28 dic. 2011

LOCURA PRESIDENCIAL


Imagen tomada de http://pizroberto.blogspot.com/
Sí. Se ha vuelto loco. Loco de remate.

Será un cable cruzado. Será un cortocircuito tremendo. Quedarán secuelas, sin duda.

De momento, Luis -todavía nuestro Presidente- no es el que era.

Lleva cansineándonos varios días. Quiere correr por encima de los veintitantos kilómetros, más de lo que él nunca quiso correr en un solo día. Quiere convivir con el cansancio, exponerse, medirse, machacarse, llegar al éxtasis correril, abandonarse a su suerte. Se quiere hacer un corredor de los que causan perplejidad, miedo, pena...

Él. Que aprendió a dormir con luz por no correr las cortinas...
Él. Que ha sido siempre rencoroso por no querer correr jamás un tupido velo...
Él. Que siempre quedaba como un soso por no querer correrse una buena juerga.
Él. Que nunca nos invitó para que nada corriera de su cuenta.
Él. Que jamás meó tranquilo en el baño de un bar por no correr el cerrojo
Él. Que prefirió la frustración de que le llamarán cobarde de niño, con tal de no correr ningún peligro.
Él. Que siempre usa lapicero para que no se le corra la tinta.
Él. Que nunca quiso correr la voz ni para avisar de un peligro de muerte...
Él. Nuestro Presidente. Luis, el cabezón perseverante.

Y qué explicación nos da: ¡Que se le ha metido entre ceja y ceja!.

Y yo, sorprendido, he medido con el google earth lo que quiere que hagamos mañana (jueves, laborable, navideño) y salen 40 kilómetracos de ruta.

Y Jorge, sorprendido, no quiere dejarme solo con el monstruo y, a pesar de su lesión, quiere acompañarnos.

Y él, el muy... ha tratado de engañarnos. A mí me ha dicho que iremos corriendo y a ratillos andando, en las subidas duras... A él le ha dicho que iremos andando y a ratillos corriendo, en las bajadas fáciles...

Se encargará de comprar jamón y orejones para avituallarnos, de preparar conversaciones amenas, de distraer nuestros pensamientos tarareando pegadizas cancioncillas, de... (aprovecharemos su inusual entrega incondicional...)

Quiere que empecemos en el anejo de Valverde, llegemos a la Laguna de Peñarrolla (situada justo en el trazado de la Cañada Real Soriana), la rodeemos, visitemos las ruinas de El Martinete  (enigmática fundición del siglo XIX única en España que posteriormente fue fábrica de luz), que crucemos por el Puente de las Ovejas (construcción romana, que fue utilizado como contadero de ovejas y punto de recaudación de tributos por la Mesta) y que volvamos a la verita del Guadiana, hasta la finca de Villadiego (la del dicho de "tomar las de Villadiego") coger el tramo de carretera que une Poblete con el Puente de Alarcos (sí, Alarcos, el de la famosa Batalla), cruzarlo y regresar por un camino hasta Valverde...

Así mirado, puede estar bien...

Ya os contaré...

22 dic. 2011

VIII Carrera de Navidad de Cercedilla

Helados, como llavines; contentos, como chiquejos
Dicen dos amigos nuestros – Stephen Haworth y Felipe Huertas – que estamos como regaderas, que ni los profesionales se mueven tanto como nosotros y que, en definitiva, somos unos frikis depadreymuyseñormío del carrerismo.  

Teniendo en cuenta que el término friki viene del inglés freak (extraño, extravagante, estrafalario, fanático) queríamos saber cuál era la carrera por el campo más multitudinaria de España. La Carrera de Navidad de Cercedilla, nos dijeron. Y nos matriculamos, que diría Luis. Ah! Y nos llevamos unos tutús de color rosa que nos hizo Angélica para ser más frikis todavía. Al final, vimos que el personal no iba disfrazado y los dejamos para Almagro... 

