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26 dic 2014

IKENONA 2014. Croniqueja de la tercera vez.


Queridos Amigos de CxC:

Después de haberse celebrado la III IKENONA, queríamos daros las gracias por acudir a nuestra ILUSIONANTE KEDADA NOCTURA NAVIDEÑA del día 19, por haber disfrutado con nosotros de los campos, los caminos, las sendas, las piedras, el barro, el frío y los cerros de Poblete y alrededores, por habernos acompañado en el acto final de nuestra campaña CORRIENDO POR BEATRIZ (CxB) en el que entregamos la cantidad recaudada con la venta de los kilómetros que hemos recorrido este año por ella.

Fuimos unas 100 personas corriendo y unas 40 andando las que nos dimos cita en una magnífica noche de invierno en la que disfrutamos de un cielo completamente estrellado y una temperatura bastante suave para las fechas en las que nos encontramos. Nos respetó el viento y la niebla solo hizo acto de presencia en el último tramo para darle un toque especial a la kedada.

Disfrutamos de la mejor vista de Alarcos (de la ermita, el castillo y el yacimiento arqueológico) desde el cerro del Despeñadero, algo que no puede hacerse habitualmente por encontrarse éste en la finca "Villadiego" y estar la zona vallada para controlar el ganado. Desde aquí agradecemos a los propietarios y trabajadores de la finca su disponibilidad para permitir que el circuito pasara por allí y, en especial, a Felipe, con el que estuvimos pateando la zona para encontrar el recorrido más adecuado para vosotros.

La mayoría de corredores y senderistas nos trasladasteis vuestras felicitaciones por el recorrido y la organización de la carrera. Nos pareció que lo decíais sinceramente. Nosotros también estamos contentos con el resultado de los aspectos deportivos del evento.

Nos costó mucho determinar por dónde pasaríamos. El entorno es complicado para balizar, incluso para encontrar un recorrido circular. Fueron muchas las horas que dedicamos a probar por dónde subíamos y bajábamos, en qué sentido lo haríamos, cómo sería más fácil y, a la vez, más entretenido, cómo balizarlo para que no os perdierais, ni hubiera peligro para vosotros. El entorno no tiene apenas vegetación que sirva de soporte para las cintas de balizar. Finalmente, decidimos utilizar varilla metálicas para levantar las balizas y que éstas se vieran suficientemente. 300 varillas empleamos para marcar el recorrido por los puntos más conflictivos, además de todas las que pudimos colocar en arbustos, maleza, piedras, ramas, vallas. Tuvimos que ayudarnos de luces rojas intermitentes para facilitar el seguimiento del recorrido en algún punto conflictivo y pusimos cuatro voluntarios en zonas que podían llevar a confusión por estar muy cerca los itinerarios de ida y vuelta o, como en algún caso, por cruzarse en algún punto. Todo eso, sin perjuicio de alguna pérdida puntual por despiste, por la niebla o fallo nuestro, salió bien. Permitía a aquellos que nunca han corrido por el campo y de noche imaginar qué se siente en una gran prueba de trail cuando el sol se esconde y no hay más luz que la de tu frontal alumbrando unos pocos metros por delante de ti. La concentración es fundamental y las sensaciones muy especiales.

Los senderistas realizaron más de la mitad del recorrido de los corredores. Subieron al Cerro del Despeñadero por su cara sur para contemplar Alarcos desde lo alto y bajaron por la senda de la cara norte hasta llegar al camino de la Cantera para volver al pueblo después. 

Hasta aquí, todos muy contentos.

Después, había que reponer fuerzas. Para ello, habíamos acordado con un establecimiento de la localidad lo necesario para que después de lo deportivo empezara lo lúdico. Había que ofrecer a los que iban llegando un caldito caliente para entrar en calor y, después, cerveza para seguir hidratando. A la vez, habría que ir picando algo para esperar a los últimos y, una vez todos juntos, comer migas y gachas para quitarnos el hambre y poder charlar tranquilamente del año que termina, de los proyectos del que viene, de lo divino y de lo humano. Sin embargo, algo debimos hacer mal cuando lo que resultó no fue lo que esperábamos. 

En nuestra opinión, el "sarao" no estuvo a la altura, ni en lo que a infraestructura se refiere, ni en cuanto al comercio y bebercio en sí. Faltó comida y, sobre todo, organización, algo que presuponíamos que estaría resuelto, tanto por la experiencia del establecimiento encargado, como por haberle trasladado en todo momento nuestras sencillas pretensiones y la dimensión del evento: Alrededor de 100 personas con hambre y sed después de entre una y dos horas pateando cerros arriba y abajo.

Al final, lo que queríamos era que, simplemente, por lo que costaba el sarao, pagado a escote por todos, la gente saliera contenta, sin hambre, ni sed. Lo de la sed se consiguió -todo hay que decirlo- pero lo demás en absoluto. 

Es nuestra fiesta anual y no estuvimos a la altura. Nos entristece bastante y desde aquí OS PEDIMOS SINCERAS DISCULPAS por ello. 

A pesar de todo, vosotros, como siempre, le quitasteis importancia al asunto, fuisteis muy educados y pusisteis buena cara en todo momento. Por eso nos molesta aún más que pasen estas cosas.

Desde aquí también queremos agradecer a Sinu y a TPS, a Toni y a INTERSPORT y a Adrián y CUCHILLERÍA MORENO por cedernos gratuitamente los regalos que fueron sorteados en la cena. 

