17 ago 2011

Del VICARIO al GASSET a la carrera (o nuestra primera carrera con RAMÓN, el fichaje estrella del verano)

Era sábado por la mañana. Habíamos quedado a las ocho. Hoy tendríamos chica nueva en la oficina, aunque no se llamaba Farala, ni era divina. Era otro tío, se llama Ramón y corre que se las pela. (Si este post lo hiciera Jordi, que es un grosero, después del "corre que se las pela" hubiera añadido un "y viceversa". Pero como no soy como él, yo no lo digo. Además, aquí no hablamos de intimidades muy íntimas, salvo que sea imprescindible).
Solo iríamos Luis, Ramón y yo. Jordi alegó un dolor espantoso en una de sus rótulas para eludir la cita, aunque, en opinión de Luis y mía, todo fue fruto de un "acongojamiento" (por no decir "cagalera") por el hecho de que nuestro flamante fichaje fuera un tipo curtido en algún que otro ultratrail... Pero bueno, no le diremos nada... por eso de los traumas y demás.
A lo que íbamos... Después de las presentaciones (Ramón, Luis -nuestro presidente-; Luis, Ramón -el que será la figura de nuestro club-), nos dirigimos en coche hasta la cola (con perdón) del pantano del Vicaro, exactamente hasta aparcar en el puente que hay en Peralvillo. Desde allí comenzamos nuestra carrerita hasta la presa del embalse de Gasset con un ritmo que -como mandan los cánones- nos permitió ir conversando todo el camino. Primero corrimos a la vera del río Banuelos, atravesamos unas fincas con ganado vacuno que nos miraba como pensando "ande irán estos tres chalaos, con lo bien que se está a la sombra de una encina", después volvimos a la vera del río hasta llegar a un descansadero de la Ruta del Quijote (con sus mesas y bancos al lado del río) de donde parte un camino en pendiente ascendente que discurre entre monte y encinas para después volver a bajar hasta llegar nuevamente a la vera del río que nos condujo a un pequeño bosquecillo de eucaliptos con una sombra más que apetecible, dejando a un lado el camino que lleva a Fernancaballero, cruzamos un puente y llegamos a la presa del embalse de Gasset tras recorrer en total 8 km. con un perfil muy llano y llevadero.
Allí, comprobamos el estado del embalse, dijimos nuestra manida frase "¡¡¡cómo está el campo!!!", añadiéndole en este caso la de "¡¡¡cómo está el pantano!!!" y la de "¡¡¡qué hermosura, qué gustico da ver tanta agua!!!", echamos un trago, nos hicimos la foto que ilustra este post y la que sigue y nos dimos media vuelta para desandar lo andado.

A última hora, Ramón impuso un ritmo infernal (de unos tres o cuatro segundos más rápido por km.) que sólo yo aguanté. Seguimos hablando y concretando nuestras impresiones sobre el apasionante mundo de "las mujeres y la vida", repasando, como no podía ser de otra manera, a aquéllas que eran conocidas por ambos, llegando a una conclusión categórica: no las entendemos, pero nos encantan. Cuando llegó Luis, para evitar que hablaramos de su "demarraje inverso", así como para "atar" convenientemente el fichaje de Ramón, ofreció por cuenta del club (es decir, de su bolsillo) un suculento desayuno isotónico a base de cerveza con limón light, pincho de tortilla española light, magro con tomate light y más cerveza con limón light... La prueba, más abajo...

En definitiva, un nuevo socio de calidad, 16 km más en nuestra piernas, algún que otro gramo más en nuestros AAP (airbags abdominales personales) como consecuencia del desayuno y, sobre todo, un buen rato de deporte, charla y risas.

