en las carreras de montañas, después de haberse convertido en un jodido IRONMAN y un entrenador con formación casi interplanetaria allá por tierras americanas.

Y por si todo eso fuera poco, también acudirán LOS QUIJOTES (Toty, Iván y José Luis) acompañados de sus esposas, LAS DULCINEAS (Cecilia, Mariví y Ana), que se estrenarán en lo de correr por el campo sin tino.

Y tres FONDISTAS DE MIGUELTURRA (Miguel, Ana y Carmen) para demostrar en Valencia lo que es el orgullo churriego.

Y, como no, el tito Iván Palero (CABESC) para darnos sabios consejos atléticos y, su mujer, Ani.

El plan es salir el viernes a eso de las 15.00 horas, llegar a la charla técnica para que Luis termine de hacer su estudio sobre "teoría y praxis del briefing", cenar varias veces si es necesario y dormir en el "hogar del jubilado" que tan amablemente nos dejan los de la organización para que estiremos nuestros cuerpos serranos y peguemos el ojo a lo calentito, con nuestros aislantes, nuestros sacos y nuestros chascarrillos.

Al día siguiente, todo será disfrute por esa sierra. Ya os contaremos.

¡Será el acabose! Este año, en la IV Carrera x Montaña Sierra de Chiva se hablará manchego.



1 dic. 2013

¡Pero ponle freno ya, hombre! (de la serie "Allá dónde fueres haz como si corrieres")

 
El viernes éste vuestro Pte. tuvo una reunión con unos amigos suyos dedicados al estudio de problemas de enorme relevancia práctica como, por ejemplo, el sexo de los ángeles. Digamos que el participante medio en tan singular evento escapaba de la definición de "tío normal" y alcanzaba un nivel alto de heterodoxia o, directamente, de frikismo. Hice un buen papel.
 
Aprovechando el magno acontecimiento, el domingo quedé a echar una carrerita con algunos participantes en aquella reunión y con otros amigos comunes, todos ellos miembros (c.p.) del Tribunal Consuetudinario, una institución dinámica y abierta como pocas al cambio social y en la que, a pesar del criterio de Quique, sí es posible tener amigos.
 
Y al lío: Parque del Retiro, 8:15 h., cerca de 20.000 personas dispuestas a correr juntos en beneficio del Hospital de Parapléjicos de Toledo. Unos se enfrentaban a la distancia de 5 kms. y otros, los más osados, a la de 10. Fue estupendo poder correr por el centro de Madrid, calle Alcalá y Castellana incluidas, abierto a la práctica deportiva y con el tráfico de vehículos cortado. Exactamente igual que en nuestro maratón de Ciudad Real.
 
Lo mejor de todo fue correr por primera vez con algunos buenos amigos, aunque se echó de menos a Carlos, que es más perro que un trillo. Esperanza se portó como una jabata, renegando como le es propio, Pedro iba como un tiro gracias a la tortilla del Colegio Mayor de las canarias, a Marga ni la vi de lo rápido que salió y Luis me hizo una joaquina en el último kilómetro emulando, al parecer, al mejor Corchete.
 
Y por si fuera poco me encontré con Aparicio en una de las puertas del Retiro: sí, ya sabéis, ése que quedó quinto en La Atalayera, nada menos.
 
En definitiva, buena carrera y después cervecitas con amigos a media mañana, que es cuando mejor sientan. Preparación específica y entrenamiento de calidad para Chiva.

21 nov. 2013

II MARCHA-CARRERA SOLIDARIA "LA ATALAYERA"


Este año, como el pasado, se celebrará en Ciudad Real la II Marcha-Carrera Solidaria 'La Atalayera'.

Está organizada por nuestros amigos de la AGRUPACIÓN DE JÓVENES ABOGADOS y por el Ilustre Colegio de Abogados de Ciudad Real para fomentar no solo el deporte, sino también la solidaridad con los demás, destinándose el precio de la inscripción (SOLO CINCO EUROS) íntegramente a CRUZ ROJA.

Discurre por el único parque forestal de la capital, "LA ATALAYA". De ahí su nombre. Una oportunidad única para conocer un enclave que, quizá por su cercanía, pasa desapercibido para muchos.

Se trata de una prueba no competitiva que puede completarse en dos modalidades buscando la máxima participación posible:
  • Marcha (sin prisas): sobre un circuito de 3,5 kilómetros (que puedes ver pinchando AQUÍ)
  • Corriendo: sobre un circuito de 10 kilómetros (el mismo de la marcha + otro tramo que puedes ver pinchando AQUÍ)
Como podéis comprobar en los enlaces, el circuito de la marcha coincide íntegramente con la primera parte del circuito de la carrera, estando situada la línea de SALIDA, así como la META de ambas modalidades en el parking del parque forestal. 