Así que, después de haberos contado cómo transcurrió la noche, de pediros disculpas por todo aquello que salió mal o no os gustó y después de agradecer a las personas y empresas colaboradoras su disponibilidad y su ayuda desinteresada, solo nos queda agradeceros sinceramente vuestra presencia, vuestra participación, vuestras paciencia y vuestras palabras de ánimo y de felicitación. Esperamos corregir lo que haya estado mal y mejorar lo que haya salido bien, pero, sobre todo, lo que deseamos es que sigáis disfrutando del deporte, de la naturaleza y de los amigos que, como en CxC, compartimos tantos buenos ratos antes, durante y después de dar zancadas por el campo.

¡FELICES FIESTAS y FELIZ 2015 PARA TODOS!

¡Nos vemos corriendo por el campo!

17 dic 2014

IKENONA 2014. Información


**¡Ver NOTA IMPORTANTE AL FINAL DEL POST!

Ya está aquí la "III IKENONA"

Como sabéis, queremos hacer con todos vosotros lo que más nos gusta: CORRER POR EL CAMPO.

Recordad que la IKENONA es una kedada en toda regla (KE), se hace por la noche (NO) y se celebra durante la Navidad (NA).

Y que lo más importante este año es la "I" del principio

Este año ha sido especial para CxC: ha sido el año de BEATRIZ, de CxB (Corriendo por Beatriz)
Por eso, esta IKENONA será también la IKENONA DE BEATRIZ. y la "I" del principio será una "I" de ILUSIONANTE, así, con mayúsculas. Ilusionante porque Beatriz ha conseguido que todos nos ilusionemos con los retos deportivos de este año, porque detrás de todos ellos, estaba ella y porque su ilusión nos ha contagiado no solo para correr, sino también para vivir.

Además, celebraremos el final de este año tan especial gracias a Beatriz y le haremos entrega de todo lo recaudado en nuestro reto CxB (Corriendo por Beatriz). 

También por eso cambiamos de escenario. Nos vamos a correr por los campos que hay al lado de su casa. Ella vive en POBLETE y nosotros recorreremos esa noche los caminos y las sendas que desde su pueblo llegan a la ermita de Alarcos.

Saldremos de la Plaza del Pilar, en Poblete. (Pinchad AQUÍ si os quedan dudas)

Comenzará a las 22:00 horas del día 19 de diciembre

La ruta de trail running será de 13 km. aproximadamente y unos 220 m. de desnivel positivo. Si quieres ver el recorrido puedes hacerlo pinchando AQUÍ

La ruta de senderismo será de 8,5 km. aproximadamente y unos 125 m de desnivel positivo.

Habrá corredores escoba para que nadie se quede atrás, ni vaya solo por esos campos de Dios.

Os recomendamos utilizar calzado adecuado. Hay zonas húmedas, con roca, resbaladizas... que aconsejan un calzado que "agarre". Además, sería muy conveniente que cada uno lleve luz frontal o linterna para poder ver por dónde va y, sobre todo, por dónde tiene que ir. En cuanto al abrigo, cada uno debe ser consciente de las temperaturas en estas fechas y de la hora a la que vamos a realizar la ruta (de noche, con humedad...). Si vas a andar, no te vendrá mal llevar guantes y un gorro. Si corres, adecua tu vestimenta teniendo en cuenta no solo la temperatura ambiente sino la que generas al correr y, en su caso, la posibilidad de que te enfríes si tienes que parar por cualquier causa. Una mochila para los "por si acasos", para llevar algo de agua y comida (alguna barrita energética, algo dulce...) siempre vendrá bien.

Esperemos que nos sonría la suerte y nos acompañe una magnífica noche. Lo podremos ir viendo pinchando AQUÍ

Recordad que, al finalizar, gracias a "El Fogón de Barbarroja" -que para eso es una kedada pirata-, tampoco pasaremos hambre ni sed. Siendo fieles al más puro estilo CxC, nos tomaremos unos botellines, botellones o lo que sea menester, acompañados de ricos -y, a ser posible, abundantes- manjares. Lo haremos en el SALÓN DE USOS MÚLTIPLES de Poblete. Allí, gracias al Ayuntamiento, no pasaremos frío.

Y siendo una KEDADA PIRATA (dícese de aquéllas que no son ni oficiales ni oficiosas, no tienen dorsales, ni cronómetros, ni arco de meta, ni bolsa del corredor, ni pijadas varias) será imprescindible contribuir "a escote" para el comercio y el bebercio posterior. ¡Echaos 10 euritos en la riñonera, mochila o zurrón!

Os ROGAMOS que nos digáis si pensáis venir a correr o a andar y si os quedaréis al refrigerio para que podamos organizar todo convenientemente (no es lo mismo enfriar botellines y hacer migas y gachas para cien que para doscientos). Podéis dejar un comentario en esta entrada o mandar un correo electrónico a corriendoporelcampo@gmail.com con vuestro nombre y apellidos, diciéndonos si correréis o andaréis y si os quedáis a celebrar con nosotros y con Beatriz este final de año deportivo.