Nota: Este post tiene ya su antigüedad (23/07/2011). No obstante, mediando el mes de agosto (en el que hasta "el tato" descansa, pudiéndose incluso cortar durante siete días las principales calles de Madris -¿o eso era por otra cosa?) y tratándose del primer fichaje estrella del club, era incuestionable su publicación 

26 jul 2011

Dolor espantoso y feo en la rodilla derecha

Espantoso, apocalíptico, feo. Así es el dolor con el que me he levantado esta mañana. Por si hay algún médico entre los lectores diré que es como si me clavaran un hierro al rojo en la parte más alta de la rótula derecha, así al apoyar. Bajando escaleras la cosa se pone fea de verdad. Los diagnósticos me los podeis poner en los comentarios.
La pupa en sí no me asusta. Uno es un tipo curtido en mil lesiones y aguanta el dolor hasta límites que harían parecer un párvulo al más animal de los marines esos de los USA. Lo que me asusta es que dure un tiempo y no pueda salir a correr, o que me fastidie la "pretemporada" en tierras astures con el Quique. Manda nariceh !!! Esto me pasa dos semanas antes del maratón de Ciudad Real y me engancho una depresión que no se si me explico.
Por cierto a estas horas el dolor va bajando. Mañana me voy con la bici.

Aspecto que ofrecían mis rodillas -y todo lo demás- esta mañana durante mis ejercicios de rutina (poca cosa sólo levantaba la casa de los vecinos)

20 jul 2011

Tripitiendo en La Atalaya

Si a los que no superaban el curso les llamábamos repetidores y los que repetían dos veces eran tripitidores, nosotros tripitimos La Atalaya.
Es más, podríamos decir, en virtud de no sé qué propiedad matemática, que no solo subimos tres veces a la parte más alta, sino que, además, como esta cota está adornada por "repetidores", si tripitimos los repetidores es como si hubiéramos subido seis veces, por eso de que tres por dos son seis.

Repetidores del Parque Forestal "La Atalaya"
Pero bueno, dejando a un lado chorradas científicas, sobre todo para gente de letras como nosotros, tenemos que deciros que este fin de semana hemos disfrutado de lo lindo al ladito de casa.
A veces olvidamos lo que tenemos cerca, precisamente por eso, porque está cerca.
A poco más de tres kilómetros de Ciudad Real el parque forestal de "La Atalaya" es nuestro verdadero pulmón urbano con una extensión de 104 hectáreas de pino y matorral. Además, en muchas partes del recorrido los árboles nos regalan una sombra que hace llevadero el correr incluso en horas calurosas.

No obstante, nosotros quedamos a las 8 de la mañana por eso de no "robarles" tiempo a las labores del hogar, las contrarias y los churumbeles. Somos más majos...
Enfilamos el camino que sale del kiosko indicado con un cartelito de madera en forma de flecha que reza "senderismo" hasta que nos "colamos" (sin saltar ninguna valla, claro) a las fincas privadas colindantes para enlazar con el camino de la Ruta del Quijote que va hasta El Reino de Don Quijote (anda que no le sacamos partido al ingenioso hidalgo) para volver a entrar en el camino que nos lleva otra vez a la curva que hay antes de los repetidores. Los caminos están perfectos como puede verse más abajo.


Subimos a lo más alto (repetidores) para bajar por la circunvalación hasta la salida del parque hacia los chalets, atravesar otro trozo de monte, salir nuevamente al carreterín que pasa por delante del depósito de agua antiguo, bajar por otra de las sendas marcadas, rodear el parque entre sombras de pinos hasta encarar nuevamente una considerable subidita hasta la curva de los repetidores, llegar hasta ellos (y van dos), bajar nuevamente por la circunvalación, hacer lo de antes hasta salir otra vez al carreterín que pasa por delante del depósito antiguo y ahora, sin dejarlo, llegar otra vez hasta los repetidores (y van tres), bajar y parar donde habíamos empezado: en el kiosko de Hierbabuena (La Terraza de la Atalaya).
A las 9:30 habíamos terminado.
Qué gustico para nuestras cuerpas serranas!!!!