Además, CRUZ ROJA situará en la zona un PUNTO DE RECOGIDA DE ALIMENTOS para aquellos que deseen llevar alimentos no perecederos. También tendrán la posibilidad de colaborar con un "DORSAL 0" lo que no participen en las pruebas deportivas.

Os animamos desde aquí a que participéis en este deportivo y solidario evento, no solo por el fin, sino por lo divertido, entretenido y belleza del recorrido, lugar habitual de entrenamiento de los que formamos parte de CorriendoporelCampo

¡Nos vemos el domingo!

*INFORMACIÓN DETALLADA:


Fecha: Domingo, 24 de noviembre de 2013.

Lugar: Parque Forestal "La Atalaya", Ciudad Real.
Recogida de Dorsales: a partir de las 10'15 horas en zona parking de La Atalaya.
Hora de salida: 11,00 horas desde zona parking de La Atalaya.
Recorrido: (Marcha y Carrera comparten línea de salida, meta y primeros 3,5 km).

     -Tramo 1º: Circuito de 3,5 km (marcha completa / primera parte de la carrera).
Tramo 1 
     -Tramo 2º: Circuito de 6,5 km (segunda parte de la carrera).
Tramo 2
Carácter de ambos circuitos: No competitivo.
Organiza: Agrupación de Jóvenes Abogados e Ilustre Colegio de Abogados de Ciudad Real.
Patrocina: Excmo. Ayto. de Ciudad Real, Globalcaja.
Colabora: Ilustre Colegio de Procuradores de Ciudad Real, CSIF, E.Lecrer, Coca-Cola, Terraza Hierbabuena, Tapería La Esquina, Hotel Cumbria, Sala Zahora Magestic, Grupo Montes Norte y CDE CorriendoporelCampo.
Al finalizar: Sorteo de regalos y migas manchegas.
PUNTO DE RECOGIDA DE ALIMENTOS NO PERECEDEROS (Cruz Roja): Parking de La Atalaya.

*INSCRIPCIÓN:

Plazo: Hasta las 11'00 horas del 22 de noviembre de 2012

Precio: Cinco (5) euros
Ingreso en la cuenta bancaria titularidad de CRUZ ROJA:
  • GLOBALCAJA: 3190/3110/81/2021307620     
Una vez realizado el ingreso, remitir justificante junto a la hoja de inscripción con todos los datos a jovenabogadocr@gmail.com


*HOJA DE INSCRIPCIÓNAQUÍ
*REGLAMENTO DE LA PRUEBAAQUÍ
*ENLACE A LA PÁGINA DE LA AGRUPACIÓN DE JÓVENES ABOGADOS DE CIUDAD REALAQUÍ


13 nov. 2013

II IKENONA (Iluminada Kedada Nocturna Navideña)


Ya está aquí de nuevo la IKENONA. Será la segunda. De ahí los dos palitos que le hemos puesto antes: "II IKENONA"

Se trata de una excusa para hacer con todos vosotros lo que más nos gusta: CORRER POR EL CAMPO. Y, a pesar de que este club es bastante incrédulo en todos los sentidos, aprovechamos las NAVIDADES por lo que éstas tienen de entrañables en el imaginario colectivo, porque despiertan sentimientos solidarios, exaltan la amistad y no causan mal a nadie. Por eso, en CxC hemos decidido volver a hacer la "IKENONA".
El año pasado fue todo un éxito de crítica y público. La llamamos así porque se celebró el 28 de diciembre, día de los "santos inocentes" (I), porque fue una kedada en toda regla (KE), porque se hizo por la noche (NO) y porque era Navidad (NA).

Aquella noche había luna llena. Por eso la hicimos ese día precisamente, para darle más encanto al asunto. Sin embargo, este año la luna llena nos pilla a desmano (el 17 de diciembre, martes). Hemos hablado con Rajoy, Obama, Bill Gates, incluso con Belén Esteban, pero, al parecer, las fases lunares son inamovibles. Así que hemos decido hacerla el 20 de diciembre, viernes, para que todos podáis acudir. Y si falta un cachito de luna, ¡que se joda!

Lo malo es que, al no coincidir con el día de los "santos inocentes", se nos descabala el nombre, pero no os preocupéis. Seguirá estando la luna para iluminarnos (y si las nubes se ponen graciosas, encenderemos los frontales). ¡Arreglado¡ Cambiamos la "I" de "Inocente" por la "I" de "Iluminada").

¡Listo! El próximo 20 de diciembre a las 21:00 horas, tendrá lugar la "II IKENONA", la Iluminada Kedada Nocturna Navideeeeeeeeeññaaa

Volveremos a recorrer (que es más que correr) a la luz de la luna llena los vericuetos del parque forestal de "LA ATALAYA". Subiremos, bajaremos, trotaremos, andaremos y, sobre todo, lo pasaremos bien. ¡Qué coño bien! ¡De puta madre!.

