21 feb. 2011

A la Laguna de la Posadilla

Otro domingo para correr por el campo. Sin aspiraciones, casi sin rumbo, a ver qué pasa...
Jorge y yo solos. Los demás están malos o se lo hacen.
Vámonos hasta el Puente de Alarcos y una vez allí vemos qué hacemos- dijimos.
Y nada más llegar allí, pendiente de apretar dientes y utilizar la  técnica que Jorge denomina "de Chiquito" (pasos cortos, brazos con movimientos cuasiespasmódicos llegando alternativamente a las caderas... no puedor, no puedor...)
Esta es la primera cuesta digna de recuerdo
Esto es lo que se veía por otro lado
Al bajar hacia el otro lado, decidimos ir hasta Valverde (ya que estábamos allí...). Justo antes de llegar nos encontramos con una bajada considerable que no podíamos olvidar para la vuelta (y la recordamos)
Cuando llegamos a Valverde vimos unos muchachos jugueteando en uno de esos campos de futbito modernos que parecen futbolines grandes, con valla perimetral, porterías como portalicos de belén y terreno de césped artificial muy gustosico para echar pachanguillas (si los hubiéramos pillado cuando éramos pequeños). Bueno, a lo que iba... Estando allí nos acordamos de la Laguna de la Posadilla y decidimos ir a verla (ya que estábamos allí...). Desde la salida del pueblo empezamos a subir durante unos dos kilómetros y medio poquito a poco. Jorge dijo que teníamos que seguir por un camino que continuaba hacia la izquierda. Se equivocó, así que tuvimos que meternos por la linde de un sembrao que, con lo llovido, estaba más blando que la mierda de pavo. Nos pusimos guapos. Llevábamos barro en las zapatillas para enterrarnos. Al final, llegamos nuevamente al camino correcto.

Camino correcto a un kilómetro escaso de la Laguna de la Posadilla
¡Cómo estaba el campo!
Y seguimos subiendo (ya que estábamos allí...) hasta llegar al cerrete donde se veía ya la laguna (no bajamos para luego no tener que subir)

Fondo: Laguna de la Posadilla; Fondón: Quique
¡Joder, 10 km. hasta allí!. Y ahora había que volver. Nos hicimos unas fotos por si acaso.

Al final, 18,5 km y 1:51 minutos. ¡Cansados y encantados! Y lo malo (o lo bueno) es que cada vez cobra más fuerza lo de hacer una carrera de montaña, ultra por etapas o algo así (en definitiva, "una locura", que dirán los demás) Ya veremos...  

4 comentarios:

Quique, Jorge y Luis dijo...

¡18,5 km! Vaya maricas.

Jorge dijo...

¿Hacemos carrerismo este fin de semana? ¿Nos comemos un muflón con patatas?

Quique dijo...

Si hay que hacerlo/comerlo, se hace/come...

Jorge dijo...

Menos mal, me preocupaba que pudieras ser algo más concreto.