El sábado por la noche, ya en los madriles, nos juntamos con María (Pta. Consorte) y Luis para, literalmente, hincharnos de pasta y pizza. No por nada, sino porque lo más cercano que vimos en los alrededores de nuestra casa-fonda (cortesía de unos amigos de Jorge) era un restaurante “La Mafia” en el que, sin tirar cohetes, comimos y bebimos cerveza hasta que casi se nos quitó el hambre y la sed.

Después, de forma absolutamente extraordinaria, nos fuimos a dormir; y eso que los estímulos externos nos los pusieron difícil…

A las siete del domingo sonaba la alarma del móvil (por cierto, ¿siguen existiendo los despertadores? ¿o han desaparecido como lo hicieron las cintas de cassette, los bolígrafos BIC naranja o la mercromina roja?

A las ocho de la mañana íbamos camino de Cercedilla alegres y ufanos cual ignorantes cachorrillos.

Al bajar del coche se nos heló hasta el pensamiento. ¡Qué puto frío!

Rápidamente pensamos que habría que tomar algo ISOtónico, ISObárico, ISOtópico… (daba igual, el caso era entrar en calor) y nos vino a la cabeza y al estómago lo bien que tendrían que curarse allí los jamones y los chorISOs… (riquÍSOmos, al natural o en algún guISO).

¿Qué engoooordan? ¡Caso omISO!.

Pues ISO, que nos metimos en un bar, y nos tomamos un café y unos bollos. Y como allí no había salao, tuvimos que acudir a otro bareto cercano para aplicarnos unos bocatas y unas porras isotónicas.
Barritas energéticas de diseño original
Entre tanto, la calle estaba llena de gente con dorsales (barrigales, que diría Spanjaard) y el ambiente era festivo al máximo, con música, speaker, un fulano haciendo esculturas en madera con una motosierra, perros vestidos de runners…

Con los ojos como platos y el buche lleno, nos pusimos a correr.

¡Y empezó el espectáculo!

2000 chalaos empezaban a darle a las canillas con nosotros (y nosotros con ellos). Al principio nos pusimos a tirar como si aquello no cansara, hasta que nos dimos cuenta de que nos habíamos distanciado unos de otros y, entonces, recordamos el pacto que habíamos hecho: correríamos todos juntos, disfrutando del paisaje, sin importarnos ritmos, pulsaciones, tiempos, ni tontunas por el estilo. Había que respetar el pacto y la rodilla perra de Jorge (que le está dando más disgusto que Paquirrín a la Pantoja).

Aflojamos considerablemente el ritmo y nos pasó gente y gente y gente… Y seguía quedando gente y gente y gente por detrás. El paisaje precioso, el ambiente inmejorable, la organización excelente.
¡Casi los cuatro!
El recorrido perfectamente marcado, incluso con carteles de ánimo o de cachondeo como el de la foto.
Foto by Commedia (http://correconelcuento.wordpress.com/)
Casi al final, Jorge tuvo que ponerse a andar por culpa de su rodilla y nos obligó a los demás (solo hubo que verle la cara) a correr, abandonándole a solo un kilómetro y pico del final. Por no aguantarle, corrimos como cabrones en la bajada hacia meta y nos paramos a solo unos cien metros de la misma a esperarle. Así, conseguimos dejarle a solas con su rodilla (que, al parecer, la puso fina insultándola y acojonándola como solo él sabe hacerlo) y, a la vez, llegar todos juntos a meta, tal y como nos habíamos propuesto.

Otra para la colección de este grupo friki que disfruta como nadie en el campo, por el monte y donde sea menester.

Ale! ¡FELICES FIESTAS, corricamperos del mundo!