Y, al finalizar, siendo fieles al más puro estilo CxC, nos tomaremos unos botellines, botellones o lo que sea menester, acompañados de ricos -y, a ser posible, abundantes- manjares. 

Como será una KEDADA PIRATA (dícese de aquéllas que no son ni oficiales ni oficiosas, no tienen dorsales, ni cronómetros, ni arco de meta, ni bolsa del corredor, ni pijadas varias) será imprescindible contribuir "a escote" para el comercio y el bebercio posterior. 

Pensando en quienes no tienen el vicio de correr, también se preparará un ruta senderista para que cuantos más seamos, más ensilemos después. Lo cuadraremos para que todos terminemos a la misma hora, para que nadie se quede atrás, ni vaya solo por esos campos de Dios.

¡Más detalles en breve!

¡CxC sigue siendo más barato que un chino! ¡Y más divertido que "La Hora Chanante"!

*Nota: 
Distancia aproximada de la ruta trail: 15-16 km
Distancia aproximada de la ruta senderista: 8 km

22 oct. 2013

Crónica del MUY GASTRONÓMICO Quixote Maratón


Si esto lo escribiera Coelho seguramente empezaría con un: “si tus sueños te impiden dormir, sigue a tu corazón hasta el alba, persigue lo imposible para ser feliz”. Si lo firmara Murakami es probable que se quedara tan ancho acongojando al personal desde una línea inicial tipo: “el saco de huesos se puso en marcha en silencio, con la parsimoniosa cadencia de quien –ya alejado de toda realidad vital- se dirige a su destino, duro, blanco y limpio. Yo, dolorido, doy la siguiente zancada y me acuerdo de Josikiro, ella me regaló las Asics que hoy me acercan a mis sueños, me alejan de su esencia”. Prefiero, personalmente, a Palahniuk. Él lo haría más directo: “… las rodillas crujen a cada zancada como goznes oxidados, sabor a plomo y a tierra en la garganta, el dolor se clava en mis músculos agarrotados como se clava la aguja de un yonki de Seatle en la vena, costra de amargura y heroína. Miro al dolor a la cara y lo mando a la mierda: <<voy a acabar>>”. En CxC somos menos literarios y dijimos: “Tenemos que llegar al menos cinco, que nos dan un jamón”.


Alguien se enteró de que si un club colocaba a cinco de sus miembros (con perdón) en la línea de meta del maratón ciudadrealeño recibiría un JAMÓN como presente (lo más seguro es que cuando el simpático lector se acerque a estas líneas el jamón sea ya pasado). No tardamos ni diez minutos en formalizar las inscripciones.

El periodo de entrenamiento de la cita con Filípides fue como somos nosotros: sencillo pero bestia. Le dedicamos una semana prácticamente entera, la última antes de la cita. Una tirada larga (cp) de 30 kilómetros el domingo anterior como para cerciorarnos de que las cuerpas aguantarían tanto asfalto y tres quedadas de a diez kilómetros con principio y fin en el Bar Mi Casa donde posteriormente ensilaríamos… bueno, tampoco hace falta que nos deleitemos en detallar lo que nos ensilamos, queda entre el señor presidente del Club de Fútbol Puerta de Toledo y nosotros.

Estábamos preparados. O no. Daba igual.
Un ratito de entreno

Domingo 20 de octubre, 8:30 horas. Hora zulú.

Cinco miembros y una miembra de CxC atacamos la estrategia de carrera en un bar (sí, ¿qué pasa?) Después de diez minutos de debate zanjamos el asunto: cada cual que tire como pueda pero hay que llegar cinco tíos a meta. “Coño pos claro”, “¿Alguien lo duda?”, “Son sólo dos vueltas ¿no? Que luego me lío”, “Habrá que parar ande las viudas a echar unas migas”, “Luis, ¿te esperamos? ¿O ya si eso…?”, “¿Esto quién lo paga?”.

Salimos a la calle. Recibimos al sexto hombre: Manuwar, el increíble hombre menguante. Saludos jebis, emotivo acto de entrega de la camiseta de CxC y a línea de meta.
D. Manuel (Manuwar)

Y aquí empieza el maratón. Y un maratón es, para un corredor de montaña o de campo como nosotros, un grano en el culo, algo que hay que quitarse de la manera más rápida e indolora posible y que me aspen si me importa cómo te quitaste tú el tuyo.

Abrazos, fotos y a correr.
Seis miembros y la miembra antes de salir

Arrancamos resueltos, pizpiretos y prietos de nalgas para abajo hacia la gloria, hacia el destino, hacia Miguelturra donde esperaban los avituallamientos con chicha y vino.