Nota Importante: 
El itinerario propuesto discurre sobre todo por caminos, pistas, sendas y campo a través, aunque éste comienza y termina en la localidad de Poblete. Se cruzará la finca privada de Villadiego, la carretera que llega a Alarcos y algún camino público. El recorrido no está cerrado al paso de vehículos y cada participante será responsable, en su caso, del cumplimiento del Código de Circulación.
Se correrá (y andará), como no podía ser de otra forma, en régimen de autosuficiencia, lo que exige que cada uno deberá prever y portar la cantidad de alimentos e hidratación que estime necesarios para poder completar el recorrido.
Asimismo, cada uno debe asumir personalmente los peligros y riesgos derivados de la actividad que se va a desarrollar (caídas, torceduras, golpes, condiciones climáticas, estado del terreno...). Por eso, recomendamos que cada uno analice y sea consciente de la longitud y dificultad del recorrido y de la actividad, así como de las previsiones meteorológicas para poder prever que la indumentaria, calzado y condiciones físicas personales sean adecuadas para asistir.
Por último, sabiendo que no es necesario deciros que está totalmente prohibido, os rogamos encarecidamente que no se arrojen desperdicios o envoltorios, debiendo transportar los mismos hasta la llegada para deshacerse de ellos adecuadamente.

**¡Novedades Última Hora!

Realizaremos un SORTEO DE REGALOS entre todos los asistentes por gentileza de:

INTERSPORT MALAGUEÑA (Calle Toledo, 16, 13001 Ciudad Real . 926 22 33 60) 

y TPS Training Performance Studio (Calle Pozo Dulce, 22, 13001 Ciudad Real. 926 23 18 94) 


Nota Importante: 
El itinerario propuesto discurre sobre todo por caminos, pistas, sendas y campo a través, aunque éste comienza y termina en la localidad de Poblete. Se cruzará la finca privada de Villadiego, la carretera que llega a Alarcos y algún camino público. El recorrido no está cerrado al paso de vehículos y cada participante será responsable, en su caso, del cumplimiento del Código de Circulación.
Se correrá (y andará), como no podía ser de otra forma, en régimen de autosuficiencia, lo que exige que cada uno deberá prever y portar la cantidad de alimentos e hidratación que estime necesarios para poder completar el recorrido.
Asimismo, cada uno debe asumir personalmente los peligros y riesgos derivados de la actividad que se va a desarrollar (caídas, torceduras, golpes, condiciones climáticas, estado del terreno...). Por eso, recomendamos que cada uno analice y sea consciente de la longitud y dificultad del recorrido y de la actividad, así como de las previsiones meteorológicas para poder prever que la indumentaria, calzado y condiciones físicas personales sean adecuadas para asistir.
Por último, sabiendo que no es necesario deciros que está totalmente prohibido, os rogamos encarecidamente que no se arrojen desperdicios o envoltorios, debiendo transportar los mismos hasta la llegada para deshacerse de ellos adecuadamente.

12 dic 2014

La III IKENONA será por BEATRIZ (CxB)

Ya os hemos dicho AQUÍ que el próximo viernes 19 de diciembre a las 22:00 horas celebramos en Poblete nuestra III IKENONA (Ilusionante Kedada Noctura Navideña).

Y este año, servirá para poner el broche de oro para nuestra actividad estrella de este año 2014: CORRIENDO POR BEATRIZ.

Sofía Nevado nos pidió que lo contáramos en CRTv. Y así lo hemos hecho. Aquí os lo enseñamos.


Animaos a venir a correr o a andar con nosotros y, sobre todo, colaborad con Beatriz durante los últimos días de CxB.

¡Muchas Gracias!

Nos vemos el viernes 19.


1 dic 2014

La III IKENONA


Ya está aquí de nuevo la IKENONA. Será la tercera. De ahí los tres palitos que le hemos puesto antes: "III IKENONA"

Sabéis que se trata de una excusa para hacer con todos vosotros lo que más nos gusta: CORRER POR EL CAMPO. Y, a pesar de que este club es bastante incrédulo en todos los sentidos, aprovechamos las NAVIDADES por lo que éstas tienen de entrañables en el imaginario colectivo, porque despiertan sentimientos solidarios, exaltan la amistad y no causan mal a nadie. Por eso, este año CxC vuelve a organizar la "IKENONA".

Recordad que se llama así porque es una kedada en toda regla (KE), porque se hace por la noche (NO) y porque se celebra durante la Navidad (NA).

Sin embargo, la "I" del principio ha ido variando año tras año. La primera fue la "I" de INOCENTE porque aquélla vez tuvimos la suerte de hacerla coincidir con la noche de luna llena del 28 de diciembre, día de los "santos inocentes". El año pasado -como éste- la luna llena nos pilló a desmano y, como ya no era día 28, la "I" fue de ILUMINADA.

Por tanto, este año, bien podría seguir atribuyendo esa "I" a la palabra ILUMINADA, pero no, amigos.

Este año ha sido especial para CxC: ha sido el año de BEATRIZ, de CxB (Corriendo por Beatriz)
Por eso, esta IKENONA también será la IKENONA DE BEATRIZ. Por eso, este año la "I" de la IKENONA será una "I" de ILUSIONANTE, así, con mayúsculas. Ilusionante porque Beatriz ha conseguido que todos nos ilusionemos con los retos deportivos de este año, porque detrás de todos ellos, estaba ella y porque su ilusión nos ha contagiado no solo para correr, sino también para vivir.

