8 sept. 2011

XXXIV Medio Maratón Ciudad Real-Torralba de Calatrava


Tal y como os decíamos en la entrada anterior, este domingo (04/09/2011) nos hemos metido entre pecho y espalda los 21 km. 97,5 m. de la "XXXIV Medio Maratón Ciudad Real-Torralba de Calatrava", la tercera más antigua de España y la decana de Castilla-La Mancha.

No teníamos grandes aspiraciones. De esa manera evitamos grandes descalabros.

Decidimos correrla simplemente por cómo es: tremendamente aburrida ("cansina", que dirían los Tuercelindes).

Pensamos que nos serviría para preparar el Quixote Maratón del 30 de octubre en Ciudad Real. Meteríamos más kilómetros de competición y, sobre todo, prepararíamos la cabeza, ese elemento imprescindible para recorrer 42 km 195 m. Todos los que han corrido el Quixote Maratón coinciden en que no es la mejor prueba para debutar. Al parecer, a pesar de ser absolutamente llana, se hace eterna, sobre todo los tramos de los polígonos industriales por los que discurre (su mayor parte) y el tramo de carretera que une Ciudad Real con Miguelturra, además de que esos suplicios se sufren por partida doble al ser dos vueltas al circuito. Además, en Miguelturra suele haber bastante más animación. Ya sabéis que los "churriegos" son únicos para el jolgorio, además de defensores a ultranza de su pueblo. Animan con música, cocinan gachas, hacen migas... y convierten la jornada en un día festivo. En definitiva, hacen pueblo y afición. Lástima que en Ciudad Real, siendo tan dignos, tan pijos y de tan buenas familias, no esté de moda animar en una carrera. Y eso que son "populares" (¡¡ups!!) . Como dice un amigo, "salvo para las procesiones...".

Bueno, pues eso, que la carrera de Ciudad Real a Torralba podría servirnos de referencia para el maratón por ser parecida en animación en su recorrido por la capital (5 km en los que no encuentras casi a nadie) y por el coñazo que supone recorrer el resto por una carretera recta hasta Carrión, atravesar el pueblo ante la sorprendida mirada de los carrioneros (que tampoco son la alegría de la huerta), continuando por otra carretera recta hasta Torralba. Ese último tramo se hace interminable. La torre de la iglesia de Torralba parece estar siempre, por mucho que corras, a la misma distancia, tanto que cuando llegas a la desviación para entrar en el pueblo y ves el punto kilométrico 19, no das crédito. "Ya estoy en Torralba y aún quedan 2 km", piensas.

A pesar de todo lo anterior, cuatro miembros (con perdón) del CDE CorriendoporelCampo -cuatro valientes- estábamos dispuestos a disfrutar del día, de la carrera y de lo que con ella viniese. Antes de salir vimos a los Tuercelindes, unos máquinas que terminaron la carrera en torno a 1 hora 25 minutos -¡tendrán "ansia viva"!-, a Felipe (y, después, a su simpática madre a la que, sin duda, conveceremos para que se haga del Club), a Pepe y a Santiago (Fondistas de Miguelturra; el primero un máquina que se zampa la media en 1 hora 27 minutos, estando mal...).

Nosotros éramos cuatro con tres actitudes distintas:

Ramón correría para medirse (recordemos que es nuestro fichaje estrella). Terminó en 1 hora y 35 minutos (4:32 min/km). Y con muy buenas sensaciones...

Jorge y yo nos habíamos propuesto terminar en menos de dos horas, metiéndole la distancia a nuestras lindas y queridas cuerpas. Yo terminé en 1 hora y 51 minutos (5:17 min/km) con mucha fuerza y magníficas sensaciones. Jorge tuvo que sufrir desde el kilómetro 12 como consecuencia de un pinchazo producido por un tirón en el psoas iliaco del día anterior cuando montaba en la piragua (quién nos mandará...). A pesar de eso, terminó contento por haber superado el sufrimiento durante nueve kilómetros, terminando en 1 hora y 59 minutos (5:39 min/km)

Un psoas iliaco como el de Jorge, pero sin lesión
Tori sabía que terminaría, aunque fuese a base de sobornos a los voluntarios para que le trasladasen en patines, bicicleta o burro-taxi. Como tiene más cabeza que Dios talento (que dice mi padre) se apretó los kilómetros en poco más de dos horas y cuarto (6:29 min/km) y eso que él solo corre cuando hay competeción. Lo de entrenar no va con él. Sólo practica ese juego (que no deporte) llamado padel.

Al final, como cualquier club que se precie, tuvimos nuestros admiradores y animadores en meta. Bueno, en este caso, admiradora-animadora. Aprovechando que la carrera terminaba en su pueblo, Angélica quiso estar ahí (imagino que para reirse un rato). Desde aquí le damos las gracias por el detalle y por hacernos la foto que recoge el momento en el que los cuatro integrantes del club nos reuníamos nuevamente tras la prueba.


Después, piscina, relax y cada uno a su casa. Seguiremos entrenando, si no para rebajar marcas, para sufrir menos y disfrutar más.
Ya salimos como club en los "papeles"

3 comentarios:

Maria Manzano dijo...

Buenooo..enhorabuena por las marchas que habéis cogido!!! He de deciros que mi hermana iba a ser una de las fisios de la "carrerita" y ya le dije yo que se centrase en los "corriendoporelcampo" que seguro necesitarían ayuda sanitaria al terminar!!jajaja...al final no pudo ir porque tuvimos que asistir a un bautizo..por cierto...en Torralba también! Una pena que no os encontrara por allí corriendo!! mucho ánimo para la próxima!!!

STEPHEN HAWORTH dijo...

Mi madre pregunta por la cuota de socio de cpec

CorriendoporelCampo dijo...

Gracias, María!
Deberías hablar con tu hermana para que nos haga precio especial y se convierta en nuestra fisio de cabecera.

Stephen, la cuota de socia (y de honor) de tu madre corre por cuenta del club!