4 may. 2011

La cantera y el chacho Miguel

El pasado martes nos juntamos Quique y un servidor de ustedes para dar una vueltecica por el monte, actividad que nos empieza a gustar de verdad y de la que podemos disfrutar como guarros panza arriba gracias a lo poderoso de nuestras piernas y, sobretodo, a lo ágil de nuestra conversación. No se yo qué sería salir a correr con un sosanco o, incluso con alguien que te caiga mal. La apocalipsis: "¿Cómo vas, imbécil?", preguntaría uno en plena subida. "¡Tuputamadre!", respuesta lógica. Nosotros nos decimos las mismas cosas pero desde el cariño.
El caso es que quedamos sin ningún plan previo y eso tiene sus peligros. La conversación fue más o menos así: "¿Ande vamos?"
"Nu se"
"¿Ties prisa?"
"Norl".
"¿Nos vamos a la cantera aquella que te referí el otro día?"
"¡Enga!".
Ni nos planteamos si aquéllo estaba cerca o lejos. Somos así de espontáneos y rebeldes. Como gazapillos.
Y venga a correr. Primero hasta Villadiego (algún día nos pegarán un tiro), luego a la verita del Guadiana viendo animalicos varios y desplazándonos a un ritmo vivaracho sin dejar de charlar hasta que llegamos al inicio de la cuesta que nos tendría que llevar a lo alto de la cantera cuyo nombre desconozco (y no pienso mirar en san google). La subida fue durilla tirando a lamadrequelaparió, pero la subimos entericos y sonrientes. Una vez arriba, hicimos la ya tradicional parada para comer algo, beber y hacer las afotillos de rigor. Quique se empeñó en hacerse el asturiano subiéndose a una loma. El resultado dos fotos:
Una imitando a Pérez de Tudela

Y otra imitando al primo del mismo personaje en apuros

Recuperado el aliento y parte de las fuerzas volvimos por nuestros pasos. Nada más retomar el trote nos dimos cuenta de que la vuelta iba a ser más dura porque resultada ser prácticamente toda en subida. No muy pronunciada pero a nosotros ya nos iban doliendo cosillas.
Pero como somos unos machotes casi ni lloramos.
Estábamos ya llegando a casa -como a dos kilómetros- haciendo recuento de las cosas que nos dolían cuando nos adelantó un bicilista al que yo, en un inesperado arrebato de tontería lance un: "¿Queda mucho para Santander?". (¡Qué humor por Dios!)
El caso es que el payo parose y dionos conversación. Nos preguntó si estábamos preparando alguna carrera de montaña por aquello del atuendo y los gemelos hiperdesarrollados. Al Quique y a mí se nos puso la misma cara que si una veinteañera buenorra nos hubiera tirado los tejos y empezamos a contarle que sí, bueno, no demasiado. Y así como quien no quiere la cosa le dijimos que llevabamos veinte kilómetros en la chepa y el nuevo amiguito (Miguel se hace llamar y es vecino de Poblete para más señas) puso cara de "¡Engacoño!". El caso es que con él al lado ya no nos dolían tanto articulaciones, músculos y demás y llegamos a casa en un momentico cerrando la bella jornada atlética.
Al final veinte kilómetros con una subida más que reseñable y un nuevo amiguito para la colección.
Aquí el perfil y el mapita de la salida que para algo tenemos unos relojes tan gonicos.

6 comentarios:

Quique, Jorge y Luis dijo...

jesús por dios, la verdad es que acojona el perfil.

Tuercelindes dijo...

Eso es subir y no lo que hicimos en Montiel.

A ver si nos convidáis a una subida de esas! xD

Quique, Jorge y Luis dijo...

Convidados quedáis!
En cualquier caso, habría que ir pensando en convocar un encuentro "TUERCELINDES-CORRIENDOPORELCAMPO" para hacer una carrerita campera asequible a todos, con bebercio y comercio posterior.
Ah! y ya que estamos... ¿nos autorizáis a poner vuestro blog como recomendado en el nuestro?
Abrazos
Quique

Kike dijo...

Ves... eso del comercio y el bebercio ya me está animando a constituir esa "entente" :)
A ver si pasamos Manzanares y Almagro y preparamos una salida dominguera.

Por supuesto que os autorizamos a poner un link. Nosotros también os enlazaremos.

Un abrazo.

Kike

Tuercelindes dijo...

Ups,
He puesto el comentario de antes con mi cuenta.

Quique, Jorge y Luis dijo...

Gracias, Kike Tuercelindes!