También por eso cambiamos de escenario. Nos vamos a correr por el campo de Beatriz. Ella vive en POBLETE y nosotros recorreremos esa noche los caminos y las sendas que desde su pueblo llegan a la ermita de Alarcos. Ya os daremos más detalles del recorrido.

Así que, ya sabéis, marcad en rojo en vuestras agendas el próximo 19 de diciembre. A las 22:00 horas, tendrá lugar la "III IKENONA", la Ilusionante Kedada Nocturna Navideeeeeeeeeññaaa en POBLETE

Esperemos que nos sonría la suerte y nos acompañe una magnífica noche. Lo podremos ir viendo pinchando AQUÍ

Además, como otros años, pensando en quienes no tienen el vicio de correr, también tendrá lugar una ruta senderista para que nadie tenga excusa para faltar. Lo cuadraremos para que todos terminemos a la misma hora, para que nadie se quede atrás, ni vaya solo por esos campos de Dios.

Y, al finalizar, siendo fieles al más puro estilo CxC, nos tomaremos unos botellines, botellones o lo que sea menester, acompañados de ricos -y, a ser posible, abundantes- manjares. Además, celebraremos el final de un año especial con Beatriz y le haremos entrega de todo lo recaudado en nuestro reto CxB (Corriendo por Beatriz). Lo haremos en el SALÓN DE USOS MÚLTIPLES de Poblete. Allí, gracias al Ayuntamiento, no pasaremos frío.

Además, gracias a "El Fogón de Barbarroja" -que para eso es una kedada pirata-, tampoco pasaremos hambre ni sed.

Y siendo una KEDADA PIRATA (dícese de aquéllas que no son ni oficiales ni oficiosas, no tienen dorsales, ni cronómetros, ni arco de meta, ni bolsa del corredor, ni pijadas varias) será imprescindible contribuir "a escote" para el comercio y el bebercio posterior. ¡Echaos 10 euritos en la riñonera, mochila o zurrón!

Por tanto, os ROGAMOS que nos digáis si pensáis venir a correr o a andar y si os quedaréis al refrigerio para que podamos organizar todo convenientemente (no es lo mismo enfriar botellines y hacer migas y gachas para cien que para doscientos). Podéis dejar un comentario en esta entrada o mandar un correo electrónico a corriendoporelcampo@gmail.com con vuestro nombre y apellidos, diciéndonos si correréis o andaréis y si os quedáis a celebrar con nosotros y con Beatriz este final de año deportivo.

¡Más detalles en breve!

*Nota: 
Distancia aproximada de la ruta trail: 10-12 km
Distancia aproximada de la ruta senderista: 6-8 km

11 sept 2014

El UTMB. Mi UTMB



El día de antes, en la fila para recoger el dorsal, con el Mont Blanc al fondo.

¡He ido al Ultra Trail du Mont Blanc! ¡Y he terminado! Ello me obliga a escribir algo. Aunque sean unas pocas letras con un mínimo sentido. Sin embargo me siento incapaz de hacer una crónica al uso, contando lo que pasó desde que empecé hasta que llegué a meta. Han sido cuarenta y cinco horas y catorce minutos, que se dice pronto. ¿Cómo podría explicarlo?

La crónica bien podría ser la de mi compañero Manu (la podéis leer pinchando AQUÍ) que escribe mucho mejor que yo y corre por el estilo. De hecho, él terminó medio segundo antes que yo.

Además, no me acuerdo bien de todos los nombres de los sitios por los que pasé, ni de los tiempos de paso, ni de tantos y tantos detalles que aparecen por mi cabeza a pinceladas, sin orden ni concierto.

En cambio, sí que tengo cosas que decir. ¿Cómo no?

En primer lugar algo bueno en plan general:

Correr el UTMB es una pasada por muchas cosas: Porque es la carrera por montaña por excelencia, por el ambiente, por los paisajes, por la experiencia que supone recorrer 168 km de una vez, por la aventura que ello conlleva. No sé si tiene que ser el UTMB (porque de momento solo conozco éste), pero si te gusta correr largo por montaña tienes que hacer una carrera de 100 millas sí o sí.

A pesar de eso, también hay cosas que no me gustan. Lógicamente, la carrera de montaña con más repercusión internacional está pensada para los ganadores, gente que ha sido capaz de terminarla en poco más de 20 horas (¡20 horas!). Se empieza a las 17:30, lo que a ellos les permite llegar al día siguiente a la hora de comer y a nosotros –los paquetes, quizá debería decir los mortales- nos tiene dos noches completas sin ver nada de lo que nos rodea. Sabes que es precioso, pero no puedes verlo. Es lo que tiene ser lento. Si quieres recorrer esa distancia y tu cuerpo no te da para más, te tocan dos noches de parranda por el monte. Tampoco me gustó la excesiva seriedad de los participantes. Está claro que hay que tomarse la prueba en serio, pero eso no está reñido con hablar con el compañero, hacer un chiste o pararte a ver simplemente el paisaje. Los que podían ir a nuestro lado no iban a ganar, eso estaba claro, entonces ¿por qué esas caras de setas, ese silencio sepulcral? Para contrarrestarlo, nosotros soltábamos una gilipollez de vez en cuando en voz alta para que los de al lado en vez de poner cara de serios, pusieran cara de espanto, miedo, incredulidad o asombro. Algo es algo… Tampoco me gusto ver envoltorios o geles por los preciosos senderos que rodean el Mont Blanc. Hay guarros en todos lados. Allí también.