14 jul 2011

Los Montes de Malagón

Este fin de semana Luisito nos llevó de excursión por los montes de Malagón.
Para evitar este solecillo que gastamos en La Mancha en epoca estival quedamos a las 7:45 de la mañana (cada vez estamos peor de la cabeza). Además, no estamos preparando (de momento) ninguna ultratrail por el desierto (que todo se andará, tiempo al tiempo).
En el camino nos atrevimos a contarle a Luis (con dos cojones) los retos a medio y largo plazo que teníamos en mente (y si está en mente... quiere decir que lo hacemos sí o sí): el 30 de octubre, Maratón de Ciudad Real (Quixote Maratón) y, tatachánnnn, en mayo del año que viene... los 101 km de Ronda. "Ni de coña" - dijo Luis. No obstante, empezaremos a minar su moral para que, cualquier día de estos, nos "sorprenda" diciéndonos: voy a correr los 101 km de Ronda. En ese momento (cuando su inmensa cabeza procese esa información y la haga suya) Luis se convertirá en una máquina perfecta para superar el reto (aunque luego esté quince días sin poder moverse y a pesar de que la Mari le esté diciendo cositas otros quince. El que es cabezón...).

He ahí la máquina en cuestión
Lo de Paco y Toribio había sido otra cosa cuando se lo dijimos. Cuando el inconmensurable Vargas oyó la noticia dijo -con esa chulería innata e inimitable que le caracteriza- "Bueno... pueder ser... o no". Tori, que está peor de lo suyo que todos nosotros juntos, exclamó: "octubre de éste y mayo del que viene... umm, es fácil, se puede preparar". Así que, si todo sale como queremos, allí estaremos los cinco miembros fundadores del Club Deportivo Elemental "CorriendoporelCampo" para ponernos a prueba y, sin duda, para pasarlo en grande. Bueno, los cinco y quien se apunte, claro (mensaje velado para los Carlos, Antoñito, Fran, Javi, Ramón...)
Bueno, a lo que iba, llegamos al pie de la montaña (por cierto, no estaba Marco, se habrá mudado) y, a pesar de que fue Luis quien se empeñó en llevarnos a Malagón, por prudencia, dejó que fuera Jordi quien guiara al grupo. Bueno, por prudencia y porque suele ir siempre el primerico. Como dirían los del Tuercelindes, es pura ansia viva...
Luis nos indica el camino
La cosa comenzó con una subida (sin anestesia ni nada) que nos hizo correr, trotar, caminar deprisa y echar las manos a las rodillas por ese orden. Se nota que no tenemos las cuerpas curtidas y, sobre todo, que no hacemos ni caso a todos los entendidos en la materia: cero fortalecimiento del tren superior, cero fortalecimiento del tren inferior y, lo que es peor, cero fortalecimiento de lo que denominan faja abdominal. Claro que, bien pensado, yo tengo una faja abdominal de tres pares de cojones... no está dura, pero es muy hermosa, que diría mi madre.
Después de salvar unos doscientos y pico metros de desnivel positivo en poco más de un kilómetro, encaramos la cresta de la montaña recorriéndola como cabras a medias corriendo, a medias escalando (no hay deporte que se nos resista) y siempre campo a través. Corriendoporelcampo en estado puro.
El recorrido es duro, así que para parar y no parecer cansados, utilizabamos la excusa de las fotos, la inmortalización de los recuerdos y chorradas varias como las cómicas poses de nuestros queridos compañeros.

Luis en la cresta de la "ola"

Entre tanto, ascendimos otros casi doscientos metros más de desnivel positivo en otro kilómetro largo y a divertirse con la bajada. Encaramos una parte de monte "desmontado" por un viaducto convertido casi en cortafuegos. Bajadón y, como consecuencia de mis molestias en el pie, que aún duran, me pegué tres culadas en la pedriza al no clavar bien el anca derecha. No obstante como soy un tío estiloso y he visto muchas pelis de Jackey Chan no me hice daño y el aterrizaje fue perfecto. Ni abrasiones, ni hematomas, ni heridas inciso-contusas. Genio y figura...
 
