5 mar. 2013

CxC en la nieve

Llevaba toda la semana con fiebre. Era jueves y el cielo se levantó como yo: Blanco. Decían que podía nevar algo. A las 10 de la mañana empezaban a caer copos de nieve como no caían en mucho tiempo por Ciudad Real. Si la cosa seguía así, cuajaría.

Antes de las dos de la tarde ya estaba Luis mandando "guasaps" para preguntar si nos perderíamos la oportunidad de salir a correr con la nevada que estaba cayendo. Y yo, que soy de personalidad débil y en ese momento más por culpa de la fiebre no pude resistirme.

Me abrigué lo mejor que supe y pude y a las 16:45 estábamos camino de La Atalaya, a escasos tres kilómetros de la ciudad. 

Solo fueron diez kilómetros. Tampoco quise abusar. Pero fueron diez kilómetros fantásticos. Pensaréis -lo sé- que estamos locos, que no tiene sentido, que qué sé yo, pero solo puedo deciros que para quienes no estamos acostumbrados a correr por la nieve la experiencia es espectacular. Solo había diez centímetros de espesor, lo justo para no penar demasiado por el esfuerzo, pero eran diez centímetros de nieve virgen, sin haber sido pisada por nadie, por caminos y senderos que, la mayor parte del año, se encuentran resecos y polvorientos. 

La expresión que más veces salió de nuestra boca fue "¡QUÉ MARAVILLA!

Ahí os dejamos una fotillos para intentar compartir con vosotros nuestro maravilloso rato corriendo por la nieve. 






































1 comentario:

Daniel dijo...

He notado esta entrada un pelín más "fría" que las anteriores. Que bonito lo de la nieve, pareceís niños correteando por ella, ! qué envidia¡.
Sds.