Ahora, los momentos importantes de “mi” UTMB:

Todos juntos momentos antes de la salida
No se me olvidará la salida, con lluvia intermitente justo antes de salir y lluvia a tope desde el primer paso hasta, al menos, cinco horas después. Los nervios de un pelotón que no sabía si ponerse o quitarse el chubasquero antes de empezar.

Tampoco olvidaré jamás la imagen de Paula y Marisol esperándome en el avituallamiento de Saint Gervais bajo una intensa lluvia. Es emocionante ver allí a tu familia y amigos (Paco, Gema, Carmencita, Raquel, Anne) para animarte, sonreírte y abrazarte. Aquí lo psicológico y lo emocional cuentan tanto o más que lo físico.

También tengo grabado el primer amanecer. Llevábamos poco más de doce horas en carrera cuando ascendíamos los últimos metros para alcanzar el Col de la Seigne. Las primeras luces hacían que intuyéramos una silueta montañosa a nuestra izquierda y colores más claros que podían ser nubes o nieve. La visibilidad aumentaba poco a poco y se confirmaban nuestras sospechas, era nieve y entre ella las nubes que parecían abrirse a nuestro paso para que contempláramos el macizo que teníamos a nuestro lado. Pronto oímos voces que nos daban la bienvenida a Italia y nos señalaban en todo su esplendor –ahora sí- el Mont Blanc.

Aquello era el Mont Blanc y ahí estaba yo, un pardillo que hace cuatro días estaba haciendo una preinscripción pensando que jamás le tocaría ir.
¡Ya en Italia!
Solo tengo esta foto que un voluntario italiano se ofreció a realizarnos. La verdad es que podía haber sacado un poco mejor el jodido Mont Blanc, que era lo bonito, y no las piernas llenas de barro o las caras de panolis que tenemos Jorge y yo.

A partir de ese momento llegaría el mazazo de la carrera. Jorge se había quejado de la rodilla en las bajadas, pero ahora decía que ya no podía más, que tenía que bajar andando a Lac Combal. Trataba de correr pero sus rodillas no le dejaban. Yo me había quedado helado al parar unos instantes arriba, donde corría mucho viento. Tenía que seguir corriendo, porque empezaba a pasarlo mal. Además, así creía que obligaría a Jorge a no abandonarse. Le dije que yo bajaría hasta el siguiente avituallamiento y que allí le esperaría tardase lo que tardase. Fueron casi cuarenta minutos interminables hasta que vi su cara de circunstancia, triste, diciéndome que no podía seguir, que no había podido correr ni diez metros seguidos. Yo creía que aún podía. Por si sus sensaciones eran equivocadas le dije que debía agotar la media hora larga que quedaba hasta el cierre de control, que estirara, que se pusiera hielo, que pasara al puesto médico para que le pudieran ayudar. Le dije que si yo arriba estaba helado, después de tanto tiempo parado a la intemperie (el avituallamiento no era cerrado) ahora estaba absolutamente congelado. Conociendo su competitividad, quise darle de nuevo un motivo para seguir: Salir yo antes para que tuviera que alcanzarme. Le dije que en cuanto saliese me mandara un mensaje para esperarle en el siguiente punto de control al final de la siguiente subida o en el próximo avituallamiento, 9 kilómetros después. Me dijo que lo haría así. Salí de allí temiendo lo peor, pero confiando en Jorge –como siempre- y en la suerte.

No quería pensar en nada, no quería taladrarme la cabeza imaginando lo peor. Así que salí de allí a buen ritmo tratando de olvidarme de todo. Tanto que me olvidé de rellenar el agua. Después de haber estado allí sin hacer nada, me fui con los depósitos vacíos. Media vuelta. Cuando volví ya no vi a Jorge, estaba en la enfermería. Di media vuelta y empecé a correr. Pronto llegaría la subida. Empecé a adelantar. Para no pensar todo mi afán era contar la gente que superaba. Uno, dos, tres… hasta setenta y cinco. Y si alguien me adelantaba descontaría uno.
Por aquí tendría que venir Jorge...
Al llegar arriba no quise mirar el móvil. Ahora tocaba bajar hasta el próximo avituallamiento. Otra vez a contar. Uno, dos, tres… hasta cincuenta y uno. En total más de 125 adelantamientos netos (no me adelantaría ninguno en la subida y no más de cinco personas en la bajada)

Allí miré el móvil. Había un SMS. La inflamación era importante y los médicos le decían que no debía seguir.

¡Joder! Era previsible viendo como bajaba, pero no quería que fuese verdad.

El puto SMS era un jarro de agua fría. Jorge, igual que Manu y yo, tenía mucha ilusión por superar el reto, por recorrer todos los kilómetros por Beatriz, por vivir una aventura y, de pronto, todo se venía abajo.

Ahora, en frío, todo tiene su explicación. Varias horas de lluvia sin parar, el suelo lleno de barro y las pendientes negativas como pistas de patinaje hicieron que nuestras pisadas se hicieran inestables, que cada apoyo fuera un esfuerzo extra para corregir los desplazamientos que se producían por el barro y la lluvia. Además, los pies de Jorge se llenaron de ampollas por el roce y la humedad. Todo ello fue sobrecargando su rodilla hasta que ya no pudo más.

Tenía que sentarme en aquel avituallamiento para tratar de poner en orden en mi cabeza. Estoy seguro de que la mitad o más de los que había pasado antes me volvieron a adelantar en aquel sitio.

