4 jul. 2011

Reflexión de los 1.000 kilómetros.

Hace un año por estas fechas, el que suscribe -el denominado cuerpo-tordo por sus compañeros de fatigas- era incapaz de correr más de 30-35 minutos sin llegar al derrengo absoluto, a la fatiga tremenda, al bofe en las manos. Ir "a los árboles" y volver (5 km) era suficiente aventura para mi cuerpa que por entonces albergaba la desproporcionada cifra de 88-89 kilogramos de chicha.
Luego aparecieron Luis y Quique como poseídos por el ritmo ranga-tanga para poner patas parriba mi vida deportiva. La sentimental también, que me tienen loquito de lo guapetones y salaos que son. Ellos ya eran corredores de postín habiendo cerrado algún 10.000 en el caso de Luis y medias maratones el Quique. ¡Qué barbaridad!
Los unos a los otros nos fuimos picando y pronto nos dimos cuenta de que en esto del correr cuanto más duela, más divertido. En nada nos vimos cerrando nuestra primera media maratón con mucha más pena que gloria y una ingesta de chicha y cerveza a todas luces desproporcionada en las horas siguientes a la gesta.
Como uno es un poquitín picao con esto del deporte enseguida me vi soñando con derrocar al Gebreselasi ese, pero la cuerpa da para lo que da y todavía no he roto récord alguno.
Al poco tiempo de la primera media me compré un relojito de esos que marcan ritmos, distancias, meneo de la patata, etc. El nuevo parato me dio nuevas energias para correr más amenudo y picarme hasta la puta hiel conmigo mismo, el peor nemigo posible.
Al tratrán, como quien no quiere la cosa, semana a semana, seguí echandome kilómetros a las patas. Ahora, con unos ocho kilos menos, alucino una barbaridad cuando veo que el relojito de marras marca 1.000 kilómetros. Cuando lo vi pensé que se había changao, pero no, es verdad.
Con tal número a la vista uno coge conciencia de cómo cambia un cuerpo si lo acostumbras a penar sistemáticamente.Sin ir más lejos el pasado domingo el Quique y yo nos fuimos a correr por el monte y nos atizamos 19 kms con subidas y bajadas constantes.. ¡Como si nada, oiga!
COincidiendo con la celebración de mis primeros 1.000 kms hemos propuesto una serie de retos celebráticos que no expondré aquí porque todavía me da cosica mentar esa palabra terminada en "...atón" y me da miedo que Luis se espante.Una vez le informemos en persona lo haremos público para descojone del personal en general y cabreo de nuestras contrarias en particular.
Solo una cosa para ellas: "no olvideis que todo esto lo hacemos por vosotras".


En la imagen celebrando en privado el evento.

3 comentarios:

Marisol dijo...

Enhorabuena por los 1000!!!
¡A por los 2000! Con mesura, eso sí...

Quique dijo...

Engaaa, amos a quedar con el Luisito para que firme el reto que le propondremos, que no me puedo aguantar más!
Por cierto se te olvidó explicar por qué te decimos lo de cuerpo-tordo...
El zagal es de complexión tipo "cuerpo-tordo" por ser "de cara fina y culo gordo". Ahín queda eso...

Quique, Jorge y Luis dijo...

En este blog empieza a haber mas fotos de latas de cerveza que de carreras. Yo no digo nada. Y en cuanto a los km, seguro que tu peluco tiene tacometro?