La primera vuelta de las dos que componen el Quixote Maratón se hace amena. Vas charlando mientras la cuerpa calienta, cuentas anécdotas, chistes, te regocijas en lo fea que es Ciudad Real como pueblo y como concepto (qué buena gente hay aquí coño, que me emociono), corres cómodo. De hecho corrimos cómodos de más. No sé la media, y me importa bastante poco, pero la cosa debió andar en torno a los 5 minutos y poco por kilómetro. Eso para nosotros y con un maratón por delante es mucho. Es ir rápido para todos nosotros, pero para el presidente y Manu parecía excesivo de verdad, casi peligroso. Aún así llegamos todos  en simpático grupeto a la media maratón en menos de dos horas. Prodigioso. Al paso por Miguelturra paramos antes de los de la Peña del Real Madrid, catamos el jamón, el queso y el vino, les dimos el visto bueno y dejamos encargadas unas raciones para la segunda vuelta. Paramos también donde las viudas, les encargamos las migas para dos horas después e hicimos lo propio con los del Club de Rugby Arlequines. Echamos con ellos un pincho de tortilla y les conminamos a que tuvieran frejquitas las cervezas y calientes las viandas para la segunda vuelta.
Ya se olían las viandas churriegas

(Tras leer el último párrafo me veo en la obligación de explicar al lector -quizá incrédulo- que todas las referencias gastronómicas de esta crónica -las de ahora y las de más adelante-  son reales y no fruto de una enajenación transitoria o un error en la traducción)

Comenzó la segunda vuelta al histórico-artístico circuito y con ella el aburrimiento, la soledad y los primeros dolores y miedos.

Queda dicho que Luis y Manu iban ya pelín descolgados y al poco de empezar la segunda media maratón a Miguel se le presentaron unos inoportunos e impropios dolores en los glúteos que le hicieron proferir ciertas lindezas que no viene a bien reproducir en estas castas líneas. Con el paso de los kilómetros se fue quedando atrás y con él se quedó Toty , un cacho de ironman que además es buena gente. A ellos se unió el oh lidl que quiso acompañarnos en la segunda vuelta negándose a hacer la maratón entera por no sé qué de un estado de forma y tal… mariconadas y excusas, le quedan dos telediarios de lidl. Ellos tres se apretaron los kilómetros que faltaban a su trantrán.
Manu y Luis

Nos quedamos solos como avanzadilla Quique, Guti y servidor de ustedes, el nieto de la Orosia. Los kilómetros fueron cayendo y tras calles desérticas y carreteras inhóspitas llegamos a la tierra prometida, a Miguelturrra, Churrilandia.
Guti fue capaz de madar tres mil guasap mientras corría

Y como lo prometido es deuda paramos “ande” los del jamón y el queso. El jamón seguía delicioso, en taquitos; el queso, suave y rico; el vinillo solo o con cocacola, resucitador.

En este punto un señor corredor con el que nos habíamos cruzado en varias ocasiones nos miró y soltó un: “Joder, os vais parando en tos laos para luego ganarnos”. Yo creo que se quedó con ganas de añadir un bien merecido: “¡Cabrones!”. Y es que tenemos metido en el cuerpo el ritmo de la montaña donde paras ora a ver el paisaje, ora a ponerte ciego de jamón, ora a charlar con algún lugareño.

En fin, que andamos un ratejo para asimilar lo isotónico del asunto y a correr con la mente puesta en las viudas, sus migas y bebedizos.

Con ellas echamos otra paradita que luego resultó ser de lo más reconstituyente. Agua fresca, un vaso de migas, unas ugüas,  fotos con las hacedoras del condumio y a correr.
Las señoras viudas de Miguelturra
Que, por cierto, no saben hacer fotos...

La siguiente parada técnico-táctica era en el kilómetro 38. A esas alturas y a pesar de habernos parado alguna que otra vez (por no decir hasta en los bares), ya íbamos adelantando cadáveres de corredores asfalteros que se habían pasado de ritmo, de distancia o de preparación, vaya usted a saber.

En el 38 ya fue una fiesta. Allí estaba Nicco capitaneando a los amigos del Club de rugby Arlequines de Miguelturra y con él unas latas de cerveza frías como el corazón de Pol Pot y unas viandas magníficas. Comimos y bebimos tan agustico charlando con los rugbiers y con Iván Manzano, otro ironman de los güenos. También se paró con nosotros Marín que, después de dejar en meta como ganadora del maratón a la pupila de Iván Palero, Miriam Laguna, nos acompañó unos kilómetros en bici. Aguantamos las miradas incrédulas de los corredores que nos pasaban mientras ensilábamos cerveza durante un rato hasta que alguien dijo: “lleváis tres horas y treinta y cinco minutos”.  Y nos pusimos de nuevo a correr dispuestos a llegar antes de las cuatro horas. Otro prodigio.
En el avituallamiento arlequín con Nicco, Iván y Marín. Hace la foto Toty.

Curiosamente los últimos cuatro kilómetros se hicieron relativamente fáciles. Íbamos a nuestro ritmo, sin forzar y sabíamos que la meta ya no se escapaba.

Llegada al Poli, abrazos a los nenes y entrada en meta en 3:59. Contentos y bastante enteros.
Vayan preparando el jamón...

