23 dic. 2015

(MAKING OF) IKENONA 2015: CxC fuera de control

No, queridos lectores. ¡NO! 

Es cierto que no tiene mucho sentido hacer "reviews" de material sin probarlo, ni críticas de libros sin ni siquiera haberlos hojeado. Pero así es CxC, amigos.

La última CxCesada ha sido hacer la crónica de una carrera sin haber asistido a ella. La habéis visto en la entrada anterior.

Esta vez el ausente, el que no estaría en nuestra IKENONA, el que se encargaría de realizar la crónica de la carrera sería nuestro amadísimo presidente -exiliado a los Estates para ver si así comienza a valorar a sus amigos de club- (¡Ojo!, me refiero a este club, a CxC, malpensados).

Y la cosa no fue tan simple como contó él:

"Tenía que llegar este momento... en alguna ocasión alguien iba a decir en voz alta: “¿Y si la crónica la escribe el que no vino?” Pues eso, que aquí estoy... 
Me dejaron una nota... Escribe algo en el blog, decían, si es posible que no sea una gilipollez."

No, señores. No. La cosa no fue así de sencilla. En CxC las cosas tienen su profundidad (y no me refiero a la altura del Lidl o a las conquistas del figura). En CxC lo fácil se descarta, se deja a un lado. Si no, por qué unos tipos como nosotros (de complexión anti-atlética la mayoría y amantes de la buena mesa y de todo lo que engorda, está prohibido o es pecado) íbamos a arrastrarnos durante kilómetros y kilómetros sin otro objetivo que terminar reventados como un petardo en fallas. Si por allí se llega antes y más rápido, nosotros vamos por el otro lado. Y así podemos echar algún chascarrillo -o una cerveza- más por el camino.

Bueno, a lo que íbamos. Que no fue una simple nota lo que recibió Luis. Que no nos limitamos a decirle eso de "anda, escribe tú esto, que yo estoy muy mal de lo mío". No.

Estuvimos discutiéndolo, sopesando los pros y los contras, analizando la conveniencia de ello, la posibilidad de cagarla una vez más y, al final, entre cervezas, copas de cava de Socuéllamos y bocadillos de salchichón (que nosotros somos glamurosos, pero del terruño) lo decidimos. Y como para convencer a un listo no sirve un tonto, fue Manu (nuestro filósofo de cabecera) quién se lo comunicó mediante WhastsApp de la forma que os trascribo:

"Presidente.

El otro día hablábamos después de la Ikenona, entre platos de migas y cervezas y cervezas, de cómo Kenneth Pike extendió los conceptos de emic y etic desde la lingüistica, hasta el resto de las ciencias sociales, es especial al campo de la sociología y la antropología y a las técnicas de investigación social relacionadas con la observación de culturas "primitivas" (ahí Jorge y yo nos enzarzamos a mamporros y a gritos ¡Materialista dialéctico! ¡Joputa!). Fue un sesudo y tenso debate que se prolongó durante horas.

Concluímos la tertulia pensando que, si bien, desde dentro del fenómeno deportivo acontecido, teníamos la visión de la ikenona como aborígenes, "desde dentro" (phonetics), nos faltaba una visión frejca "desde fuera" (phonemics) y, en definitiva, que pensamos que la crónica de la ikenona, retransmitida por Whatsapp para todo el planeta, debería ser un trabajo de análisis externo y no de observación participante, es decir, que nuestro bienamado y malrespetado presidente debería hacer la entrada del blog en esta ocasión aprovechando su posición privilegiada desde la Capital del Imperio de la que disfruta. Verum est quod legitur, fronte capillata, sed plerumque sequitur occasio calvata."

Y si no os lo creéis, tengo fotos:








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