13 dic. 2011

BANDO DEL CLUB


Señoras, señores, cuerpas extrañas, líderes sin ficha, lisiados convalecientes, galegos insurrectos, gladiadores de pega, Sr. Presidente e, incluso, Toribio:

Sabed todos y todas, miembros (con perdón) y miembras del CDE CorriendoporelCampo, que este sábado 17 de diciembre a las 10:00 horas se abre el plazo de inscripción de la prueba de “101 KILÓMETROS EN 24 HORAS DE RONDA”,  actividad cívico militar que desde 1995 acerca La Legión y sus legionarios a la población civil a través de una prueba deportiva de dureza extrema, donde la entrega y camaradería entre civiles y militares es un valor tangible… VIVA ESPAÑA!!!!

Ni que decir tiene que estamos seguros de que todos y cada uno de los miembros de nuestro club que participen en la prueba obtendrán la tan preciada “Sudadera de Finalista” y el famoso “ladrillo”, medalla de cerámica que reciben los que cruzan la línea de Meta, tal y como la denominan los “cientouneros”.

No obstante, para llegar a meta hay que poder comenzar la prueba y, para ello, realizar la inscripción correctamente. Por eso, a pesar de que en la última edición la participación fue de más de 7.000 deportistas en la distintas modalidades (marcha individual, marcha por equipos, duatlón, MTB), las inscripciones suelen “volar” en las primeras horas desde que se inicia el plazo.

Por eso, queridos miembrillos y miembrillas, es necesario coordinarse para poder realizar las inscripciones en el mismo momento en el que se abra el plazo, es decir, a las 10:00 horas del día 17 de diciembre de 2011. Ojo, que es sábado y la mayoría estaremos catatónicos (cenas de empresa), en corral ajeno (casas de suegros) o fuera de cobertura (tajaos), siendo posible que esa hora nos hallemos desprovistos de raciocinio (de internet ni hablamos).

En principio, parece que la lista de valientes es la siguiente:
- Luis (Pte.)
- Jorge
- Ramón
- Paco
- Marcos (sí, el galego insurrecto)
- Yo (Quique, el vocal desbocado, el roturador o como cojones queráis decir…)

No sabemos, por tanto, si Toribio (el miembro colorista del club, que, por cierto, ya tiene sus zapatillas naranja fosforito como quería) se atreverá, ni si Carlos podrá operarse de menisco hasta entonces y sorprendernos llegando “nuevo” para ganar la prueba a todos los que día a día nos arrastramos por esos campos de Dios (digo, de la Madre Naturaleza). Tampoco sabemos si alguna fémina se animará.

Así que, lo dicho:
1.- Confirmad quiénes tienen intención de inscribirse (primero se hace la inscripción para que se nos asigne dorsal y después –en los siguientes 15 días- se paga)
2.- Coordinad cómo vamos a realizar las inscripciones (si va a ser uno o varios los que se encarguen de hacerlo)
3.- Comprobad que tenemos plaza
4.- Abonad la inscripción en los siguientes 15 días (ojo, son 50 euritos pero, claro, nos dan de comer y de beber cada 5 km, una comida fría y en el km setenta y tantos otra caliente, asistencia médica…)
5.- Poneos manos a la obra para buscar alojamiento para todos los que vayamos (esposas, esposos, queridos, queridas, amas de cría, churumbeles, suegras, mascotas…), teniendo en cuenta que la prueba dará comienzo el día 12 de mayo a las 11:00 horas y terminará (ella con nosotros o nosotros con ella) como máximo 24 horas después, lo que implica  preparar un fin de semana largo y divertido en tierras malagueñas.

Seguiremos informando

PD: Todo este rollo lo remito por pardillo, es decir, por indicación del Sr. Secretario que, a su vez, ha recibido órdenes del Sr. Presidente.

Y LOS PLANES SE FUERON CUMPLIENDO...