Un rato después llegaron el resto de CxCs cada cual aguantando sus dolores, todos felices. Sólo faltó Manu que en el 32 dijo aquello de “mi cerebro ya no aguanta tanto paisaje espectacular, me quedo en la cuneta y que me recoja alguien”.

Un par de horas antes Carmen, la miembra, había finalizado su primera media y a todos nos llena de orgullo y satisfacción tener gente alrededor que se plantee retos y los consiga. Nosotros somos más básicos, corremos porque nos los pide la cuerpa y porque “algo habrá que hacer”. Eso sí, el asfalto ya nos puede esperar otros pocos meses.
Nuestra valiente miembra mediomaratoniana

Ni que decir tiene que la gran familia CxC (ya somos unos pocos e incomprensiblemente nadie le ha movido la silla al presidente) se reunió después del atlético evento a hidratarse y comer convenientemente que luego vienen las pájaras y las cuerpas esqueléticas.
Esto sí que se nos da bien

Nos volvemos al campo.

3 oct. 2013

Quixote Maratón

Nos gusta correr por el campo. Cada vez más.

Disfrutamos por caminos rurales, pistas forestales, sendas, pedrizas, subiendo y bajando cerros, montes, collados...  Y si hace falta ir campo a través o hacer camino al correr, se nos saltan las lágrimas de la emoción.

Cargamos las pilas cuando, desde lo más alto, vemos el paisaje a nuestro alrededor, o cuando pasamos por un bosque que no deja entrar el sol, o al tener que atravesar una senda que deja a tu lado un precipicio, o al mojarte los pies para vadear un arroyo o, simplemente, cuando huele a jara, a tomillo o a romero.

Otras veces no podemos desplazarnos a sitios tan bonitos, pero nos conformamos con corretear por La Atalaya de Ciudad Real, por los Castillejos de Poblete, la Sierra del Perro en Fernán Caballero, La Peña de Picón, la Plaza de los Moros en la sierra de Malagón... Sitios cercanos que te permiten sentir tierra, piedra, agua, ramas... Cualquier cosa menos asfalto duro, seco, negro, aburrido, plano, continuo...

El asfalto nos apetece cada vez menos. Nos produce agobio, pereza, hastío, muermo...

Y sin embargo... NOS HEMOS INSCRITO AL QUIXOTE MARATÓN (XVIII Maratón Popular de Castilla-La Mancha).

Se celebra el próximo día 20 de octubre de 2013, a la vez y por el mismo itinerario que la III Media Maratón Popular de Castilla-La Mancha.

Se trata de un circuito a dos vueltas uniendo las localidades de Ciudad Real y Miguelturra, discurriendo en su mayor parte éste ¡Atención! por las zonas con menos vida de ambas localidades. 

Lejos de convertirse en una prueba deportiva para, además de otras muchas cosas, enseñar nuestra ciudad a corredores y visitantes, el evento se "encierra" en los polígonos industriales y la zona del campus universitario (donde un domingo por la mañana no hay ni un alma). La carrera no pasa por la Plaza Mayor de Ciudad Real (donde también sirven relaxing cups of café-con-leche y cool-cañas of beer), ni por la Plaza del Pilar, ni por el Prado, ni por el Torreón... Atraviesa la ciudad, eso sí, pero por el lugar por el que menos se ve para no molestar el sagrado descanso dominical del ciudadano. Al final, esto se consigue a la perfección y la gente ni se entera de que hay una prueba deportiva que este año alcanzará su mayoría de edad (18 ediciones).

Al final, el Quixote Maratón resulta un auténtico coñazo, sobre todo cuando los que corren la media maratón llegan a meta y dejan solos a los del maratón para correr la segunda vuelta por el desierto poligonal. Pasan minutos entre un corredor y otro y éstos se encuentran solos desde que encaran la salida del "centro" hasta que llegan al "centro" de Miguelturra.

Sí. Y a pesar de todo eso nos hemos apuntado seis (6) CxC: Luis, Jorge, Guti, Miguel y yo al Maratón y Carmen (nuestra primera miembra, con perdón) a la media , siendo ésta la distancia más larga y dura (con perdón, otra vez) que haya corrido hasta ahora.

Y lo hemos hecho, porque si cinco miembros (con perdón) del mismo equipo logran cruzar la meta, se les obsequiará con un JAMÓN. ¡No podíamos resistirnos!

Por eso y porque el carácter churriego es distinto al culipardo. Al paso por Miguelturra encuentras tambores y timbales en la plaza del pueblo que te ponen los pelos de punta. Además, las peñas de la localidad se organizan y a lo largo del recorrido guisan migas y gachas, ofreciendo las mismas a los corredores, convirtiéndose en originales puntos de avituallamiento donde, además, puedes echar un botellín frejjjjquito o un largo trago de una bota de vino para que el torrezno de las migas pase sin problemas.