Después llegamos al complejo lagunar sin saber muy bien cuánto quedaba para volver puesto que decidimos seguir la llanura del camino junto al río. Se nos quitaron las ganas de seguir porque nos dimos cuenta de que la primera laguna que vimos estaba vallada. Preciosa, eso sí, pero vallada. A Jorge y a mí nos jodio muchísimo, pero Luis nos devolvió a la realidad preguntándonos si seguíamos estando en contra de la propiedad privada. Jodido listillo!
 
Solo estábamos a ocho kilómetros del sitio de partida. En resumen, unos 12 kilómetros totales, tres para subir más de cuatrocientos metros, otro para bajarlos y siete para llanear a ritmo vivo.
Otra jornada de correrías por el campo, de risas y compañía inmejorable. ¿Qué más se puede pedir?

4 jul 2011

Reflexión de los 1.000 kilómetros.

Hace un año por estas fechas, el que suscribe -el denominado cuerpo-tordo por sus compañeros de fatigas- era incapaz de correr más de 30-35 minutos sin llegar al derrengo absoluto, a la fatiga tremenda, al bofe en las manos. Ir "a los árboles" y volver (5 km) era suficiente aventura para mi cuerpa que por entonces albergaba la desproporcionada cifra de 88-89 kilogramos de chicha.
Luego aparecieron Luis y Quique como poseídos por el ritmo ranga-tanga para poner patas parriba mi vida deportiva. La sentimental también, que me tienen loquito de lo guapetones y salaos que son. Ellos ya eran corredores de postín habiendo cerrado algún 10.000 en el caso de Luis y medias maratones el Quique. ¡Qué barbaridad!
Los unos a los otros nos fuimos picando y pronto nos dimos cuenta de que en esto del correr cuanto más duela, más divertido. En nada nos vimos cerrando nuestra primera media maratón con mucha más pena que gloria y una ingesta de chicha y cerveza a todas luces desproporcionada en las horas siguientes a la gesta.
Como uno es un poquitín picao con esto del deporte enseguida me vi soñando con derrocar al Gebreselasi ese, pero la cuerpa da para lo que da y todavía no he roto récord alguno.
Al poco tiempo de la primera media me compré un relojito de esos que marcan ritmos, distancias, meneo de la patata, etc. El nuevo parato me dio nuevas energias para correr más amenudo y picarme hasta la puta hiel conmigo mismo, el peor nemigo posible.
Al tratrán, como quien no quiere la cosa, semana a semana, seguí echandome kilómetros a las patas. Ahora, con unos ocho kilos menos, alucino una barbaridad cuando veo que el relojito de marras marca 1.000 kilómetros. Cuando lo vi pensé que se había changao, pero no, es verdad.
Con tal número a la vista uno coge conciencia de cómo cambia un cuerpo si lo acostumbras a penar sistemáticamente.Sin ir más lejos el pasado domingo el Quique y yo nos fuimos a correr por el monte y nos atizamos 19 kms con subidas y bajadas constantes.. ¡Como si nada, oiga!
COincidiendo con la celebración de mis primeros 1.000 kms hemos propuesto una serie de retos celebráticos que no expondré aquí porque todavía me da cosica mentar esa palabra terminada en "...atón" y me da miedo que Luis se espante.Una vez le informemos en persona lo haremos público para descojone del personal en general y cabreo de nuestras contrarias en particular.
Solo una cosa para ellas: "no olvideis que todo esto lo hacemos por vosotras".


En la imagen celebrando en privado el evento.