El 27 de noviembre el Líder se nos marchó a Tolox (Málaga) para participar en la INFERNO TRAIL corriendo los 19 km (y su desnivel positivo de 900 metros) en  2:34:15, lo que supone un ritmo por km de 08'07''. Teniendo en cuenta que fue parando cada dos por tres para hacer fotillos, no está mal, aunque para un líder...
Tanto se esforzó el zagal que no pudo acudir la semana siguiente a la ANTINORTE. Sus cuádriceps parecían un ovillo, un nido de pollos recién nacidos abriendo el pico para decirle: Ay, payo, dame argo que no sea correr parriba y pabajo!
Foto durante la INFERNO TRAIL, by Ramón
Ese mismo día, habíamos quedado para intentar probar distintas rutas y desniveles, tratando de diseñar una carrera campestre en el término municipal de Fernán Caballero, en los alrededores del pantano de Gasset. Sin embargo, al final, solo yo tuve el valor de acercarme hasta allí para pelearme con el entorno durante unas dos horitas, sin poder encontrar finalmente una ruta circular que subiera y bajara lo suficiente. Habrá que volver con los demás. No obstante, encontré sitios preciosos. Después de aquéllo acudieron Luis, María, Carlos, Marisol y Paula y disfrutamos de una sencilla y abundante comida en un restaurante al pie del pantano.

Dura subida
Tras la subida, el pantano de Gasset y, al fondo, la sierra de Malagón
¡Qué sed tenemos siempre...!
El sábado 3 de diciembre, Luis y yo acudimos a la sierra de Madrid tras la llamada del amigo SPANJAARD para recorrer su ANTINORTE. Por fin me desvirgué en lo de la ultradistancia, superando la distancia del maratón por el campo, aunque no pudimos ensilarnos los 51 km que pretendíamos por unas vallas mal puestas en el peor sitio posible. A pesar de eso, disfrutamos como chiquillos en compañía de dos ultra-monstruos (bueno, mejor dicho, dos monstruos del ultra, que suena mejor), Spanjaard y Manu, que nos ensañaron muchas cosas sobre el correr por el campo, tal y como os contamos en la entrada anterior.

Luis cierra el grupo para vigilar el descenso del Pico de la Miel
Hace dos días, el domingo 11 de diciembre, Ramón, Tori y un servidor nos presentamos en Daimiel para correr el "XXIII Memorial Galo Sánchez Bermejo", última prueba del Circuito de Carreras Populares de Ciudad Real, tardando en recorrer los 10.000 metros, respectivamente, 41:48 (4:10 min/km), 53:13 (5:19 min/km) y 44:29 (4:26 min/km), mi mejor marca personal. ¡Qué alegría!
Vimos por allí a muchos conocidos, aunque llegamos, corrimos y nos fuimos rápidamente. Vimos a Pepe (de los Fondistas de Miguelturra), a Felipe (que como estará el pobre que no actualiza su blog ni aunque se lo pidamos de rodillas), a Iván y familia (de Poblete, aunque parecían del Polo Norte: iva de Papá Noel!!!!)... Después nos dimos un homenaje corporal en la piscina cubierta municipal que tiene hasta zona de relax con jacuzzi incluido. Un gustazo. Ya podrían aprender en la capital...

Hasta aquí, el pasado, pero ya estamos concretando la celebración de las Navidades porque este domingo 18 de diciembre volveremos a Madrid  para correr los 13 km largos y los 600 metros cortos de desnivel positivo de la "VIII Carrera de Navidad de Cercedilla". Y, atended, los cuatro gañanes (Ramón, Luis, Jorge y yo) correremos con los "tutús" que nos está confeccionando nuestra animadora Angélica y que también amortizaremos en las carreras (y lo digo en plural) del día 31 de diciembre. A Ramón se le ha metido entre ceja y ceja que va a correr la del Pavo de Ciudad Real por la mañana y la San Silvestre Almagreña por la tarde. Él sabrá...

Y alguno ha dicho por ahí que el año nuevo lo vamos a celebrar corriendo...


¡Qué actividad! ¡Qué locura!

