3 jul. 2013

Algunos datos (CxC, concretizando crónicas desde 2013)

Tres tontos muy tontos hacia Navacerrada
En su afán por hacer llorar a nuestros queridos lectores (a los tres) al muy querido Jesús Enrique quizá -solo quizá- se le han podido quedar en el tintero algunos datos curiosos, alguna anécdota, algún bosquejo quizá de cómo fue la carrera esa que llaman Gran Trail de Peñalara 2013 gracias a la cual tenemos en casa los chalecos más caros y más molones de nuestras vidas.
No pasa nada, amigo, aquí el secretario al rescate, ya te pagarás algo, prenda.
Para empezar, decir que la gesta se nos fue de las manos en lo relativo a duración. ¡Y de qué manera oigan! 27 horas y 11 minutos marcaba el crono de la plaza de Navacerrada cuando los tres mochuelos andrajosos del CxC tenían a bien acabar la aventura. ¿Se puede estar 27 horas moviendo la patata y aguantando a un miembro (con perdón) de tan vituperable club? Demostrado queda que sí. Además Quique sólo tuvo que ofrecernos sendas hostiejas al lidl y a mi en tres ocasiones. No está mal, sale a ofrecimiento cada casi cuarenta kilómetros.
Luego está lo de las piedras, las piedras, las piedras, las putas piedras de los cojones, las piedras. Creo que en 27 horas no hubo un sólo instante en el que no hubiera pie de CxC que no estuviera apoyado sobre el pico de un piedro serrano. Ahora mismo, mientras escribo esto, lloro de felicidad con los pieses sobre las chanclas mientras el aire acondicionado mima cada centímetro de piel.
Más datos: 5. Es el número de veces que el menda casi da de lomos con el suelo en la bajada de la Morcuera (o Morcuese, chiste que me valió la reprimenda de mis compañeros de aventuras en reiteradas ocasiones. Soy un incomprendido). Esa bajada, de noche, no está hecha para ciudarrealeños, por muy indómitos que sean. Queda dicho. Avisados estais.
Datos absurdos: 2.000 mililitros de caldo al menos nos ensilamos cada cual durante la carrera y no siempre calentico ni apetecido. Cuestión de alimentarse.
Y aquí haré un receso para instroducir una: “Divagación prescindible”. El ultrero no come, ensila, se alimenta, ¡con lo que sea  y en el orden que sea! Me he visto con las manos llenas de gominolas, tragando caldo frío para bajarlas; bocata jamón regado con isotónica de dudosa procedencia “¿Quieres naranja?” “¡Coño, claro!” y sigues con el jamón. A mi en un avituallamiento de un GTP de esos me ofrencen un chupito de cicuta y me lo ventilo.
En fin, perdón.
Volviendo a los fríos datos: 9, señores 9 horas tardamos en hacer los 30 últimos kilómetros. Echen cuentas. La risión.
57 fueron las veces que del kilómetro 90 al cien preguntamos el Lidl y el menda a Quique eso de “¿Cuánto queda para el próximo avituallamiento?”
En los últimos diez kilómetros lo preguntamos al menos cien veces. Gracias, Quique, por no gastar tus escasas fuerzas en hostiarnos como nos merecíamos.
Dos veces, dos, tuvimos encuentros inesperados y emotivos, los dos en el Polideportivo de Rascafría. Primero Miguel y su señora, ¡dos santos! Ayudaron hasta hacernos pasar verguenza por estar ahí tirados en el sueño. No saben lo que se agradecieron los cuidados. La otra, la presencia del gran Manu, Manuwar, su abrazo en mitad de carrera nos levanto el ánimo. Ese fenomenal cacho de carne es más CxC que muchos de nosotros y siempre nos traslada buen rollo ultrero. Estamos tardando en montarle un homenaje o algo.
Debo insistir en algunos datos que no por conocidos dejan de tener su importancia: 115 kiómetros (más o menos tampoco vamos a ser quisquillosos a estar alturas), 5.000 metros hacia arriba, 5.000 hacia abajo.
Me van a permitir que mi historia personal me la guarde para mi, pero si les interesa ahí, en algún lugar del GTP2013, quedaron cerradas heridas de mi vida que tienen que ver con un tumor ya olvidado y me di cuenta de cuánto puede ayudar saber que hay una familia ahí, esperando, sabiendo que el menda lo va a dar todo en cada aventura que empiece, termine en Navacerrada, pagando una hipoteca o pintando la puta valla de la entrada (uf, qué caro me va a costar este último comentario).
Por cierto que el resto de CxCs, incluyendo algunos fichajes que ya están tardando en pagar la inscripción, lo dieron todo para merendarse el GTP 60. Se les quedó en un diente y ya andan pensando en subir la apuesta el año que viene. A mi que me esperen echaos.
Acreditación de Finisher: Medalla y Chaleco

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero ponle una fotico o algo que a ver si eres perro. Para zanganear en la sierra muy bien pero dejar las cosas curiosas ni hablar.
Pte.

Anónimo dijo...

Efectivamente, merecimos algunas hostiejas de Quique, ¡qué mesura el tipo! Aunque creo que no las dio por falta de reacción, que los km le afectaron más a la mollera que al físico. ¿Pudiera ser incluso que fuera algún momento dormido con los ojos abiertos?

Anónimo dijo...

Lo de arriba es del LIDL.

La Kafkería dijo...

Cuánto me alegro de que hayáis podido hacer un pleno de CxC y celebrarlo sin ninguna baja. Nunca más podré pensar en la Morcuera sin añadirle la otra forma verbal válida: la Morcuese. Yo te comprendo Jorge.

Y siempre es un gusto veros, compañeros. Aunque le saquéis luego a uno los colores por la Internés.

Sindiosniamo dijo...

Enhorabuena por alcanzar la meta, y espero que una de vuestras metas!! a disfrutarlo.

Daniel dijo...

Èpica carrera en muchos sentidos. Sois grandes.

p.d.Como debía de ir el Quique para no ensilaros un par a cada uno por lo pesados que érais.

CorriendoporelCampo dijo...

¡Gracias, Manu, Raúl y Daniel!