Menudo contraste. Uno de los avituallamientos más bonitos, con un paisaje espectacular, un sol radiante, hasta un coro poniendo el vello de punta con sus voces en aquel lugar de ensueño a más de dos mil metros de altura y a solo cuatro kilómetros del ecuador de la carrera, en Courmayeur, “base de vida” donde podríamos cambiarnos de ropa, comer algo, reponer fuerzas y seguir.

¡Y no estaba Jorge!

Tenía que seguir, había que terminar aquello, antes solo por Beatriz. Ahora también por Jorge. ¡Qué cojones!

Así que salí de allí diciéndome que tenía que conseguirlo, que tenía que terminar como fuera. Traté de ir aumentando el ritmo para coger a Manu que iba por delante. Lástima que Manu creyese que los que íbamos delante éramos nosotros y también apretase para alcanzarnos.

Me esperaban muchos kilómetros en soledad, pero en muy poco tiempo llegaría otro de los momentos que me servirán para el futuro.

El retraso acumulado me haría llegar a Courmayeur con poco tiempo. Me cambié de ropa, me puse protección solar, repuse cosas de la mochila y comí menos de lo que debí. No tenía tiempo. Salí solo cinco minutos antes del cierre de control. Anne, la novia de Manu, me dijo que éste había salido unos 35 minutos antes que yo.

Ahora había que subir, pero esta subida se atragantó, comenzaban a adelantarme y me faltaban las fuerzas. Suerte que me di cuenta de que todo tenía que ver con la gasolina. Me paré a la sombra de un árbol, me tomé un gel de carbohidratos y unos cuantos orejones (albaricoques secos) que me pusieron en órbita al poco tiempo. Desde ese momento, no hubo más momentos malos desde un punto de vista físico.

Solo me quedaba pasar algún mal momento psicológico.

Era de noche, la segunda noche, no sé siquiera por dónde iba exactamente. De pronto mi tobillo derecho se tuerce en una zona de piedras y raíces. El dolor es como siempre, fino e intenso. Tengo que seguir. Tengo que pisar con decisión. Pero el tobillo vuelve a fallar. Ahora tengo que ir despacio. Unos minutos antes me había acoplado a un grupillo para no ir solo de noche por aquel enorme bosque. Ya sabéis que no soy lo que se dice un valiente al caer la noche. Pero me tenía que descolgar. Otra vez solo, con el tobillo recién torcido. Pensé en Jorge, en Beatriz. En todos los que me estarían esperando en la meta al día siguiente. Incluso pensé en los articulillos que habían salido en prensa, en las entrevistas en las televisiones locales, en la radio. “Tanto para esto”- pensé. Vi el reto en peligro durante un instante. Aquello no podía pasar.

Así que tuve que parar, pensar y, después, actuar. Había que vendar, si no, el tobillo volvería a fallar. Comenzaba a notarse el edema bajo el tobillo, había fibras rotas. Saqué una venda tubular de esas que se ajustan y doblan sobre sí mismas para aumentar la presión que nos había dado nuestro amigo Ricardo, médico. Solo hicieron falta dos vueltas para notar una presión importante en el tobillo. Ahora debía pisar con la mayor naturalidad que pudiera, concentrándome en pisar correctamente. Y debía confiar en la suerte. Y la tuve. Quizá desde ese lugar y hasta pasados tres o cuatro kilómetros el piso fue el que mejor recuerdo de toda la carrera, incluso con algún tramo de asfalto y todo en subida. El tobillo se encontraba cada vez mejor y más seguro. Yo también.

Escollo superado.

Todo lo que quedaba era bueno. Tenía que serlo.

Y lo fue. En Champex-Lac, kilómetro 122, encontré a Manu. Yo había ido aumentando el ritmo cuando podía, pensando en alcanzarle. Él había parado allí con la intención de esperarme sabiendo ya que yo iba detrás.
¡Por fin juntos!
Las caras de locos debían ser por el sueño que teníamos.
O es que estamos locos...
Fue como encontrar un salvavidas, una niñera simpática y cariñosa, un hermano mayor, un amigo para disfrutar en compañía lo que quedaba de aquello.

Además, llegaba la media noche y el sueño comenzaba a hacer mella, tanto que hasta nos hizo ver cosas que no existían (yo ratas cruzando el camino y preciosos tigres tallados y pintados en la roca; Manu, casas que indicaban que llegábamos a un punto de control o pancartas rojas blancas que nos marcaban el final de una bajada horrible)

Pasamos momento jodidos, por el sueño después de más de 30 horas en marcha, porque se te cierran los ojos, porque no dejas de dar puntapiés a las piedras, porque de pronto te das cuenta de que a tu izquierda hay cadenas sujetas a la roca para agarrarte y no caerte por un precipicio que hay a tu derecha y que no habías visto, porque casi no hablas y lo poco que dices son simplemente monosílabos de afirmación o negación.

Pero también pasamos momentos muy buenos, pensando y verbalizando lo que estábamos haciendo, riéndonos de nosotros mismos, de las costaladas que nos dimos sin mayores consecuencias (salvo algún raspón, moratón o dolor los días posteriores), adelantando a gente que –por apariencia- debía ir mejor que nosotros, o viendo como Manu –el que dice que no sabe bajar- tomaba la iniciativa en los descensos como alma que lleva el diablo, obligándome a vocearle desde atrás diciendo “me llevas loco, Manu, me vas a matar”.

