8 abr. 2011

Corriendo se conoce GENTE

Era viernes y había que pensar en algo para evitar ir al despacho por la tarde para aprovechar, como se merecen, los días que nos está regalando este abril.
Convencí a Paco para que me acompañara en una carrerita campestre vespertina. El único requisito que puso fue el de siempre: Vamos, pero sin pasarnos.
Se me ocurrió llevarlo a La Atalaya. Parece que si no sales del parque forestal no puedes cansarte mucho. Hicimos solo 7 km, pero no dejamos de subir y bajar. Paco me miraba como diciéndome: Has vuelto a liarme... Quedamos en que todo era fruto del calor y de la falta de costumbre de nuestras cuerpas a las altas temperaturas.
A pesar de todo, lo importante de este día no era el ritmo por kilómetro, ni el desnivel acumulado, ni las sensaciones, ni el paisaje. Nada de eso justifica esta entrada en el Blog...

Lo verdaderamente sorprendente de esta carrera fue el final o, mejor dicho, lo que vino después de la carrera: Pongamos (por eso de la protección de datos) que quien nos sorprendió fue... GENARO

Podéis verle en la foto. Para preservar su intimidad (además de haberle puesto un nombre al azar) hemos ocultado sus ojos, su nariz y su labio superior (hemos dejado el cigarrito) y, porque sabemos que la gente es mu larga, hemos borrado las marcas de su gorra, su camiseta y su bicicleta... Que estáis en to...

Genaro resultó ser todo un personaje, además de simpático, locuaz y absolutamente carente del sentido de la intimidad. Solo hizo falta que Paco le preguntara si había muchos espárragos (llevaba la mochila que véis en el suelo llena de ellos) para que nos dijera que había llegado a las dos de la tarde, que la gente no sabe cogerlos, que los corta y así ya no sale otro, que no puede uno ir a por ellos con tijeras, sino con una navaja para sacarlos de raiz, que a él en realidad lo que le gustan son los cardillos, pero que ya era tarde para ponerse a buscarlos, porque tenía que pelarlos y tal y tal, que a él le gustaba todo lo que era del campo, pero no para comérselo, sino para cogerlo simplemente, porque así se entretenía y le venía bien; que luego se los regalaba a la gente pero que ellos no le daban ni para tomarse una cervecilla y que, encima, algunos se atrevían a decirle "pues esta vez no son muy hermosos" y entonces él pensaba "pues que te den puerculo hijueputa", pero que no decía nada porque le venía bien porque si no, al vivir solo, le gustaba echar un trago; que él se cogía una botella de güisqui Four Roses (pronunciado, forrosis) viendo un partido del Real Madrid, por ejemplo, y que empezaba tomando un café con un chorrito de güisqui (como un irlandés, pero sin la tontá de la nata) y luego otro y que, como le sentaba bien, se lo tomaba con un refresco y luego otro y luego otro... y , cómo sería la cosa, que el otro día salió de su casa, vio una grúa y creía que se iba a caer, lo que le produjo un desasosiego y un reconcome muy malo pensando la que se liaría si se caía la jodida grúa... Nos dijo también que, no obstante, el no bebía mucho, salvo en las comidas (bueno y también en las cenas) en las que se bebía un litro de vino, pero con dos litros de naranja (porque a él no le hacía gracia la gaseosa y, además, no era bebedor), que eso no era nada porque él comía bien (por ejemplo, cuatro o cinco chuletas y un par de chuletones), que cuando se ponía guapo era cuando veía los partidos solo en su casita y que entonces se ponía como un zorro... y bla, bla, bla...

Se empezó a hacer tarde y, mientras él seguía hablando, tuvimos que decirle: bueno, pues nada, que nosotros nos vamos ya, a seguir bien...

Ni que decir tiene que no sabemos qué significa ponerse como un zorro, porque no nos atrevimos a preguntarle nada más por si acaso la historia comenzaba en su niñez, ainssss.

Lo dicho, otra ventaja del running: SE CONOCE GENTE y ¡qué gente!

PD: gracias, Genaro, por tu simpatía.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Madre mía!!! Esto de salir a correr al campo es más peligroso de lo que yo creía... tened cuidado no vaya a ser que algún día ¡aparezcáis a cachitos en alguna cuneta!
Gracias Genaro por entretener a los chicos!! madre mía...!!

Marisol.

Quique, Jorge y Luis dijo...

¿Y el pollo este había subido a la Atalaya con la bici?