5 abr. 2016

Carrera de orientación en Valdelatas, Alcobendas (Madrid) o Courir à travers Champs, corriendo en français

El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.
                  Le renard parut très intrigué :
- Sur une autre planète ?
- Oui.
- Il y a des chasseurs, sur cette planète-là ?
- Non.
- Ça, c'est intéressant! Et des poules ?
- Non.
- Rien n'est parfait, soupira le renard.
Antoine de Saint-Exupéry, El Principito

La delegación de Corriendo por el Campo en Madrid (cada vez más numerosa) ha hecho podio este fin de semana en la persona de Anne Souplet (mon beau petit chou) y Manu García (para servirles a ustedes) como Courir à travers Champs (CàtC) équipe d'orientation. Un podio chiquitito, pequeñín, terceros de trece equipos en una carrera de orientación, pero eso no ha impedido que Quique, el que en CxC maneja los hilos en la sombra, nos haya ordenado imperiosamente (¡menudo es!) poner por escrito el acontecimiento.

- Pero que es un score de orientación, una crónica va a quedar rara de cojones.

Claro, si ustedes no saben lo que es una carrera de orientación, no entenderán mi desconcierto.
CxC, aprender divirtiéndose les ofrece una breve descripción de qué sea esto, que les resultará más interesante y edificante que una crónica al uso, que es un género literario que no domino.

Para empezar, habría que decir que hay cierto miedo y prevención por parte de algunas personas a que los paleohipters más trending descubran esto de la orientación, vengan a chusmear un día, se ponga de moda y se manche este tipo de carreras de una pátina de "modernez". Que haya un aluvión de neófitos que prive a "los de toda la vida" del raro privilegio de realizar una actividad marginal y minoritaria. Como ya pasó en su momento con correr por el monte, manía que tenían cuatro locos, cuando Kilian nos descubrió que se podía ir con zapatillas por donde siempre habíamos llevado botas y explotó la fiebre del trail running, como ya acaeció cuando los aficionados al atletismo, a correr "detoalavidadedios", fueron sacudidos por el tsunami de la moda del running, hay quien teme que oleadas de refugiados huyendo del padel, del trail o de la BTT les dé por probar esto y nos "quiten el juguete".

Ya advierto que para mucha gente no será una actividad atractiva. Si lo que os gusta es la competición pura, adelantar, picaros en una bajada,... este no es vuestro deporte. Si os gusta el sabor de la sangre en la boca desde el primer kilómetro, saber a quien lleváis por delante y por detrás (con perdón), mejor no os apuntéis. Hasta que no acabe la carrera no vais a saber qué tal os ha ido. Os vais a ir cruzando con gente que a lo mejor os está vapuleando o, por el contrario, no tiene su día, y no tendréis ni idea de si va a acabar por detrás o por delante (con perdón de nuevo, es por la primavera) de vosotros.

El lema de este deporte es "correr y pensar".

Eso quiere decir que si sales disparado corriendo como un pollo sin cabeza, seguramente hagas el doble de recorrido, te pierdas, te enzarces (literalmente) y acabes en el último puesto de la clasificación, arañado, destrozado muscularmente y viendo como esa pareja que iba andando y charlando ha obtenido mejor resultado que tú. Habrá días que lo des todo, que estés haciendo un buen papel y, de pronto, te enredes con una baliza, te aferres a una idea equivocada de dónde estás y pierdas tanto tiempo que todo el trabajo anterior no te sirva para nada. Una carrera de este tipo es, fundamentalmente, un juego. Hay que asumir con deportividad cualquier resultado.

Un juego de habilidad, un juego de estrategia, un juego de concentración y un juego en el que interviene tu preparación física, tus conocimientos teóricos y tu experiencia práctica.

Y en este caso, como yo no tengo nada de eso, iba en pareja con Anne Souplet para suplirlo, claro.

Yo soy un hombre muy primario. Estoy sujeto terriblemente a las pasiones.
No pienso casi. Cualquier cosa que les dijese sería una tontería.
Por simplificar un poco, las carreras de orientación pueden ser cortas, largas o muy largas (rogaines), así que los distintos "sabores" a elegir no serán 10.000, media maratón, maratón o ultra, pero si que os haréis una idea aproximada antes leyendo cuidadosamente el reglamento de si vais a invertir una hora o doce (o varios días) en completarla. Aquí lo de leer es importante antes y durante, como en los exámenes.

Te proporcionarán un mapa y solamente con una brújula (olvidad el gps) tendréis que encontrar las balizas en las que tenéis que "fichar". Se puede tratar de ir siguiendo un recorrido previamente establecido o, a partir de un mapa, diseñar el tuyo propio, tu estrategia, para obtener la mayor puntuación (score) posible. Este era el tipo de carrera del domingo pasado. Un score en el que disponías de tres horas para obtener la mayor puntuación posible con cuatro pruebas especiales (pequeños juegos de habilidad) opcionales.

Hay que fijarse, a la hora de atrochar, si se va a perder más tiempo campo a través que trotando cómodamente por un camino dando un pequeño rodeo. Hay que tener referencias para localizar la baliza que buscas. Cuando no cuentes los pasos o no sigas bien el rumbo de la brújula cuando no tengas referencias, te pasarás de largo o buscarás dónde no es. Las curvas de nivel y la vegetación, la posición de las rocas, las lineas de alta tensión. Hay que leer las señales para usar referencias y posicionarte, saber dónde estás y hacia dónde está el Norte.

Es frustrante, si, dar vueltas buscando la baliza que no encuentras.

Pero cuando aparece, apenas puedes contener el grito de alegría (y hay que hacerlo, porque eso orientaría a los que están cerca hacia ti y les darías ventaja). Es una descarga de adrenalina, un refuerzo pauloviano que te engancha en la búsqueda del siguiente objetivo. Quieres más, quieres más, quieres encontrar otra y que te de el subidón otra vez. Química cerebral pura. Es un estímulo positivo intermitente. Droga, en definitiva.

La verdad es que, por no contar cada una de las "veintipico" carreritas de una baliza a otra habría que decir que, en general, se nos dio bien. No estaban muy escondidas, conocemos Valdelatas porque salimos a correr de vez en cuando por la zona y teníamos alguna referencia (no tantas como quisiéramos). Tuvimos suerte de no atascarnos en ninguna y pese a ir a un ritmo tranquilo (son tres horas, hay que dosificar), pudimos juntar una buena cantidad de puntos.

Saliendo sorprendidos y regocijados a recoger el premio del tercer puesto
(una caja de surtido de galletas)
Fotografía: JSport Orientación
Es solamente un juego. Es divertido, pero no es épico, no es extrem, no es heroico. Ahora, si se acompaña de una buena comida (con perdón) campestre y de la compañía de los amigos, igual tampoco está tan mal.

Que conste que yo, no os he dicho nada.

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