También suponía un alivio ver a Anne en los avituallamientos o a falta de pocos kilómetros cuando ya solo quedaba bajar hasta Chamonix.

Y llegar a Chamonix, después de 45 horas de aventura, sintiéndote aún fuerte, enorme, duro, con suerte. 

Encarar las primeras calles del pueblo y oír los gritos de la gente animándote por tu nombre, aplaudiéndote, dando la impresión de que te animan de verdad, porque saben lo que has hecho y lo duro que ha debido ser. Es simplemente impresionante.

Ver a los tuyos en los últimos metros es ya indescriptible, emocionante.

Poder correr los últimos metros llevando de la mano a Paula y Carmen, mi hija y la hija de mi mejor amigo de toda la vida, es algo que no tiene precio. Marisol corría también a mi derecha, algo más separada, de forma discreta, sin salir en la foto, como es ella, pero estando ahí, como siempre, sin condiciones.

Quizá haya sido ese momento uno de los momentos más emocionantes de mi vida. No sé decir por qué, pero –al contrario de lo que suele sucederme- me emocioné y mucho. 

El abrazo en meta con Jorge fue brutal, de esos abrazos que se sienten dentro. Yo le quería decir que si eso no era aún mejor era únicamente porque él no había ido conmigo físicamente –en lo emocional fue siempre a mi lado- y yo entendía de su abrazo que se alegraba tanto por mí como si hubiera sido él el que cruzaba la meta. Pero no nos dijimos nada con palabras, solo nos abrazamos.



¡ULTRA TRAIL DU MONT BLANC TERMINADO!

Con nuestro trofeo
Ya solo me quedaba una sorpresa alucinante.

Al día siguiente, Manu y yo con nuestros chalecos de finishers
Todo sucedía al día siguiente. Me quería echar un rato la siesta para recuperar, pero conecté el Wifi del apartamento. De pronto comencé a comprobar con mis propios ojos la cantidad de mensajes, WhatsApps, publicaciones en Facebook y Twitter  que se mandaron con motivo de nuestra participación en la prueba. En carrera no llevaba conectados los datos para que me durara la batería del teléfono, además de que cuesta una pasta tener datos en “Extrangia” si eres usuario de la telefonía móvil en Españistán. Había que apañarse con el Wi-Fi.

Jamás pude pensar que nuestra participación en el UTMB pudiera tener tanto seguimiento por parte de tantos y tantos familiares y amigos.

Estuve más de tres horas y media leyendo en el teléfono lo que vosotros habías mandado o publicado. Me reía, me emocionaba, alucinaba con el control de la carrera que se había hecho a través de los mensajes automáticos que se enviaban a Facebook cuando pasábamos por un punto de control. Sin duda, toda esa energía positiva se encauzó de algún modo y me llegó. Si no, no resultaría posible que durante toda la carrera fuera pensando que podía terminar, que seguía fuerte y que yo acabaría con el Mont Blanc y no el Mont Blanc conmigo.

Muchas gracias a todos por todo. Disculpas si no contesté alguna llamada o algún mensaje. Traté de dar “me gusta” a todos vuestros comentarios en Facebook para deciros, simplemente, que había visto vuestro mensaje, que me había llegado. 

De entre todos los mensajes, me emocionó especialmente el VIDEO DE BEATRIZ en el que se le saltaban las lágrimas cuando nos daba las gracias por todos los kilómetros que habíamos recorrido por ella. ¡Sin palabras!

Beatriz, tú te mereces eso y mucho más

Por esto también estamos muy contentos. Gracias a la repercusión que ha tenido todo esto, hemos echado una manita a Beatriz recaudando fondos y haciendo su historia un poco más visible. Además, esto no ha terminado, seguimos "vendiendo" kilómetros hasta final de año. Así que no tienes escusa. !Compra¡ Aquí tienes todo lo necesario para hacerlo.

Estoy, como casi siempre, feliz, pero ahora tengo algún motivo más pare estarlo.

Nos vemos corriendo por el campo.

14 abr 2014

EMPIEZA LA CARRERA SOLIDARIA CXB (Corriendo por Beatriz)


Empieza la carrera solidaria CxB (Corriendo por Beatriz)

El avance de la venta de kilómetros y la recaudación para Beatriz podrá consultarse en la fotografía de arriba. Ya sabéis de qué va esto, pero por si acaso, podéis PINCHAR AQUÍ para ver cuál es el objetivo que perseguimos.

¿Qué kilómetros se "venden"?

Cada corredor "venderá" los kilómetros que recorrerá en su prueba objetivo del año, siendo todas éstas de más de 42 km (ultra-trails), como por ejemplo, UTMB, QTRS, UTBS, TP80...

Cada persona sólo podrá "comprar" un (1) kilómetro por corredor y prueba, con independencia de cuánto pague por él, siendo el precio mínimo de cinco (5) euros por kilómetro. 

Si alguien "paga" por un kilómetro treinta (30) euros o más, se le entregará, además, un diploma en el que conste "el comprador", el kilómetro correspondiente y "el precio" del mismo.

¿Qué kilómetros puedes comprar?

Un KILÓMETRO CONCRETO (por orden de compra) de un corredor concreto.

Un "KILÓMETRO CERO" o "KILÓMETRO SOLIDARIO".