Y lo hemos entrenado a fondo. Lo de correr no, solo lo de las migas, las gachas, la cerveza y el vino. 

En lo del correr será distinto. No miraremos el reloj. Pararemos en los avituallamiento (en todos). Comeremos migas, gachas, torreznos. Beberemos vino, cerveza y lo que se tercie. 

Solo tendremos un objetivo: terminar antes de que cierren el chiringuito de meta y conseguir el jamón. 

Y si no, no pasa ni media.

¡CxC, disfrutando del correr, del comer y del beber desde siempre y para siempre!

19 sept. 2013

Vivaqueando por el campo (3ª parte... y última)

Estábamos jodidos, bien jodidos...

Seguíamos avanzando hacia la carretera, sin decir nada. Cada uno iba haciendo sus cábalas, pero no era cuestión de ponerlas en común. Lo único que había que hacer era seguir... Seguir y pensar en algo positivo. Por eso, tal y como habíamos hecho cuando no encontrábamos la Cañada Real, volvimos a recordar que al día siguiente, el sábado, habíamos quedado en casa de Carlos y Anne. Nos habían invitado a cenar unos solomillos a la parrilla para que probáramos con los mismos una salsa verde que Carlos había logrado hacer muy parecida a la que te ponen en el Restaurante "El Churrasco", de Córdoba. Carlitos es un fenómeno. Y un buen bebedor de cerveza. Así que nuestro consuelo era ése: Que al día siguiente nos inflaríamos de cerveza y solomillo con salsa verde en casa de Carlos y Anne.

De repente, oímos un ruido. Era un motor. El de un coche. Al momento vimos aparecer un todo-terreno blanco a gran velocidad que venía hacia nosotros. Debía ser el vehículo blanco que habíamos visto antes, cerca de la vivienda de la finca que estábamos atravesando. Paró a nuestro lado.

- ¿Qué hacéis vosotros por aquí?
- Sabemos que no deberíamos, que es privado, pero...
- Menudo susto me habéis dado, cuando os he visto he creído que llevabais escopetas.- Dijo señalando nuestros bastones.
- Es que nos hemos quedado sin agua. Íbamos por el camino de Juan Cantos con intención de llegar al Embalse de la Fresneda, bordearlo y bajar hasta la carretera que llega a Viso del Marqués para poder beber allí y rellenar las mochilas.
- Subid.

Sin decir esta boca es mía, obedecimos. Nos llevó de nuevo a la vivienda donde poco antes no habíamos encontrado a nadie. Nos dejó en el coche y se metió dentro. Podía ser que hubiera pasado a por una escopeta para darnos dos tiros y habernos enterrado un poco más allá, pero nosotros solo pensábamos que habría ido a por unos vasos de agua, quizá un litro, quizá litro y medio... De pronto apareció con una garrafa de agua de 8 litros, congelada en su mayor parte. A punto estuvimos de besarle en los morros... "Ahora no os faltará", nos dijo. Nos llevó prácticamente al sitio donde nos había recogido, nos abrió la puerta de la finca y nos dejó la garrafa de agua para que hiciéramos con ella lo que quisiéramos. 


Estábamos secos. Nos entraron (y porque paramos) unos dos litros de agua a cada uno de nosotros en nuestros tiernos buches. No teníamos consuelo. ¡Qué rica! ¡Qué fresca! 

Llenamos mi mochila (otros dos litros) y el bidón de Luis (medio más). Dejamos la garrafa con el hielo que quedaba en la puerta de la finca y salimos trotando para completar -ahora sí- nuestra ruta.

Parecíamos otros. Qué importante es la hidratación y, en casos como éste, no solo a nivel fisiológico, sino también psicológico. No sabíamos qué iba a ser de nosotros, ni hacia dónde dirigirnos, ni siquiera si llegaríamos a algún sitio. Sin embargo, ahora, habiendo resuelto el problema, las cosas se veían de otra manera. Las piernas funcionaban. El ánimo estaba intacto.

Corrimos los cuatro kilómetros que nos separaban del camino que saldría a nuestra derecha (al lado de la "caseta forestal"). Al llegar a ella vimos que había un todo-terreno. Miramos por las ventanas por si estaba el guarda, pero allí no había nadie. Había que seguir por un camino con un cartel de "camino privado". Seguimos trotando y a los pocos minutos nos encontramos con el guarda que nos preguntó qué hacíamos allí. Le explicamos nuestras peripecias y nuestra intención de acortar por allí para ir al Valle de los Perales. Rápidamente nos indicó por dónde tendríamos que ir, advirtiéndonos que por allí siempre nos encontraríamos los carteles de prohibido el paso, pero que no nos preocupáramos, que siguiéramos adelante. Un tipo majo.