5 dic. 2011

ANTINORTE: la ruta de SPANJAARD por la SIERRA DE MADRID



Eran las siete de la tarde del viernes cuando Luis pasaba a recogerme para irnos a Madrid. ¿Fiestuqui? ¿Despedida de soltero? ¿Salida por la capi? ¿Celebración? ¿Boda? ¿Bautizo? ¿Comunión? ¡NO!

Nos íbamos a dormir allí porque al día siguiente, a las 8 de la mañana, habíamos quedado con dos tipos desconocidos. ¿Negocios turbios? ¿Contacto para amistad seria sin compromiso? ¿Amor de pago? ¿Sexo furtivo? ¡NO!

De acuerdo, lo diré: habíamos quedado para CORRER POR EL CAMPO.

Sí, en Madrid, por la sierra…

Así, sin más. ¿Qué pasa?



A las 7:50 ya estábamos en Alcobendas, expectantes, nerviosos. A lo lejos, una silueta se dirigía hacia nosotros. Al principio, con las primeras luces, un frío del carajo y media neblina, no sabíamos si era un hombre o una tortuga ninja. Su espalda y su cabeza no parecían de este mundo. Al acercarse más comprobamos que era, simplemente, uno de nuestra especie: lo de la espalda era una mochila y lo de la cabeza un buff a lo Nadal aunque más ancho y arrugado.

¡¡¡Era SPANJAARD!!! (D. Luis Arribas). Quien quiera conocerlo que pinche AQUÍ y navegue

Así, visto de cerca, no parece tan fiero como cuando, sin verlo, solo lo lees. Ni siquiera tiene pinta de gruñón. Tiene cara de cachondo mental y de tío sencillo, de verdad, sincero, de tío viajao y que no repara en gilipolleces.

Ahí estábamos los tres diciendo las típicas sandeces propias de una conversación de ascensor, cuando a lo lejos aparecía el cuarto: MANU, un tipo con una cara de buena persona que te desarma, de esos que te dicen que han visto un burro volando y te lo crees.

SPANJAARD, con gafas; MANU, con bigote y perilla
Pronto llegó el autobús que nos llevaría a la localidad de Lozoyuela para comenzar la ruta que había preparado SPANJAARD (o SPJ, como firma en ocasiones). Si queréis echarle un vistazo podéis PINCHAR AQUÍ. Rápidamente, la conversación de ascensor empezó a dar paso a otra más normal, natural, sencilla, interesante; sobre todo para Luis y para mí que, con la boca abierta, oíamos lo que Luis (SPJ) y Manu contaban (ultratrails, pruebas de más de 100 km, carreras de montaña, de aquí, de allá…) Luis (el nuestro) y yo somos pardillos, porque lo somos, pero allí empezó a ponérsenos una cara de aprendices que nos duró hasta por la noche.

Pronto llegamos al punto de partida (LOZOYUELA), nos pusimos a trotar y desde ese momento hasta que nos despedimos todo puede resumirse en muy pocas palabras: fue lo que se denomina un auténtico placer o, en manchego, un día delahostiaputa o, si nos ponemos un poco más fisnos, un día deputamadreparriba. Y lo fue en varios sentidos.
Qué bella estampa si no fuera por los chiquetes...
Lo fue en lo DEPORTIVO. Corrimos, sudamos, experimentamos, sufrimos en algún momento por no saber escuchar a nuestro cuerpo, nos alegramos al ver cómo éste se recupera si le das lo que necesita (Dije en lo deportivo, no estoy hablando de sexo, eh) Ah, y que la mejor isotónica es la cerveza con limón y el jamón serrano.