¿Cómo se compran los kilómetros?

Directamente a los corredores, que te entregarán un documento acreditativo de ello 

Mediante ingreso o transferencia a la cuenta corriente abierta a nombre de BEATRIZ en La Caixa con número de IBAN:
ES61-2100-2191-3401-0079-8527. 

Si quieres comprar un kilómetro en concreto, a la hora de hacer el ingreso o transferencia deberás indicar:
Ordenante: tu nombre y apellidos
Concepto:  tu número de móvil (para enviarte por WhatsApp el km que correremos por ti) y la inicial del corredor cuyo km quieres comprar

Iniciales de los corredores: J (Jorge Ureña); M (Manuel García); Q (Quique García); MA (Miguel A. García); R (Ramón García); D (David Gutiérrez); L (Luis Arroyo)

Si no indicas estos datos estarás "comprando" un "KILÓMETRO CERO" o "KILÓMETRO SOLIDARIO". 

Kilómetros y Diplomas CxB



25 mar 2014

CorriendoporelCampo con BEATRIZ

En este vídeo conoceréis a Beatriz, la protagonista de nuestra iniciativa CxB durante todo este año 2014. Beatriz es una niña encantadora que sufre atrofia  muscular espinal. A pesar de ello, derrocha una energía sorprendente que contagia a todo el que tiene a su lado. Por Beatriz, por esa energía, por su sonrisa y por su causa correremos este año. CORRIENDOPORELCAMPO corriendo por BEATRIZ. (CxB)


Muy pronto os diremos cómo podréis ayudar a Beatriz comprando KILÓMETROS para ella.


12 feb 2014

Corriendo por BEATRIZ (CxB).

Quizá sea esta la primera entrada seria de nuestra bitácora.

La culpa la tiene BEATRIZ.


Beatriz Peláez Díaz tiene seis añitos (cumplirá siete el próximo 15 de octubre) y vive en Poblete (Ciudad Real), muy cerca de esos cerretes que nosotros utilizamos a diario para nuestros entrenamientos cortos. Beatriz no puede correr como nosotros. Tiene atrofia muscular espinal tipo III, una enfermedad degenerativa que afecta a su sistema nervioso central, a sus motoneuronas, provocándole una progresiva debilidad y degeneración muscular. Su sistema respiratorio y su musculatura se van atrofiando poco a poco. Como consecuencia de ello, Beatriz irá perdiendo capacidad para andar, moverse, comer o respirar.

Por eso necesita nuestra ayuda, vuestra ayuda. Necesita afrontar numerosos gastos para poder vivir. Necesita médicos, fisioterapia general y respiratoria, logopedas, psicólogos, máquinas para poder moverse, adaptaciones en su vivienda... 

CxC quiere ayudar a Beatriz. Y se nos ha ocurrido una idea: Este año lo pasaremos corriendo por Beatriz (CxB).

CORRIENDO POR BEATRIZ (CxB)

Nuestra primera idea fue "vender" los 168 kilómetros que recorreremos cada uno de los tres integrantes del club el próximo mes de agosto en el Ultra Trail del Mont Blanc para que todo lo obtenido por ello se destine íntegramente a hacerle a Beatriz la vida un poco más fácil. Sin embargo, hemos pensado que no sólo "venderemos" esos kilómetros, sino todos los que recorramos hasta final de año, tanto en carreras organizadas de más de 42 kilómetros, como en aquéllas que -siendo simples entrenamientos- supongan un reto especial para nosotros. El objetivo está claro, con independencia de las pruebas deportivas en las que participemos finalmente, ya que la inscripción a las mismas depende en ocasiones de sorteos, todas ellas serán realizadas por Beatriz.

Pronto os indicaremos cómo podéis "comprar" esos kilómetros para que vosotros también nos ayudéis CORRIENDO POR BEATRIZ (CxB).

¡BEATRIZ NOS NECESITA!


La ATROFIA MUSCULAR ESPINAL puede afectar de manera directa o indirecta, clasificándose en varios tipos (I, II, III y IV). Como regla general, se entiende que los tipos más bajos corresponden a variantes más graves de la enfermedad y los tipos más altos a variantes más leves.

Tipo I (También llamado Werdnig-Hoffman) 
Es el más grave y puede estar presente al nacer. Los bebés tienen problemas para sostener la cabeza, succionar, alimentarse, tragar y generalmente se mueven muy poco. Los músculos del tórax también están afectados. Mueven la lengua con movimientos ondulatorios. Generalmente, su esperanza de vida oscila entre los 2 y 6 años de edad a causa de problemas respiratorios. 

Tipo II (forma intermedia) 
Se observa en niños de 7 a 18 meses de edad. Suelen presentar debilidad muscular generalizada y pueden necesitar de la ayuda de aparatos ortopédicos, andadores o silla de ruedas. La expectativa de vida puede extenderse hasta los 20 y 30 años de edad. 

Tipo III (También llamado Wohlfart-Kugelberg-Welander) 
Afecta a niños con una edad superior a los 18 meses. Presentan signos de torpeza, dificultad para caminar, debilitamiento muscular, afectando al sistema respiratorio, a la movilidad y puede provocar retraso en el desarrollo. Viven hasta avanzada la edad adulta. 

Tipo IV 
Afecta a adultos de 30 y 40 años de edad y trae como consecuencia discapacidad para caminar.