También es verdad que cuando alguien del campo te ve corriendo por ahí, sobre todo si le dices de dónde vienes y adónde vas, se asombran. Parece que, al saberlo, bajan la guardia, pensando que no puede ser que vayamos por ahí para hacer nada malo. Por eso, normalmente, se muestran colaboradores y te ayudan en lo que pueden. 

Bueno, a lo que íbamos. Que seguimos corriendo, ya casi sin parar por esos campos "privados", -con tramos muy bonitos, por cierto- hasta salir nuevamente a un carreterín.

Desde allí, recorrimos los últimos metros para llegar, por fin, al Parque Forestal "Valle de los Perales"


Llegamos con las últimas luces, a las 21:00 horas. Habíamos recorrido unos 50 km en 9:45 horas (contando pérdidas de tiempo y lugar, paradas, charletas...).
En rojo el tramo "improvisado" para llegar al "previsto" (naranja)

Al llegar, fuimos directamente a la fuente. Nos lavamos la cara y las manos. Bebimos más agua, mucha agua. Seguíamos teniendo mucha sed.

No había casi nadie. Únicamente estaban dos parejitas haciendo fuego (en el Valle de los Perales hay barbacoas situadas en un recinto cerrado por los cuatro lados para evitar incendios, con lo que la prohibición de hacer fuego no es aplicable). Nos adecentamos con unas toallitas y nos cambiamos de ropa. Nuestros "vecinos" nos preguntaron de dónde veníamos y cómo. Se lo explicamos tan, tan bien que se apiadaron de nosotros y, mientras cenábamos nuestro jamoncito, nuestro lomo y nuestro pan alemán, se acercaron para darnos a probar sus manjares cocinados a la brasa: chorizo de matanza de la zona y chuletas de aguja. Además, nos iban ofreciendo de vez en cuando unas exquisitas aceitunas.
Luis no estaba borracho, solo henchido de alegría y emoción ante la mesa
Detalle de la "convidá" de los amables lugareños
También estaba por allí un trabajador del ayuntamiento del Viso que hacía las veces de guarda del parque forestal. Luis, como el que no quiere la cosa, ante la pregunta de éste sobre qué haríamos esa noche, le dijo:
- Hombre, si no te importara, nos gustaría pasar aquí la noche. Solo traemos el saco y el aislante, en plan vivac. 
- Por mí podéis quedaros. Si queréis, allí estaréis resguardados. - Nos dijo señalando una construcción donde estaban los cuartos de baño.

Sobre las 23:00 horas, se marcharon todos. Antes, habíamos sido previsores y les pedimos una botella de coca-cola de litro y medio vacía que iban a tirar. Serviría para sustituir al día siguiente la bolsa rota de agua.

Ya solo estábamos Luis y yo. Como aquéllo es un parque forestal con zona recreativa había alguna farola que nos proporcionaba la poca luz que necesitábamos para montar "nuestro campamento".

No hicimos caso al guarda. A Luis le daba "coseja" dormir al lado de los baños (él es un pelín escrupuloso), por lo que montamos el refugio contra la pared de una casa rural que en aquel momento no estaba ocupada. 

Sacamos nuestra cortina de baño, le pusimos los vientos y la sujetamos, por un lado, a las rejas de las ventanas de la casa y, por el otro, a unas piedras. No nos tapaba por completo (sacábamos los pies) pero nos protegía el cuerpo de la humedad que había en el ambiente.

Colocamos los aislantes y, entre los dos, las pertenencias (zapatillas y poco más). Extendimos los sacos, pusimos las mochilas como almohadas y ¡A dormir!. Ni estrellas, ni leches... La cortina de una ducha (al menos era azul).

¿Me respetarás?.- Dijo Luis
¿No me estarás tentando?.- Contesté yo



Al parecer, a no sé qué hora llegaron unos jóvenes que, sin percatarse de nuestra presencia, estuvieron por allí con la música a toda leche, inflándose de beber y magreándose a manos llenas (¡Juventud, divino tesoro!). 

Me lo dijo Luis al día siguiente. Él había tardado mucho en dormirse y, cuando lo lograba, dormía con un ojo abierto y el otro cerrado. Según dice, yo me quedé dormido al instante (Es que yo tengo la conciencia tranquila, jejeje).

Solo recuerdo haberme despertado al oír algo, sin saber qué era, levantar un poco la cortina y darme un susto de muerte. Al ver la piedra que sujetaba el viento al lado de mis pies creí que era una rata (¡me dan un asco!) Al comprobar que era la piedra volví a los brazos de Morfeo.

A las siete de la mañana nos estábamos levantando. Los sacos habían resultado todo un acierto. Aguantarían temperaturas bastante más frías. Nos pusimos nuevamente las mallas HOKO (que tienen un tratamiento anti-olor que es una auténtica maravilla), una camiseta limpia de CxC, nos aseamos como pudimos, nos tomamos un bocata y un zumo y preparamos las mochilas. 