2 jul 2011

TODOS CONTRA EL DOPING

Siguiendo la iniciativa de un magnífico blog (http://ser13gio.blogspot.com/), hemos diseñado este logo para intentar contribuir en la medida de nuestras posibilidades a erradicar una lacra para el deporte en particular y para la sociedad en general. Si queréis ponerlo en vuestros blogs, solo tenéis que copiar y pegar.
Todos CONTRA el DOPING

29 jun 2011

FASCITIS PLANTAR

Hace mucho que no os cuento nada, pero es que estoy en el dique seco desde que comencé a notar unas molestias (que se han ido convirtiendo en un dolor de los denominados de tresparesdecojones) en el talón de mi pie derecho. Como podéis intuir, los integrantes de CorriendoporelCampo no necesitamos fisios, ni médicos, ni (salvo un buen psicólogo que nos haga recapacitar para que de una vez entendamos que los entrenadores, fisios, médicos y demás profesionales del deporte y la salud son absolutamente imprescindibles en algún momento para quienes pretendan practicar un deporte con cierta asiduidad, más aún si éstos -como nosotros- son de complexión tipo cuerpoescombro, también llamado cuerpoestufa o cuerpoperro).
Después de leer y releer en la internés numerosos artículos de entendidos en la materia, he decidido diagnosticarme una FASCITIS PLANTAR que me tiene nerviosico perdío por no poder correr lo que yo quisiera. ¿Que por qué he decidido que es una fascitis plantar? Porque es una lesión con síntomas absolutamente coincidentes con los míos y, sobre todo, porque es una lesión que permite seguir corriendo, sin que sea necesario parar del todo.
Así que he salido algunos días para ver cómo evoluciona la lesión. Y porque no aguanto más sin correr... He ido un par de veces con Jordi (el del culo prieto); una alrededor de Alarcos, y otra desde la Atalaya rodeando el campo de golf .
Incluso creí -iluso de mí- que como daba la casualidad de que coincidiría en la playa este "puente" del Corpus con él, me sacaría a correr por el monte o, en su defecto, por la playa. Sin embargo, me sacó para lo que no necesitamos entrenar: beber cerveza.
Bueno... a la mañana siguiente sería... Pero no... Al parecer, Jorge estaba muy perraco y no le apetecía nada pensar en darle a las canillas.
Por si mi "mono" de correr no fuera suficiente, recibí mensaje de Luis en el que me decía "La sierra de Villarrubia. 890 m. Sí, porque yo NO soy un ......(*) que corre junto a la orilla (del mar). Eso sí, volved pronto porque si no yo sólo me desgracio". Y para mayor envidia, acompañaba al mensaje la foto que os pongo más abajo.

(*) Sustitúyase por cualquier insulto. De esa forma evitamos que nos cierren el blog por homófobos.

Mecagoenmiputacalavera, pensé. Yo estoy en la playa, con monte casi a pie de mar y no he hecho nada y Luisito, en el secarral de La Mancha, se ha ido por esos monte del diablo a transpirar, echar el bofe, perder barriga y disfrutar de lo lindo.
Yo me voy a correr como que hay Dios (digo... Sol, que soy ateo), pensé. Enganché la mochilica hidratante con litro y medio de líquido elemento, unas barritas energéticas, el Buff que me puse estilo pirata y a triscar monte.

Hasta que no me hice la foto en lo alto del cerro no vi la cara de panoli que aquí os enseño
(para vuestro descojone)
Hice la misma ruta que os expliqué otro día y que podéis volver a ver pinchando AQUÍ (si es que sois unos viciosos). La temperatura ideal (después comprobé que entre Ciudad Real y Guardamar del Segura había una diferencia de unos 10 grados centígrados). Subí mucho más rápido y ligero que la otra vez, pero, cuando mejor estaba, empezó el dichoso dolorcillo en el pie. Y no es que no puedas correr, pero empiezas a pensar si te duele más, si te duele menos, si te duele en el mismo sitio, si es al aterrizar o al despegar... el caso es que es un auténtico coñazo distraerte con estos menesteres y que no puedas, simplemente, disfrutar del paisaje y de la carrera. Después, bañito en la piscina, ducha, ropita de veraneo y a cenar para reponer fuerzas.

Y es que... con dolores o sin ellos, qué gustico da correr!!!!