También lo fue en lo PERSONAL. Disfrutamos de la compañía de dos personas desconocidas que, gracias a una afición en común, resultaron ser sorprendentemente agradables y cercanas. Parece mentira que pasen estas cosas cuando todo el mundo tiene tantos problemas para llevarse bien con la gente. Serán las famosas endorfinas… Será el jamón serrano…

Y lo fue, incluso, en lo FILOSÓFICO. En un momento de tensión, cuando bajábamos la Sierra de la Cabrera, sorprendimos a Luis (el nuestro) y a Manu hablando de Aristóteles. Hay que decir que Manu es filósofo, pero en aquellos momentos, en aquel lugar… Ni que decir tiene que el otro Luis (SPJ) y yo apretamos el paso por si acaso.
¡Cómo se puede mentar a Aristóteles ahí!
A los 23 km. recorridos, Luis (el nuestro) haciendo gala de su infinita cabezonería perseverancia se retiró, tal y como había dicho unos días atrás. Daba igual que fuera bien o mal. Lo había dicho ya y punto. Nuestro presidente es un tío de palabra. Con dos cojones.

Seguimos hasta el 28 y allí nos tomamos una cervecitas con limón (2 tubos, para más señas) y Manu unas coca-colas. Nos las tuvimos que tomar con unas patatas con salchichas que nos pusieron y unos trocitos de pollo frito que no pudimos rechazar. SPJ dijo que era bueno y le hicimos caso. Faltaría más.
Fijaos como pone la mano en un gesto de adoctrinamiento...
Seguimos trotando y al poco de salir y de empezar a subir hacia donde se veía el cerro de San Pedro, mi cuádriceps derecho empezó a hablarme al oído. Yo no le entendía y empezó a moverse como un poseso. Paré a estirarlo y, nada más empezar, mi bíceps femoral dijo: si estiras a ese capullo me encojo yo. O todos moros o todos cristianos.
-Haya paz, les dije.

Tuvo que intervenir SPJ. El sabía de eso. Me dijo que en realidad lo que me estaban diciendo era que necesitaban gasolina. Y se la di. Me ensilé una barrita de esas que si lees lo que tienen no te las comes, eché un trago de agua, caminé un poco y la cosa fue mejorándose hasta el punto de olvidarme por completo de la historia.

Cuando mi cuerpo estaba como una rosa (bueno, lo mejor que puede estar mi cuerpo...) el camino se partía en dos. Y los dos vallados. Por un lado, una puerta y una pista magnífica que, oh mierda, se terminaba a los pocos metros. Si seguíamos por allí, tendríamos que haber subido por una zona complicada, según SPJ. El otro camino tenía cartel: PROHIBIDO EL PASO. RESES BRAVAS. (Más que nosotros?, pensé)

SPJ nos preguntó qué queríamos hacer. Yo, fiel al espíritu de corriendoporelcampo, contesté: yo por cabezón subiría a tronchalindes. Manu dijo: yo, lo que veáis (Si Manu hubiera dicho que sí...) SPJ me miró a los ojos y dijo: vamos a darnos la vuelta. No tuve cojones a preguntarle por qué. Nos dimos la vuelta y volvimos a Guadalix de la Sierra para, al final, apretarnos algo más de 42 km por el campo que, en el momento de terminar, me parecieron cojonudos. Lo había vuelto a hacer. Mi cuerpo superó la distancia del maratón por el campo, con sus pausas, sus subidas, sus bajadas, sus cervezas con limón y sus chascarrillos. Habían sido, en total, 7 horitas de campo, deporte y magnífica compañía.

Esperámos a Luis (el nuestro), tomándo más cervezas con limón, el jamón y el lomo que nos quedaba y unos frutos secos. Llegó Luis, nos tomamos un café y nos fuimos a dejar a Manu y a Spanjaard. Fue bonito y, a la vez, triste. El día se acababa y mañana no tendríamos otra ración de campo, de sierra, de Manu y de SPJ. Vale, y de Luis (el nuestro).

Volvimos a Ciudad Real comentando y recomentando la jugada varias veces, sin cansarnos.

Nos acordamos de Ramón y de Jorge que querían venir y, al final, no pudieron, pero pensamos que serían la excusa perfecta para poder repetir otra ruta spanjaardiana en cuanto sea posible.

Por cierto... ¡¡¡Qué bonito estaba el campo!!!

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