Mientras desayunábamos, decidimos que no podríamos hacer la ruta completa que teníamos pensada porque sería casi imposible llegar antes de las tres de la tarde a Calzada de Calatrava a devolver la llave de las puertas de la finca de "La Atalaya de Calzada" (a pesar de que no valían para nada). El policía local nos estaría esperando y no podíamos abusar de él (de su confianza quiero decir...). Así que nos daríamos un paseito por aquellos cerros que tan bonitos se veían con la luz de la mañana.

Nos adentramos en el monte por donde nos había dicho el guarda que, además, coincidía con el itinerario inicial que teníamos marcado. Pronto nos encontramos una valla. Cerrada. Alta. A saltar (Vamos a tener que empezar a llamarnos DxC: DelinquiendoporelCampo). 

Trotábamos las bajadas, los llanos e, incluso, alguna subida suave. Andábamos las subidas más pronunciadas. Las piernas parecían estar recuperadas del día anterior. Además, la presión era nula. Y el paisaje, precioso.

Hablábamos, disfrutábamos, mirábamos... Por cierto, se nos había olvidado algo... A mí me vino a la cabeza de repente (bueno, a la cabeza no). No habíamos ido al baño desde el día anterior, así que tuve que apartarme tras unos frondosos chaparros para proceder. (Lo siguiente no lo cuento). 

No sé si tendrá o no sentido, pero suelo poner una piedra (tan grande como sea necesaria) para tapar lo que antes no estaba. Así que, al levantar una de considerable tamaño (por necesidad) pasó eso que siempre había oído, pero que nunca había visto. Justo debajo de la piedra, había un alacrán. Por cierto, un bicho muy bonito.

- ¡Cojones, menudo ejemplar! - Vociferé para que me oyera Luis.
- No hace falta que me lo describas, guarraco - Contestó Luis.
- ¿A que no sabes lo que tengo? - Le dije. Luis ni siquiera contestó.

Con ayuda de un palito en forma de pinza cogí al bichito para enseñárselo a Luis. Le hicimos una foto y volvimos a dejarlo donde lo habíamos encontrado.
El alacrán
Seguimos un poco más, hasta encontrarnos con una valla (¡otra!). Ésta marcaba el límite del P.N. de Despeñaperros en la provincia de Jaén. Es decir, que separa Andalucía de Castilla-La Mancha. Como en el cartel rezaba que no se podía pasar sin autorización, no seguimos. Nos dimos media vuelta. 

Al volver, para que no fuese igual tratamos de seguir otra ruta, pero el mapa y los cortafuegos no coincidían plenamente, así que después de subir una fuerte pendiente para cruzar un monte, tuvimos que dar media vuelta, volver a bajar y coger nuevamente el camino de ida, pero al revés.
Ya hacía calor.
Paradita a la sombra para echar un trago de agua
Tuvimos tiempo para disfrutar, para ver el paisaje, incluso para contemplar algunos ciervos. Nos sorprendió que una de las ciervas y su cría no se marcharan al vernos. Estuvieron allí, a nuestro lado, mirándonos, de la misma forma que nosotros las mirábamos a ellas. Cuando nos cansamos, nos fuimos cada uno por nuestro lado. 

Bambi y su mamá
Al medio día estábamos llegando de nuevo al Valle de los Perales, después de 20 km muy agradables (si queréis ver por dónde, PINCHAD AQUÍ). Llamamos a las contrarias para decirles que no nos había comido un lobo la noche anterior, que ya estábamos de vuelta y que pronto estaríamos en casa. 

María (la contraria de Luis) iría a recogernos (¡Ole, María! 75 km de ida y otros tantos de vuelta). Como tardaría un poco, aprovechamos para darnos un baño en las gélidas aguas de la piscina del parque forestal, lo que nos dejó completamente nuevos. Nos comimos un bocata que nos quedaba y nos sentimos los reyes del mambo.
Los materiales dieron la talla
Al rato llegó María (y, encima, nos trajo cervezas frescas), fuimos a Calzada de Calatrava, entregamos las llaves de la finca en el ayuntamiento y regresamos a casa.

Vivaquear por el campo había resultado muy atractivo, con su antes, su durante y su después. Queda claro que nuestro vivac fue un vivac de pacotilla, pero, al fin y al cabo, era nuestro primer vivac. Ya habrá tiempo de dormir a kilómetros de la civilización, teniendo que cazar y pescar nuestra propia comida, bebiéndonos nuestra propia orina para sobrevivir, pero de momento habíamos disfrutado 25 horas completas por el campo (con su día, su noche y el día siguiente). ¡¿Qué más se puede pedir?!

Ni que decir tiene que por la noche devoramos los solomillos en casa de Carlos y Anne y que la cerveza que nos dieron estaba fresquísima. Y que el Gin-Tónic, recupera una barbaridad.



PD: Qué sí... que ya sé que soy un pesao, pero las trilogías es lo que tienen...